SciELO - Scientific Electronic Library Online

 
vol.13 número45Modelos de desarrollo y formación de enfermería en la universidad venezolana: Un estudio comparativoEstablecimiento de las primeras universidades en Venezuela (siglos XVIII y XIX) índice de autoresíndice de materiabúsqueda de artículos
Home Pagelista alfabética de revistas  

Servicios Personalizados

Articulo

Indicadores

Links relacionados

  • No hay articulos similaresSimilares en SciELO
  • En proceso de indezaciónSimilares en Google

Bookmark

Educere

versión impresa ISSN 1316-4910

Educere v.13 n.45 Meridad jun. 2009

 

Proceso educativo en museos de arte venezolanos. Interacción arte-currículo

Enrique Vidal Pacheco*

Universidad de Los Andes Facultad de Arte Mérida, Edo. Mérida. Venezuela. novus5555@yahoo.com

Resumen

El presente artículo trata sobre el proceso de la relación socio-educativa escuela-museos de arte en Venezuela producido entre las décadas de los 80 y 90, y de la visión que podemos tener sobre el paralelismo pedagógico y organizativo entre las enseñanzas de la escuela oficial y la impartida en estas instituciones culturales durante este período. En esta primera entrega nos concentramos en confirmar, bajo una mirada crítica, experiencias y prácticas en este campo, sólo las aplicadas en algunos museos de arte de la capital de la República, dejando para otra ocasión inmediata casos de provincia. Al final del mismo tratamos de sintetizar las conclusiones, y hemos colocado una extensa bibliohemerografía, tanto en términos de consulta directa como de documentos afines para otras investigaciones.

Palabras claves: enseñanza, aprendizaje, museos, arte moderno, currículo.

Educational process in venezuelan art museums. Art -curiculum interaction

Abstract

The following article is about the process of the socio-educational relationship in art school-museums in Venezuela produced in the 80’s and the 90’s, and the vision that we can have on the pedagogical and organizational parallelism between the teachings in official schools and the one taught in these cultural institutions during this period. In this first delivery we focus on confirming, under a critical look, practices and experiences in this field, only the ones applied in some art museums in the country’s capital, leaving the provinces for some other time. At the end of it, we tried to synthesize the conclusions and included an extended bibliohemerographical database, on both direct consultation terminology and related documents for future research.

Key words: teaching, learning, museums, modern art, curriculum.

Processo educativo em museus de arte venezuelanos. Interação arte –curículo

Resumo

Este artículo fala do processo da relação socio-educativa escola-museus de arte na Venezuela produzido entre as décadas de 80 e 90, e da visão que podemos ter sobre o paralelismo pedagógico e organizativo entre os ensinos da escola oficial e os destas instituições culturais durante esse período. Nesta primeira fase ficamos concentrados em confirmar, com um olhar crítico, experiências e práticas neste campo, só as aplicadas em alguns museus de arte da capital da República, deixando para outra ocasião imediata casos de província. No final tentamos fazer uma síntese nas conclusões, e temos colocado uma ampla bibliohemerografia, tanto em termos de consulta direta quanto de documentos afins para outras pesquisas.

Palavras chave: ensino, aprendizagem, museus, arte moderno, currículo.

Fecha de recepción: 19 de septiembre de 2008, Fecha de revisión: 17 de marzo de 2009, Fecha de aceptación: 24 de marzo de 2009

Con sobrada razón hablamos hoy muy alarmados de la necesidad que tienen nuestros países latinoamericanos de reformar su educación pública, entre ella la artística. Pero resulta que este es un mal crónico muy nuestro. Reformamos pero conservadoramente, sin mirar con detención nuestra realidad ni prevenir los cambios sociales.

