SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.41 número2-3Huella y obra de Ramón Espinal Vallenilla un nuevo aniversario de la Fundación del ImmeServicios Técnicos Especiales Realizados Recientemente índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Articulo

Indicadores

Links relacionados

Bookmark

Boletín Técnico

versión impresa ISSN 0376-723X

IMME v.41 n.2-3 Caracas nov. 2003

 

Lluvias torrenciales en Vargas, Venezuela, en diciembre de 1999. Protección ambiental y recuperación urbana

Carlos Genatios   y   Marianela Lafuente

Instituto de Materiales y Modelos Estructurales Universidad Central de Venezuela

Resumen

En diciembre de 1999, se produjeron lluvias torrenciales en el estado Vargas, Venezuela. Estas generaron una catástrofe con unos 15,000 desaparecidos unos 3,500 millones de dólares de pérdidas, así como la destrucción de más de 15,000 viviendas y unos 75,000 damnificados.

En este trabajo, se presentan de manera resumida, algunos aspectos relativos al evento ocurrido en su carácter de excepcional, las consecuencias y los lineamientos definidos por proyectos de recuperación urbanística y protección ambiental.

Torrential rainfalls in Vargas, Venezuela, December 1999: Environmental protection and urban recovering

Abstract

Exceptional rainfalls took place in Vargas , Venezuela , in December 1999. This catastrophic event caused some 15,000 dead or disappeared, some 3,500 million dollars looses, 15,000 dwellings were destroyed and 75,000 became homeless.

This article presents a résumé of some of the main aspects related to this exceptional event, its consequences and guidelines established for the urban and environmental recovering.

1. Introducción: desastres naturales en países latinoamericanos, otro golpe a la pobreza

El impacto de los desastres naturales en América Latina en las últimas décadas, ha contribuido  a frenar su desarrollo de manera significativa. Basta recordar los eventos de terremotos como los de Managua (1972), México (1985), San Salvador (1986), las erupciones de Chichonal (México, 1982), Nevado del Ruiz (Colombia, 1985), las inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño, las tormentas tropicales, los huracanes (Honduras, 1974), las inundaciones (Honduras, Nicaragua, Costa Rica, 1983, 1991, 1992, 1996), la tragedia de Vargas (Venezuela, 1999), Bolivia (2003). Las graves consecuencias que han acarreado en nuestros países, han afectado significativamente las economías y las sociedades, causando muerte, destruyendo viviendas, instituciones públicas y privadas, infraestructuras, industrias, y hasta tradiciones culturales, empeorando  en muchos casos el paisaje natural y el urbano. En fin, han generado pérdidas significativas y han retrasado esfuerzos por mejorar las condiciones de vida de nuestras poblaciones. Pero lo más complejo del fenómeno, es algo que pudiéramos hasta tildar de principio social: mientras más pobres son las comunidades, más devastadores son los efectos de las catástrofes y mucho más pobres quedan después. Mientras más pobres, más castigados por las catástrofes. Como si no fuera ya una catástrofe la pobreza.

2.  Deslaves y formación geológica del Litoral Central de Venezuela

El Litoral Central de Venezuela es un extenso y estrecho borde costero, ubicado al norte de Venezuela, con límites en el mar Caribe. El borde es definido por la Cordillera de la Costa , la cual conforma un frente montañoso con varias montañas de más de 2000 m (la mayor es el Pico Naiguatá, con más de 3000m, ver figura 1), y presenta pequeños espacios para la ocupación urbana, espacio éste que se constituyó geológicamente de manera progresiva, durante siglos, mediante procesos  de deslave que arrastraron sedimentos de lo interno de las montañas, los cuales generaron plataformas llamadas abanicos aluvionales, que permitieron con el paso del tiempo la ocupación humana y  creación de un espacio urbano en el Litoral Central de Venezuela, como proyección de las montañas hacia el mar, en un hermoso paisaje natural. La figura 2 muestra el cono aluvional de Carmen de Uria.

 

Figura 1. Vista de  la Cordillera de  la Costa , Litoral Central  

 

Figura 2. Cono Aluvional de Carmen de Uria 

Tal vez hoy, sólo después del impacto que nos dejó la lamentable tragedia de diciembre de 1999, hemos tomado conciencia, como sociedad, que la geografía del estado Vargas, y la existencia de muchas de sus franjas costeras actualmente habitadas, han sido el resultado de la acumulación progresiva de capas de sedimentos provenientes de deslaves en las montañas, a través de distintas edades geológicas, para formar los denominados abanicos aluvionales, que se proyectan hacia el mar. Para la historia del hombre, estos eventos son muy poco frecuentes, pero para edades geológicas, han ocurrido de manera repetida. Antes de la ocurrencia de las intensas lluvias de Vargas en diciembre de 1999, los venezolanos en general no nos habíamos percatado que las costas del Estado Vargas y las posibilidades de ocupación urbana se habían creado precisamente de esa manera.

