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Archivos Latinoamericanos de Nutrición

versión impresa ISSN 0004-0622

ALAN v.60 n.1 Caracas mar. 2010

 

Notas Necrológicas

JOSÉ MARÍA BENGOA LECANDA (1913 - 2010)

José Félix Chávez Pérez Editor General

Hace 70 años recorría a caballo las poblaciones de Sanare, Quibor y Cubiro ubicadas en el Estado Lara, Venezuela -unas veces encorbatado y otras no según la ocasión- el médico rural José María Bengoa… “Pero cuando comenzaron las lluvias y la carretera se hizo intransitable, me vi obligado a improvisar en el propio dispensario rural de Sanare unos colchones, a fin de ingresar durante el día aquellos niños gravemente desnutridos. Recibían tres comidas, a base de leche, huevos y frutas. Los niños se recuperaban en el término de tres o cuatro meses. Un día el Padre Quintana me preguntó que cuando les daba de alta. “Cuando sonríen padre. Cuando sonríen, respond픅 “Cuando en Nueva Delhi me preguntaron en que Universidad había adquirido yo los conocimientos sociales de la medicina, contesté con un dejo de nostalgia que en la Universidad de Sanare.” Estas líneas narradas por el propio Bengoa y tomadas de su libro “Sanare…hace 50 años”, Ediciones CAVENDES, 1992, son tal vez las que vinculamos con mas simpatía y cariño al Maestro Bengoa, con sus primeros años en Venezuela, entre 1938 y 1940.

José Maria Bengoa Lecanda nació en Bilbao en abril de 1913 y realizó sus estudios de Medicina en Valladolid, los cuales culminó en 1936. Después de pasar por difíciles momentos de salud, aunados a la crisis social y política que vivía España en esa época, viaja a Venezuela. En 1938, a los tres meses de haber llegado a Caracas, fue nombrado médico rural de Sanare en el Estado Lara, circunstancia que dejó profunda huella en su ánimo y ha constituido desde entonces la referencia obligada de su experiencia en Venezuela. En Sanare aprendió un modo de vivir diferente. La patología tropical que afectaba principalmente a sus habitantes lo condujo a estudiar la nutrición como causa de enfermedad y también su influencia en la prevención y recuperación de las mismas. Allí dio los primeros pasos para la creación de los Centros de Recuperación Nutricional. Con base en esta experiencia que marcó su vida, escribió su libro “Medicina Social en el Medio Rural Venezolano” (José Maria Bengoa y Lecanda. Reedición de la versión original de 1940. Universidad de Carabobo, Valencia, Venezuela, 1980).

En 1941 regresó a Caracas a trabajar en la organización de las actividades de Nutrición en el ámbito nacional y tuvo la suerte de compartir con un equipo de gran valía, del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social y de la Universidad Central de Venezuela, UCV. En 1949 contribuyó a la creación del Instituto Nacional de Nutrición, INN, y en 1950 de la Escuela de Nutrición y Dietética de la UCV. Ejerció la docencia en la Escuela de Nutrición y Dietética, en las áreas de Regímenes Alimentarios y Nutrición Social. La producción de trabajos científicos en esa época fue tan grande que para facilitar su publicación, junto con otros profesionales de las citadas instituciones, se inició la publicación de las revistas Cuadernos Azules y Archivos Venezolanos de Nutrición. Esta última fue donada en 1966 por el INN a la recién fundada Sociedad Latinoamericana de Nutrición, SLAN, como Archivos Latinoamericanos de Nutrición.

Entre 1953 y 1974 el Dr. Bengoa desempeña altas responsabilidades como funcionario de la OPS y de la OMS. Fue asesor interregional de nutrición en la OMS en Ginebra, cargo que asumió durante unos años para luego ascender a jefe del Departamento de Nutrición de esa organización. Los 20 años que ejerció estos cargos le permitieron conocer los problemas nutricionales de todo el mundo, donde predominaban la desnutrición infantil, anemias y algunas deficiencias específicas de vitaminas y minerales como la xeroftalmia y el bocio endémico. Muchas de las ideas desarrolladas en el INN sirvieron para guiar programas en Asia, África y América Latina. Regresó a Caracas en 1974, estuvo un tiempo como asesor del INN, luego en el CONICIT para cubrir el área de salud y nutrición y después fue docente en el Postgrado de Planificación Alimentaría y Nutricional de la UCV. Para sus alumnos ha sabido ser siempre el guía, el consejero, el maestro, capaz de transmitir su inmenso caudal de conocimientos y experiencias. Durante el período 1983-1996 asumió la Dirección de la Fundación CAVENDES, organización sin fines de lucro, la cual tenía como propósito contribuir al mejoramiento de la nutrición de la población venezolana. Este período fue realmente fructífero para el país: Organización y realización de diferentes eventos científicos, investigaciones, publicaciones, cursos de actualización de conocimientos y de intercambio con destacados científicos nacionales e internacionales. La nutrición comunitaria fue el gran eje y motor de las actividades. A raíz de la desaparición de esta Fundación, un grupo de sus compañeros decidió crear la Fundación Bengoa para la Alimentación y Nutrición como un homenaje permanente a este eminente venezolano, llegado de Bilbao.