Juan Acha, 1973

Consideraciones iniciales

Considerado por un tiempo el país de los museos de América Latina, Venezuela asumió el reto de incrementar sus institutos museológicos a partir de 1974 y de hecho así lo hizo. Lo paradójico e interesante de este tema es que las políticas gubernamentales dominantes en ese momento, dieron casi total prioridad a invertir sólo en los de arte y no en otro tipo de museos como lo podrían haber hecho también hacia la construcción y promoción de algunos de otro perfil, como por ejemplo, hacia los de ciencias naturales, antropológicos, etnológicos, para niños, etc. Evidentemente el protagonismo oficial se lo han llevado desde ese entonces hasta esta parte los de arte moderno y contemporáneo, dejando escasas las posibilidades a otras instituciones museísticas de carácter diferente a los que albergan el producto de fenómenos estéticos y procesos artísticos, de integrarse y acoplarse en los procesos educativos de su comunidad.

En este sentido, hemos observado con una mirada cercana, que entre las décadas de los 80 y 90, estudiantes de educación escolar primaria y secundaria, han sido beneficiados por el incremento de programas educativos organizados para este público en especial dentro de los museos y a través del arte. Para ello, las coordinaciones han sido preparadas durante años, sin embargo cada caso es individual (cada museo), y la aplicación de estos esquemas pedagógicos ha estado sujeta principalmente a variaciones de los fenómenos sociales sucedidos en nuestro país, a circunstancias económicas y distribución de presupuestos, políticas directivas, instalaciones arquitectónicas, personal especializado y área donde se desarrollan. Es así que los llamados Departamentos de Educación de Museos de Arte, han sido los responsables de tal acción, en tanto en cuanto se han dedicado a la formación de personal especializado en esta disciplina, a la interconexión con las escuelas y colegios, seguimiento de los resultados obtenidos y calibración de las estrategias aplicadas y aplicables. Este artículo, sería entonces, derivación parcial lograda a partir de la indagación en archivos y testimonios documentados sobre procesos que involucran lo anteriormente mencionado y a la labor propia en museos de arte, fundamentalmente en el área educativa y como responsables directos de algunas de estas dependencias. Sin embargo, consideramos este escrito como una primera entrega desde el cual concentraremos esfuerzos en confirmar, bajo una mirada historiográfica, experiencias teóricas y prácticas aplicadas en este campo, sólo las de algunos museos de arte de la capital de la República, dejando para otra ocasión inmediata casos de provincia. Esta ha sido entonces la columna vertebral en la cual nos hemos apoyado al pretender infundirle categoría de investigación al siguiente trabajo.

Por otra parte, y como ya bien sabemos, los museos de arte en nuestro país se consolidaron y proyectaron a partir de la década de los setenta; los existentes con que contábamos hasta ese entonces y los fundados dentro de este mismo proceso sociocultural, económico y político han marcado de alguna manera nuestra época contemporánea:

… y el de Arte Moderno de Mérida “Juan Astorga Anta” (1969) en Venezuela. Referente a nuestro país, a mediados de 1957 se hizo la transformación del Museo de Bellas Artes en un proyecto coherente de la modernidad, que luego dividiría su sede para dar lugar a los espacios de la Galería de Arte Nacional en 1976. Ya se había construido también el Museo de Arte Moderno Jesús Soto en Ciudad Bolívar (1973). Sin embargo en 1974 se abrían las puertas del Museo de Arte Moderno de Caracas, lo cual motivó en nuestro orden social un concepto de museo para el arte moderno. (Vidal Pacheco, 1998, p. 57)

Asimismo, el surgir de la explotación petrolera y de otros rubros de origen mineral, fortalecieron y aumentaron de manera vertiginosa las arcas del tesoro nacional: la hacienda pública. Con lo cual la estructura político-social se expande en aras de la democracia. Un proceso (si se nos permite la expresión), en aplicación ideológica que trastoca, trasmuta, trasciende y se impone en los linderos del sistema educativo implementado hasta esos primeros momentos, y que forman parte de nuestra historia. Es desde esta perspectiva donde arranca un interesante desarrollo cultural que hoy día ya podemos observar en casi toda su versatilidad historizable, a favor por ejemplo, de un elaborado estudio científico a través de la aplicación de metodologías pertenecientes a las ciencias sociales, y para hallar tal especificidad en lo propuesto, debemos pensar que este es un texto cuyo perfil principal es, por un lado, la divulgación de un proceso de investigación, y por otro, posible punto de arranque para exploraciones relacionadas con el tema.