3. El Estado Vargas, Venezuela

Está ubicado al norte de Venezuela. Algunas características:

  • 1.496,5 Kms2

  •  Litoral Central

  •  45 kms de costas en el Caribe

  •  32 playas

  •  346.780 habitantes

  •  Zona de recreación de los habitantes de Caracas

  •  Puerto y Aeropuerto más importante del país y entrada de América del Sur

4. Las precipitaciones ocurridas en 1999

Las precipitaciones registradas en la estación meteorológica del aeropuerto de Maiquetía, presentaron un promedio anual de 510 milímetros durante los últimos cuarenta años. En el año 1999 se multiplicaron de manera significativa alcanzando 1910mm. Adicionalmente, debe señalarse que las lluvias acumuladas hasta el mes de octubre, presentaban una proyección anual del orden de unos 500mm. Pero hacia finales de año se produjeron importantes incrementos en relación con la referencia promedio.

El mes de noviembre y especialmente en diciembre se produjeron precipitaciones significativas: 15 días de lluvias torrenciales continuas desde finales de noviembre, hasta alcanzar 911mm en 3 días. Durante un periodo muy corto tuvimos lluvias de gran magnitud y en particular, el día 15 de diciembre en la noche llegamos a tener lluvias, que en una hora acumularon más de 72 milímetros . Todo esto generó una perspectiva catastrófica para el Estado Vargas.

La noche del 15 al 16 de diciembre de 1999, las lluvias originaron la transformación de pequeños riachuelos de verano en ríos inmensos que bajaron de las montañas. El efecto de pendientes mayores a 30º, una vez saturados los suelos por la acumulación de las precipitaciones, generaron numerosos movimientos de masa y progresivamente produjeron erosión, desprendimiento de la capa vegetal, arrastre de sedimentos y formación de flujos de lodo, materiales vegetales y troncos en un flujo que fue aumentando en densidad por la mezcla con material fino, hasta ser capaz de levantar rocas de gran magnitud, desplazándolas grandes distancias. Los flujos fueron de densidades y características muy variadas, desde flujos de agua, de ocurrencia anual, hasta flujos hiperconcentrados y de detritos (Grases et al, 2000, Urbani, et al, 2000). Este proceso destruyó edificaciones y todo tipo de infraestructura, produjo pérdida de la capa vegetal en zonas montañosas, alteró historias locales, cambió la geografía, desapareció playas y modificó el frente costero y produjo severos daños en asentamientos urbanos, generó muerte y desolación en el Estado Vargas y un profundo pesar en el pueblo venezolano, ensombreciendo la celebración de la navidad del  año 1999 y la llegada del nuevo milenio.

Se analizó el fenómeno ocurrido en 1999, y al compararlo con el ocurrido en 1951, en el, cual también se produjeron fuertes lluvias y arrastre de sedimentos, se determinó que el fenómeno de 1999 tuvo un mayor poder destructivo (Urbani et al, 2000). Otros especialistas indican que “el evento fue de carácter extraordinario y único a escala mundial, en lo que se refiere a erosión, transporte y deposición de materiales por procesos fluviales. Los aludes torrenciales modificaron significativamente la línea de costa del litoral central en una franja de 50km aproximadamente, depositando un estimado de 20 millones de metros cúbicos en los conos de deyección de las quebradas”,  “una estimación del período de retorno para las lluvias máximas de 24 horas lo ubica en el orden de 500 años”.  (López el al. 2000). Esto demuestra el enorme potencial de daño del evento ocurrido y evidencia el significativo daño generado. La figura 3 muestra alguna de las zonas afectadas, y resalta los efectos del los flujos aluvionales.

 

Maiquetía-  La Guaira- Punta de Mulatos- Macuto-  El Cojo- Camurí Chico- Los Corales  Caraballeda - Tanaguarena - Carmen de Uria

Figura 3. Zonas afectadas 

5. Consecuencias del deslave

El fenómeno fue de tal magnitud, que el Presidente de la Cruz Roja Internacional estimó, preliminarmente, alrededor de 50.000 muertos. Ante la emergencia se constituyeron comités de atención inmediata. A partir de las primeras horas, se dispuso de un gran número de helicópteros para iniciar la evacuación de las víctimas. Asimismo, a medida que la lluvia amainaba, pudieron llevarse a cabo operaciones que permitieron  acercar los barcos de la Armada Nacional al sitio y evacuar alrededor de 100.000 personas en pocos días.