Sus publicaciones son numerosas. Casi una decena de libros, más de 300 trabajos y conferencias y múltiples artículos constituyen aporte invaluable al campo de la Nutrición Social.

En su libro “Hambre cuando hay pan para todos,” (Fundación CAVENDES, 2000), de lectura obligada y motivo de estudio y reflexión para todos los trabajadores del área, hace una brillante síntesis de los problemas de la desnutrición y del hambre en el mundo, como escribe el Dr. Nevin Scrimshaw en el Prólogo, “Este nuevo libro que ahora publica Bengoa capta y trasmite su vasta experiencia sobre los problemas nutricionales a nivel mundial y lo hace con sensibilidad e ironía señalando que la desnutrición se da a pesar de que hay pan para todos, con el resultado trágico de una proporción significativa de la población que no logra alcanzar su máximo potencial de desarrollo físico y cognoscitivo”.

Ha recibido gran número de reconocimientos y distinciones entre los que se cuentan Condecoración “Orden Andrés Bello” en su Primera Clase, otorgada por el Gobierno Nacional de Venezuela, 1985. “Hijo Ilustre de Sanare” (Sanare, Estado Lara). Condecoración “Medalla al trabajo José Vargas”, otorgada por el INN de Venezuela, 1992. Condecoración “Gran Cruz de Sanidad”, otorgada por el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social de Venezuela, 1993. Condecoración “Orden Francisco de Miranda” otorgada con motivo del X Congreso Latinoamericano de la Sociedad Latinoamericana de Nutrición, que llevó el nombre de “Dr. José Maria Bengoa”, Venezuela, 1994. Condecoración Orden “Universidad Central de Venezuela, 1995. En 1998 el Instituto Nacional de Nutrición de Venezuela crea la “Orden José Maria Bengoa” para concederla a personalidades de la nutrición del país. Premio Kellogg de Excelencia en Alimentación y Nutrición, en la mención de Ilustres. 2000. Designado por la OPS y el Gobierno de Venezuela “Héroe de la Salud Pública de Venezuela”, 2002. Declarado “Vasco Mundial” por el diario Deia de Bilbao. 2003. En enero de 2004 se sumó a estos reconocimientos el otorgamiento del doctorado Honoris Causa de la Universidad de Alicante, acto en el cual pronunció uno de sus emotivos discursos, cargado de historia y de conocimientos. También le fue conferido esta distinción en febrero de 2006, por la Universidad Simón Bolívar, Caracas. Placa de reconocimiento otorgada por el Centro de Atención Nutricional Infantil Antímano, CANIA, 2006.

Conocí a José Maria Bengoa Lecanda en la década de los sesenta, en una reunión en el INCAP, Guatemala. Desde ese entonces y como funcionario del Instituto Nacional de Nutrición de Venezuela, no dejé de intercambiar con él alguna correspondencia y en estos últimos años, al radicarse Bengoa y su familia en Caracas, floreció una genuina amistad entre nosotros. En una reunión en la casa del Dr. Miguel Layrisse en marzo de 2001, coincidimos un grupo muy grato de amigos. Adentrada la tertulia, luego de la excelente cena, la conversación giró en torno a las edades de los “grandes “ de la nutrición que estaban esa noche alli congregados. El Dr. Bengoa hacía notar que “…Layrisse tiene 82 años y Jaffé 86 y yo voy por los 87… y Méndez Castellano tendrá 83..” Alguien preguntó sobre la edad de Scrimshaw a lo cual Bengoa respondió: “…lo que pasa chico, es que Nevin no tiene edad!!” Ese era José Maria Bengoa Lecanda, un hombre encantador, de personalidad cautivante, de palabra ágil y fino sentido del humor. Ya sintiéndose envejecer, adoptó la estrategia de afirmar “…que los viejos eran aquellos 10 años mayores que él.” Murió en enero de 2010 en Bilbao, España, a los 96 años de edad. Su palabra ductora no se escuchará más pero su legado valioso e imperecedero ha quedado entre nosotros.