De esta forma podemos agregar que los museos de arte de nuestro país, en su mayoría, planificaron la estrategia estructural y estructurada para proponer un proyecto parcial, en un primer momento, a través de sus programas educativos con la posibilidad de acoplarse a los de educación escolar, eso sí, tomando en consideración para ambas partes, las variantes pedagógicas enfocadas al tema de los cambios y avances estético-artísticos nacionales e internacionales. Para poder llevar a buen término estas deducciones y no equivocarnos en ello hemos tenido que observar en su contexto histórico y en un primer plano, la situación de la educación escolar en nuestro país presentada entre las década de los 80 y 90 pertenecientes desde luego al proceso democrático del siglo XX. Sin embargo, hay interrogantes que debemos despejar como, por ejemplo, al preguntarnos si ésta ha ido a la par con las estrategias implantadas en los museos, así como también, sobre qué hombros ha descansado tal responsabilidad y quién supervisa y continúa este desarrollo.

1. La museología en el campo educativo escolar

Los museólogos y educadores en América Latina se han enfrentado con los mismos desafíos que el resto del mundo, pero en mayor proporción: colapsos financieros, escasas fuentes de recursos e insuficiente preparación de personal. Durante décadas, la supervivencia de los museos de América Latina fue confiada a personas de cargos politizados y de duración efímera. Luego de pasar tiempos difíciles, la mayoría de estos museos reafirmaron su continuidad mediante la creación de una figura administrativa autónoma en búsqueda de recursos fuera del sector ministerial llamada Fundación, sobre todo en la Venezuela de los años 80 y 90, donde casi la totalidad de sus museos estuvieron y siguen gerenciados a partir de esos momentos bajo la tutela de Fundación (ya sea propuesta como asociación de amigos u otra figura administrativa, dentro del marco de la legalidad, idónea para el manejo menos burocrático de fuentes y recursos para proyectos especiales) o, en la filantropía nacida de controles fiscales más efectivos, y en la creciente privatización económica.

En nuestro continente, los programas educativos ofrecidos por los museos se pueden considerar de un tiempo a esta parte como apoyo a la educación formal. Una fuente rica de alternativas didácticas y pedagógicas que “rivalizan” asociadamente con maestros capaces y creativos que muchas de las veces, trabajan con escasos materiales de instrucción. Por ello, y entendiendo así el desarrollo de la educación en los museos como tema para una investigación de carácter científico o académico, podemos quizás quedarnos pasmados por la cantidad de innumerables publicaciones e información afines que de otras esferas del saber involucra: escuelas de preescolar, escuelas de instrucción básica, sistema curricular; educación multicultural, educación especial; entrenamiento para maestros: arte, historia y arqueología; casas históricas y monumentos; historia natural; zoológicos y acuarios; medio ambiente; literatura; objetos de trabajo; teatro e historia; exposiciones; audiovisuales y tecnología.

Otras experiencias foráneas sobre la interacción museo-escuela, reflejan y contemplan acuerdos internacionales casi tácitos y coincidencias extraordinarias que involucran y promueven la educación en los museos. Con relación a esto, también los paralelismos conceptuales se extienden al campo de la reflexión crítica y así vemos cómo la especialista en educación de museos Ángela García Blanco, museóloga madrileña y asesora del Ministerio de Educación y Ciencias de España, en un libro titulado Didáctica del museo, documento indispensable para el interesado en este campo, analiza los ingredientes y condicionantes por parte de la escuela de la siguiente manera: “El alumno destinatario y el profesor-<Puente>: La importancia que tras consideración adquiere el profesor en cuanto a acercar o alejar al escolar y el Museo, de manera que, siendo los escolares uno de los principales destinatarios de la acción didáctica de él, resulta prioritario el conocimiento de las relaciones que el profesor establece con el Museo”. (García Blanco, 1988, p. 38)