En resumen, las principales consecuencias fueron:

  • 70% de la población del estado fue afectada (unas 240.000 personas)

  • evacuación de más de 100.000 personas

  • 10%  de las viviendas destruidas (8.000)

  • 5 hospitales y ambulatorios dañados

  • Sistemas de aguas negras y blancas colapsados

  • 85% vialidad troncal destruida

  • Paralización del puerto, aeropuerto y actividad recreacional

  • 30% infraestructura educativa afectada

  • 4.000 MM$ en daños materiales

  • Se manejan cifras de 12.000 a 15.000 víctimas, entre muertos y desaparecidos

El primer día de respuesta a la emergencia, en el Servicio Aéreo de Rescate del Aeropuerto de  Maiquetía, el Ministro de Defensa me comentó que estimaba que ese desastre había generado más muertos que la guerra de independencia del país. Esas primeras impresiones nos golpearon y motivaron una reacción nacional de gran fortaleza y solidaridad. Asimismo, se recibieron contribuciones de muchos países del globo, quienes enviaron distintos tipos de ayuda, especialmente alimentos y ayuda de cobijo.

La Tragedia de Vargas nos obligó a entender, de una manera brutal y dolorosa, que un desastre no es sólo el producto de un fenómeno natural, sino, sobre todo, de la intervención humana en el paisaje, de la ignorancia, del nivel de desarrollo social de los pueblos y de la falta de planificación en la ocupación urbana (Lafuente y Genatios, 2003).

La figura 4 muestra una roca arrastrada en la zona de Los Corales y efecto de destrucción en un edificio.

 

Figura 4. Edificio afectado en Los Corales 

6. Ubicación de la población afectada

Luego del rescate de la población, se tomaron medidas de ubicarlos en refugios transitorios en varia ciudades importantes del país. Posteriormente se comenzaron a construir y a asignar viviendas para la población, con el agravante de la reducida disponibilidad de espacio urbano en el propio estado Vargas. La ocurrencia del deslave mostró la vulnerabilidad de terrenos y lo inadecuado de su ocupación.

La atención a esa tragedia y la orientación que se siguió para ubicar a las personas en distintas regiones del país, en esa primera etapa colocó a las 14.000 familias que fueron afectadas por la catástrofe en distintos desarrollos habitacionales a todo lo largo y ancho del país, promoviendo su integración en cada una de estas regiones. Para setiembre de 2000, nueve meses después de la tragedia, los organismos de vivienda habían entregado 17.000 viviendas a damnificados de Vargas en distintas regiones del país.

7. La situación urbana previa a la ocurrencia de la catástrofe

Hemos insistido que el litoral central presenta un particular el potencial de calidad de vida, dado el paisaje y el potencial económico (puerto, aeropuerto y turismo nacional e internacional). Esto ha sido poco desarrollado y antes del deslave, el desarrollo urbano era muy precario. Esta situación se vio empeorada por la ocurrencia del deslave.

Las características de la realidad urbana previa al deslave pueden resumirse:

  • Emplazamiento de alto valor escénico.

  • Estrecha franja urbanizable entre el mar y la montaña.

  • Red vial congestionada, discontinua e insuficiente

  • Desarrollos urbanos desordenados

  • Servicios públicos insuficientes y deteriorados

  • Ocupación ilegal del Parque  Nacional El Avila (limitada oficialmente a la cota 120m)

  • Cascos históricos deteriorados

  • Ríos y playas contaminados (insuficiencia de servicios de tratamiento de aguas y vertederos de desechos sólidos por parte de la población por falta de educación)

  • Ausencia de programas de atención a emergencias

  • Inexistencia de obras hidráulicas para el control de torrentes (sólo existían el canal de San Julián, el cual no había sido construido en su totalidad, y una presa cerrada en la quebrada Curucutí)

  • Principales asentamientos urbanos localizados sobre conos de deyección de los ríos

8. Creación de la Autoridad Única de Área del Estado Vargas (AUAEV)

Desde la primera etapa de la emergencia se constituyó a nivel del Ejecutivo Nacional, comisiones de atención a la emergencia. Inmediatamente nos hicimos la pregunta de cómo recuperar y reconstruir el Litoral, cómo establecer prioridades y responder a la interrogante de si se puede evitar o no, de cómo se atienden este tipo de fenómenos en otras partes del mundo, con qué frecuencia han sucedido y con qué visión debe reconstruirse, tomando en cuenta la evaluación y la amenaza del ambiente y respetando los procesos que el mismo ambiente introduce e impone. Esa preocupación llevó al Presidente de la República a crear la Autoridad Única de Área del Estado Vargas, bajo la jefatura del autor de este artículo, el 5 de enero del año 2000, e inmediatamente, con toda esa carga de preocupación y de asombro ante la inmensidad de la tarea, iniciamos una convocatoria nacional a distintos profesionales para integrarse a las comisiones técnicas, creadas para atender la visión de la reconstrucción. Se inició en ese momento el proceso de concebir la reconstrucción.

  La AUAEV , fue creada para preparar los planes y programas para la reconstrucción. Las comisiones creadas se ocuparon de

  • evaluación del fenómeno ocurrido, desde los puntos de vista climatológico, hidrológico y geológico. 

  • estudio de las cuencas y de su transformación,

  • estudios de aerofotogramétricos y topografía, ya que se habían generado cambios en la topografía del Estado  Vargas (aparecieron unas 1000 nuevas hectáreas)

  • evaluación de la amenaza sísmica

  • estudios de vialidad, a fin de generar una vialidad dinamizadora e impulsora de un desarrollo urbanístico adecuado.

  • proyectos de desarrollo urbanístico que incluyen el aprovechamiento de las capacidades paisajísticas para la generación de una mejor calidad de vida y de desarrollo económico.

  • visión del casco histórico y su recuperación e integración a un nuevo paisaje.

  • definición de un marco legal promotor del desarrollo inmobiliario equilibrado.

  • evaluación del puerto y generación de lineamientos para el desarrollo de un nuevo puerto de acuerdo a pautas modernas de integración de la ciudad al mar y de alta capacidad tecnológica para la realización de la actividad portuaria.

  • estudios de corrientes y del cambio oceanográfico, con efectos en la preservación de la línea costera y de los terrenos ganados al mar.

La AUAEV nunca tuvo capacidad financiera ni institucional para llevar adelante la ejecución de obras, puesto que su rol era el de realizar estudios y definir el perfil del futuro del Estado Vargas. En un principio todas las obras ejecutadas las llevaron adelante los ministerios de Infraestructura, Ambiente y Recursos Naturales, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército,  Hidrocapital y el Fondo de Transporte Urbano (Fontur).

 La pregunta fue desde un principio ¿Podemos o no habitar el Estado Vargas de una manera segura? Y cómo tomar en cuenta este fenómeno para rediseñar el mapa urbano y hacerlo tomando en cuenta las amenazas y la vulnerabilidad, es decir, el riesgo, y reconstruir el Estado en función de los mismos.

La aparición y conformación progresiva de estos grupos de análisis y diseño, nos impuso una dinámica de trabajo intensa, con reuniones desde las ocho de la mañana hasta las dos de la mañana aproximadamente, casi todos los días, durante unos cuatro meses. Se incluía un número importante de profesionales y de especialistas. Una decisión crucial, fue la de incorporar a universidades como generadores de la visión de reconstrucción. Las universidades son voces autorizadas desde el punto de vista científico, y representan en nuestra sociedad intereses de búsqueda del conocimiento y mejora de la calidad de vida de la gente, no necesariamente asociados a grandes poderes económicos.

9. Planificación urbana y control ambiental: una experiencia única

La atención de la planificación urbana se dio interactuando el equipo de urbanistas y arquitectos, con otros equipos, los cuales hacían la evaluación de la amenaza ambiental y del control de los torrentes, y evaluaban la condición de las cuencas, sus  partes medias y altas y adicionalmente diseñaron sistemas de aducción y de abastecimiento de aguas. Así mismo, la interacción con el grupo, que llevó adelante el diseño de la vialidad y la propuesta de limpieza de los espacios que habían sido repletos, en algunos casos hasta con quince metros de sedimentos, en otros hasta con 20m con piedras de gran magnitud. La interacción y la creatividad de los grupos de estudio permitió el diseño y establecimiento de planes hacia una nueva visión del Estado Vargas.