2. El arte y su enseñanza en los escolares venezolanos

A partir de la década de los ochenta, el gobierno nacional a través de diferentes organismos adscritos a la organización y planificación de la educación escolar, se vio en la necesidad de emprender una profunda transformación del sector educativo. Preocupado por ello se dedicó a diagnosticar la problemática educativa y se promulgaron alternativas para calibrar y sopesar el cuestionamiento a través de un Informe, en 1986, de la Comisión Presidencial para el Estudio del Proyecto Educativo Nacional, de un diagnóstico del Banco Mundial de 1992, y de la “Reforma Educativa” como prioridad nacional comenzando en 1994, luego conjuntamente con el “Plan de Acción” del Ministerio de Educación en 1995.

La situación del deterioro de la educación venezolana respondía, según las estadísticas y los resultados poco alentadores, a la poca capacidad y autonomía de la institución escolar para auto-renovarse y a la carencia de una fuerza social incapaz de exigir, promover y contribuir en esta llamada renovación. En respuesta a este reto y en la búsqueda de una mayor eficiencia y calidad de la práctica educativa, el Ministerio de Educación en 1995 propuso en ese “Plan de Acción” señalado anteriormente, una “reestructuración” del sistema educativo, con su significado de transformación total, desde las bases operativas, hasta la base cima gerencial del sector educativo.

Esta transformación implicó repensar la concepción, las metas, propósitos, misión y visión de la educación venezolana –y por supuesto la artística–, así como también el actualizar las estrategias y modernizar los recursos que en la práctica sustentan el proceso enseñanza-aprendizaje. Para decirlo de una manera más técnica y como bien se sabe, desde esta perspectiva se formula un “Modelo curricular” que constituyó el referente teórico que sustentó la reforma curricular propuesta por el despacho ministerial, la cual se inició en el Nivel de Educación Básica por concentrarse en éste la mayoría de la población en edad escolar.

En este caso en particular es sin duda evidente que el nivel de Educación Básica es el segundo sistema educativo venezolano, y así lo sigue siendo, con una duración de nueve (9) años, y se organiza en tres etapas sucesivas: La primera etapa abarca 1o, 2o y 3o grado; la segunda etapa incluye 4o, 5o y 6o grado; y la tercera etapa comprende 7o, 8o y 9o grado. La educación formal ofrecida en este nivel es gratuita y obligatoria para toda la población en edad escolar como servicio público garantizado por el Estado venezolano, sin embargo, existe también un sistema educativo paralelo organizado, ofertado y aplicado por el sector privado, cuyos contenidos curriculares básicos se aplican de igual forma que en el oficial. Sustentado en teorías del aprendizaje el Currículum Básico Nacional de este nivel y centrado en la escuela, se concibe ahora con una visión holística, integral, sistémica, respaldada en una serie de teorías del aprendizaje que tienen principios comunes, destacándose las siguientes: el humanismo; la teoría genética de Jean Piaget; la teoría sociocultural de los procesos superiores de Vygotsky; la teoría del aprendizaje significativo planteada por Ausubel; la teoría del procesamiento de la información; las teorías neurofisiológicas y el constructivismo. 