Para el diseño urbano nos centramos en el trabajo que podían llevar adelante las universidades. En primera instancia se constituyeron los lineamientos globales de interacción entre cada uno de los grupos sectoriales. En cada una de las áreas afectadas se establecieron grupos de trabajo que podían generar una propuesta integradora para constituir tres zonas fundamentales dentro del proceso de recuperación de la costa y de la zona de mayor densidad urbana. Cada una de estas tres zonas fue asignada a los grupos más representativos de diseño urbano del país, pertenecientes a las universidades Metropolitana, Simón Bolívar y Central de Venezuela. Un elemento vinculador fue el proyecto de organización vial, que planteó el Instituto de Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela. Este tipo de elementos  fueron tomados en cuenta en un concepto integrador de las propuestas para  cada región. El equipo perteneciente a ese instituto adelantó la propuesta de desarrollo urbano para la zona  Maiquetía-La Guaira. El grupo de la Maestría de Desarrollo Urbano de la Universidad Metropolitana se ocupó de elaborar la propuesta para la zona Macuto, El Cojo, Teleférico, Camurí Chico, Los Corales, Caraballeda, Tanaguarena, Carmen de Urea. El Instituto de Estudios Regionales y Urbanos de la Universidad Simón Bolívar se ocupó del estudio de la zona Naiguatá -Camurí Grande.

En Venezuela nunca antes se había realizado un proyecto de planificación urbana de esta magnitud, sobre todo que tomara en cuenta una problemática ambiental como la reseñada en esta oportunidad. El proyecto de desarrollo urbano permitió tomar en cuenta contribuciones en los aspectos ambientales, jurídicos, económicos e ingenieriles, y generaron de esta manera lineamientos integrales de alta calidad de vida, que de ser implementados en etapas progresivas, permitirían no solamente recuperar la realidad de un Estado, sino plantearse una estrategia de crecimiento hacia el futuro, atención adecuada de las amenazas ambientales y en general una utilización racional, adecuada y sustentable del ambiente y del medio urbano, incorporando propuestas de crecimiento económico y de generación de riqueza, que permitieran atender la problemática de pobreza la cual es significativa en el Estado Vargas.

El trabajo de planificación urbana también permitió incorporar criterio de distintas escuelas de alto calibre a nivel internacional, las cuales con sus aportes e ideas  participaron en la generación de estos proyectos. En particular debe ser mencionada la Escuela de Diseño de la Universidad de Harvard.

La tragedia de Vargas, tal como ocurre con las tragedias de esta índole, representa también una oportunidad para el futuro. La recuperación de la calidad de vida y la implantación de un proyecto racional con alto contenido técnico es una oportunidad de crecimiento y recreación de una zona con gran potencial turístico y con gran potencial económico.

10. Criterios de los proyectos Desarrollo Urbano

Los criterios con los que se generaron los proyectos son resumidos a continuación:

10.1 Visión:

Estado Vargas, reconstruido y desarrollado con los mejores criterios urbanísticos, ambientales y culturales, evitando errores del pasado para transformarlo en un litoral con los más altos estándares urbanos y ambientales e identidad propia que garanticen una mejor calidad de vida y recreación tanto a los habitantes como a los visitantes.

10.2 Criterios:

  • Minimizar riesgos y amenazas a través del control de torrentes y canalizaciones e implementar el plan de emergencia ciudadana basado en sistema de alerta temprana, coordinación con entes competentes y educación ciudadana.

  • Recuperar y reforzar las vocaciones previas a diciembre de 1999.

  • Recrear el Litoral como zona con identidad propia y vital tanto para la ciudad capital como para el país. Para ello ofrece:

o    Equipamientos estratégicos: Aeropuerto de Maiquetia y Puerto de La Guaira.

o    Oportunidades recreativas para todos los grupos sociales: playas, clubes, residencias

       vacacionales, posadas y hoteles.

 o    Sitios de residencia para numerosas familias con larga tradición en la zona y para nuevos

        residentes.

 o    Carta de presentación para la imagen turística del país.

 o     Recuperación del casco histórico e integración al puerto para su aprovechamiento turístico.

 o     Espacio cultural de identidad propia.

 o     Ejemplo de una nueva visión de desarrollo urbano sustentable.

  • Diseño de un plan de ordenación territorial basado en estudios urbanísticos, ambientales, sociales, financieros y jurídicos que aseguren la implantación de nuevos criterios de planificación y gestión urbana y que estimulen la  participación del sector privado.

  • Diseño de red vial debe resolver el congestionamiento vehicular, prever la inclusión de sistemas de transporte público y facilitar operaciones urbanísticas.

  • Diseño de obras hidráulicas con criterios de seguridad, para períodos de 100 años cono mínimo para el manejo de la amenaza. Canales como áreas recreacionales.

  • Diseño de mecanismos financieros específicos, para atender la población, apoyar el comercio y las pequeñas y microempresas,

  • Impulsar el desarrollo inmobiliario por medio de la recuperación de la infraestructura y de la negociación del estado con los particulares.

  • Integrar el diseño urbano con el diseño y construcción de una nueva red de acueductos y cloacas (Hidrocapital y Ministerio del Ambiente)

  • Establecer espacios, criterios y mecanismos financieros para la construcción de viviendas en algunos sectores, así como establecer las zonas inhabitables.

  • Diseño y construcción de espigones y escolleras a lo largo de los nuevos terrenos ganados al mar.

Los diseños de vialidad incluyen los siguientes criterios:

  • Ampliación y rediseño avenida troncal para permitir el paso este-oeste

  • Construcción del Boulevar del Mar para recuperar el frente marino de todo el Estado con nueva salida a Catia la Mar por el Norte del aeropuerto y conexiones especiales en sectores de Caraballeda, Macuto y Maiquetia

  • El nuevo trazado vial incluye canales de transporte público, vías de servicio, vías escenográficas y red mar-montaña aprovechando zonas de protección de quebradas

11. Obras de control de torrentes:

Inmediatamente después de la ocurrencia de la catástrofe, contamos con la presencia de delegaciones de distintos países, las cuales participaron en el diagnóstico de lo ocurrido, y en los proyectos de recuperación de cada una de las cuencas. La delegaciones de Japón, China, Austria, Francia, Italia, España, Noruega y Estados Unidos, contribuyeron en la evaluación ambiental y participaron con nuestros especialistas en la preparación de los proyectos, que permitieron llevar adelante los diseños de las obras, atendiendo las amenazas ambientales de flujos torrenciales. Esto fue posible gracias al desempeño de la ingeniería nacional, que se actualizó y se puso en condiciones de atender esta emergencia. La cooperación internacional permitió establecer mecanismos ya más permanentes de vínculos entre nuestras universidades y los centros e investigación a nivel internacional, generando de esta manera el conocimiento necesario para que en Venezuela pueda hoy atenderse, desde el punto de vista teórico y conceptual, problemáticas como las planteadas, que aparecieron a partir de las lluvias torrenciales de diciembre del año 1999. La transferencia de conocimientos fue casi inmediata, de manera tal que apenas un semestre después de ocurrida la tragedia, se enseñaba el diseño de estas disciplinas en los cursos universitarios.

Fueron estudiadas las 23 cuencas afectadas, y para cada una de ellas fueron diseñadas las obras requeridas. Cada cuenca presenta características particulares, por lo que los diseños deben tomar factores específicos para cada una, pero en líneas generales, el procedimiento seguido es el de construir presas abiertas y presas cerradas en distintos lugares de la cuenca. Las presas cerradas tienen el objetivo de acumular sedimentos en el proceso de escorrentía de ocurrencia anual, con lo que se generan escalones que disminuyen la energía de descenso de los flujos, y protegen de la erosión, generando saltos que disipan energía en el paso del dique. Las presas abiertas presentan orificios de distintas naturalezas que permiten el paso del agua y en el caso de ocurrencia de eventos de arrastre de sedimentos, acumulan finos al inicio del evento y generan una disminución de la pendiente, impidiendo la erosión y produciendo disminución de energía. Estas obras deben en particular ser diseñadas para resistir el paso de fluidos de altas densidades. En el caso del fenómeno de 1999, se alcanzaron lodos con densidades de más de 2.500 kg/m3. Las presas abiertas de gaviones que  ha construido Corpovargas en el año 2003, no pueden hacer frente a estos flujos de alta densidad, por lo que su construcción representa una amenaza adicional a la vida de los pobladores (Genatios, 2003).

En la parte inferior de la cuenca, la cual presenta el camino de salida al mar de los riachuelos o ríos, se diseñaron canalizaciones a fin de facilitar el paso del agua al mar. Estas canalizaciones deben presentar características particulares a fin de poder tomar cuenta de los flujos torrenciales. Su trazado debe presentar pocas curvaturas y adentrarse al mar (Martínez, 2000).

En la figura 5 se presentan las cuencas estudiadas y en particular se incluye el trazado de las obras hidráulicas de la quebrada Guanape, las cuales fueron construidas entre Junio y Diciembre de 2000, a fin de ilustrar un comportamiento adecuado desde el punto de vista hidráulico, que debe ser reproducido en las construcciones posteriores.  La figura 6 muestra el esquema de recuperación urbana de Guanare.

 

Figura 5. Cuencas Afectadas 

 

Figura 6. Diseño Urbano y trazado de canalizaciones Punta de Mulatos (Guanape)

La figura 7 muestra el diseño urbano de Los Corales para su recuperación, y la figura 8 el de Macuto.

Figura 7. Diseño Urbano Los Corales 

Figura 8. Diseño Urbano Macuto 

También fueron diseñados espigones y escolleras para la protección de la línea de costa.

12. De la AUAEV a Corpovargas

A partir del mes de agosto del año 2000, creamos la Corporación para la Recuperación y Desarrollo del Estado Vargas, CORPOVARGAS. Este organismo es el responsable de dirigir la reconstrucción, según los estudios efectuados. La Autoridad Única de Vargas tiene la misión de llevar adelante la planificación urbana, y Corpovargas la tarea de convertirla progresivamente en realidad.

Corpovargas es la institución creada para la creación de nueva infraestructura y para la promoción de proyectos de recuperación inmobiliaria y de desarrollo social. Su misión es la de promover, ejecutar, financiar y coordinar proyectos y programas de naturaleza ambiental, de infraestructura, económicos y sociales, para el Estado Varg, afectado por la catástrofe ocurrida en Diciembre de 1999. 

12.1 Objetivos Específicos

  • Impulsar el desarrollo armónico de la región de acuerdo a su vocación y potencialidades a través de estudios y programas de planificación económica y social de la población

  • Apoyar proyectos estratégicos de inversión de infraestructura hidráulica, obras marítimas, viales, de comunicaciones, de servicios públicos básicos y de operaciones urbanísticas más adecuadas.

  • Elaborar programas de ayuda técnica y financiera a las empresas establecidas o por establecerse en el área, mediante convenios suscritos y de acuerdo a lineamientos de la planificación nacional que sean pertinentes para las actividades de la Corporación

  • Fomentar la participación activa de los grupos sociales en el desarrollo del área de su competencia y apoyar iniciativas para la formación y gestión de empresas así como la generación de empleos

  • Coordinar, promover o desarrollar programas inmobiliarios y de obras públicas especialmente en los asentamientos humanos radicados en las zonas de riesgo

  • Colaborar con los organismos nacionales, estadales, y municipales en la elaboración de proyectos de leyes, planes y programas que incidan en el desarrollo del estado Vargas

12.2 Propuesta Estratégica:

Realizar inversión pública en Infraestructura de Servicios Básicos y Mitigación de Riesgos, para incentivar la inversión privada en nuevos desarrollos urbanísticos, paquetes inmobiliarios, proyectos turísticos y otras actividades económicas.

Diseñar un portafolio de proyectos para nuevas oportunidades de inversión en el puerto, aeropuerto, infraestructura turística y cascos históricos ( La Guaira y Macuto).

13. Logros para SePtiembre 2000

Nueve meses después de la ocurrencia de la catástrofe, la AUAEV había logrado coordinar actividades de recuperación de la infraestructura, mediante la participación de diversas instituciones como los ministerios de Infraestructura, Ambiente, Cuerpo de Ingenieros del  Ejército, Hidrocapital y la Electricidad de Caracas. Los logros en ese momento, fueron:

  • Despeje de las vías principales de todo el estado Vargas, tramo Chuspa-Carayaca (100%), así como la totalidad de las vías aledañas.

  • Remoción, transporte y ubicación de 15.000.000 m3 de material de arrastre de la tragedia, para consolidad la nueva costa de Vargas y para preparar la canalización para permitir el libre paso del agua. Esto conformó la recuperación de los cauces en 95%.

  • Avance en el saneamiento del Litoral Central (globalmente en un 55%), lo cual incluye la construcción de la planta de tratamiento de aguas servidas del Litoral Central en un 40%, estaciones de bombeo (avance 70%) y colectores (avance 50%).

  • Atención del 70% de  la población mediante el acueducto recuperado, y por abastecimiento por cisternas.

  • Construcción de la obras de control de sedimentos y de canalización de la quebrada de Punta de Mulatos (finalizada en noviembre 2000). Estas obras fueron construidas para ejemplificar el trabajo que debe ser realizado en el resto del Litoral Central.

  • 87 %  del servicio de electricidad había sido restablecido.

  • 83 % del servicio de teléfonos había sido restablecido, lo cual suma  31.655 líneas de teléfono operativas.

14. El conocimiento para la prevención

La experiencia también se convirtió en un laboratorio de enseñanza y aprendizaje para nuestras universidades no sólo en el campo del manejo urbano, sino también en todo lo que corresponde a la problemática ambiental y de manejo  de infraestructuras. Hoy tenemos en Venezuela equipos que saben integrar el manejo de todas estas variables con un solo fin y al mismo tiempo hay grupos de ingenieros hidráulicos y de geólogos que saben hacer las estimaciones y los estudios pertinentes que permitan llevar a cabo diseños de obras de control de torrentes. Los estudiantes de los últimos años de Ingeniería Hidráulica de Venezuela,  aprenden desde hace ya más de un semestre los rigores y las condiciones, así como los procedimientos y metodologías de diseño que conllevan las obras de control de torrentes.

Se ha producido un importante proceso de transferencia de conocimiento desde los centros académicos de mayor nivel internacional, que conocen este tipo de fenómenos y obras, hasta Venezuela, sus profesores y estudiantes universitarios, quienes saben ahora atender este tipo de problemática. Este es tal vez el logro estratégico más importante en lo que corresponde a la gestión del conocimiento y que se vincula directamente con el trabajo que el Ministerio de Ciencia y Tecnología tiene que llevar adelante para labrar el futuro de Venezuela. La experiencia de Vargas también constituyó una sólida base para la formulación de Agendas a nivel nacional en  lo que corresponde a la prevención de desastres, los cuales deben realizar investigación de los fenómenos ambientales de riesgo sobre la población y generar los planes educativos de prevención y de atención de las emergencias que son necesarios para el fortalecimiento de la gerencia pública y para la constitución de un Sistema Nacional de Gestión de Riesgos y Prevención de Desastres. Un país como Venezuela, de alto riesgo sísmico y sometido a lluvias torrenciales, en zonas altamente pobladas, exige tal agenda. Esto a su vez es llevado a alcaldes y gobernadores mediante programas de fortalecimiento de la gestión regional en la mitigación de desastres.

El aprendizaje alcanzado en este proyecto ha comenzado a penetrar progresivamente en las instituciones públicas del país, tanto en los niveles de investigación como de atención al ciudadano común, incorporando el manejo y prevención de riesgos por eventos naturales y la capacitación de la gente, como área de atención prioritaria. Una estructura institucional y una organización social adecuada, como las que luchamos por construir en Venezuela, deben facilitar la participación y la educación ciudadana, así como generar una gestión pública consciente,  que atienda necesidades nacionales con un fuerte compromiso por parte de su población. Vargas, es una vez más, una oportunidad en este sentido.

15. A manera de conclusión: la generación social de los desastres ¿naturales?

Las recientes experiencias en desastres naturales nos obligan a entender y asumir que los desastres se construyen socialmente. Los eventos naturales ocurren siempre, pero sólo se convierten en desastres (mal llamados “naturales”) si el factor humano esta allí, una vez que ha intervenido, ocupado y transformado el ambiente. Es por ello que los grandes conglomerados urbanos representan un gran potencial de posibles tragedias frente a las amenazas naturales.

16. referencias

1. José Grases et al. 2000."Efectos de las lluvias caídas en Venezuela en diciembre de 1999". PNUD Caracas 2000.         [ Links ]

2. Urbani, F., et al. 2000“Geología del estado Vargas” Taller Los Aludes torrenciales de diciembre 1999 en Venezuela, Instituto de Mecánica de los Fluidos, UCV Caracas, dic. 2000.         [ Links ]

3. López, J. et al 2000. Coautores: David Pérez H.,  Reinaldo García, Zhang Shucheng, “Evaluación Hidro-Geomorfológica de los aludes torrenciales de diciembre de 1999 en Venezuela” Taller Los Aludes torrenciales de diciembre 1999 en Venezuela, Instituto de Mecánica de los Fluidos, UCV Caracas, dic. 2000.         [ Links ]

4. Lafuente, M., Genatios, C. “Producción Social de Desastres” revista Question, de Le Monde Diplomatique, Año 2, n. 14, Agosto 2003, Caracas, Venezuela.         [ Links ]

5. Grauer, O. (editor) “Rehabilitación del El Litoral Central, Venezuela” (biligüe español, inglés) Universidad Metropolitana, Caracas, Venezuela, 2001.         [ Links ]

6. Marcano F., Barrios, S. (coordinadores) “Estado Vargas, aspectos socioeconómicos, función urbana y opciones de desarrollo. Litoral Vargas, corredor urbano y red vial estructurante”. Instituto de Urbanismo y Centro de Estudios del Desarrollo, Universidad Central de Venezuela, Caracas, Venezuela, 2001.         [ Links ]

7. AUAEV, informe a la Presidencia de la República, Caracas, junio 2000.         [ Links ]

8. López, J. (editor) “Los aludes torrenciales de diciembre 1999 en Venezuela. Taller Internacional” IMF/UCV, AUAEV, MCT y otros. Diciembre 2000.         [ Links ]

9. Martínez, M. “Diseño de canalizaciones para transportar flujos de barro” Taller  Internacional sobre aludes torrenciales de diciembre 1999. IMF y otros Diciembre 2000         [ Links ]

10. Genatios, C. “Piedras al acecho”  diario El Nacional, 15 Abril 2003.         [ Links ]