En lo que se refiere más específicamente al perfil de competencias del egresado del nivel de educación básica, tenía y tiene entre sus objetivos valorar y disfrutar las manifestaciones deportivas y las producciones científicas, literarias y artísticas, nacionales y universales; que al mismo tiempo identifique elementos vinculados con el lenguaje literario, científico, estético y corporal; conozca, comprenda y aprecie las distintas manifestaciones, hechos y fenómenos del entorno natural, cultural y social; su diversidad y sus relaciones, mediante la aplicación del pensamiento científico, del razonamiento lógico, verbal y matemático, así como de la creatividad, la sensibilidad estética y la expresión corporal. Sin embargo, en 1980, y para mencionar sólo un factor, las cosas no se adecuaban a las exigencias de este perfil en el área de la enseñanza del arte y para el arte. La realidad en cuanto a la aplicación pedagógica difería en muchos de los casos, sobre todo con aquella que debía ir cónsona en la aplicación de los recursos didácticos para tal desarrollo cognitivo y que de alguna manera apenas se podrían localizar en unos incipientes contenedores preparados empíricamente para la que llamaríamos más tarde, la construcción del albergue para la difusión, exposición, investigación, conservación, restauración y disfrute público de una estética local e internacional; hablamos entonces de los primeros Museos de Arte Moderno en Venezuela. 

Por otro lado, podríamos señalar que la primera etapa del Nivel de Educación en el área de educación estética dictaminaba y recomendaba utilizar la voz y el propio cuerpo como instrumento de representación y comunicación plástica, musical y dramática a fin de contribuir con ello al equilibrio afectivo y a la relación mutua, equilibrada e integradora entre los miembros del grupo escolar de cada aula: A explorar materiales e instrumentos diversos, musicales, plásticos y dramáticos para conocer sus propiedades y posibilidades de utilización con fines comunicativos y lúdicos. Esta definición de las características formales del área del arte y su debida aplicación se quedaba a la saga de la realidad, por ello y no ignorantes de dicha situación, en el seno de la dirección de algunos museos nacionales y a través de sus departamentos de educación se entregaron –en la práctica– a contribuir y reforzar esta carencia pedagógica en el plano artístico que indudablemente era también y hasta esos momentos deficiente. En la programación de estas unidades educacionales, sus facilitadores se dieron entonces a la tarea de ofrecer e implementar talleres y otras actividades –que ya hemos mencionado anteriormente– relacionadas directamente con la educación estética, artística y sensorial aplicables a una población escolar en particular, y poder así, “resolver” de alguna manera la existente disociación entre los programas de educación artística y la realidad. Por su parte, estos programas escolares en cuanto a las escuelas tradicionales incluían en años anteriores, actividades y métodos para apreciar elementos estéticos cuyo enfoque conocido desde 1950, ya era caduco. Los contenidos eran enseñados en forma de métodos conductuales, en los que los transmisores de todo el conocimiento eran el libro de texto y el docente, cosa que dificultaba la interacción con el arte en otras dimensiones cognitivas, como, por ejemplo, las experimentales, operativas, técnicas, artesanales y creativas dentro del contexto de ese nivel de enseñanza. Para mencionar otro factor adverso a este primer proceso, las condiciones para la enseñanza estética-artística del entorno en el aula, en términos generales, estaban constreñidas o limitadas por las metodologías educativas de ese momento, las cuales, y por lo común, consistían en enfoques “cerrados” e impuestos por los docentes, cuyo alcance pedagógico en el quehacer artístico para el escolar se circunscribía a una sola disciplina formal que no se diferenciaba de las demás. Aun cuando los programas de Educación Básica que se han examinado señalaban en sus contenidos todo un planteamiento ecléctico, amplio, que contemplaba elementos importantes desde diferentes enfoques psicológicos, en cuanto a estrategias de aprendizaje, métodos y procedimientos, no eran en la práctica ni remotamente cercanos a la realidad. El salón de clases se abocaba en sus tareas diarias hacia una sola orientación (conductismo); una guía práctica que demarcaba los pasos y procedimientos en forma lineal: la reproducción de una metodología estereotipada, unos métodos de trabajo no integrados sino más bien individualistas y competitivos y una evaluación dirigida hacia un logro ya predeterminado en función del modelo impuesto que le servía de patrón. 

A la luz de lo escrito, podríamos continuar todavía desentrañando otros significados, sin embargo, y para seguir centrados en nuestro empeño, creemos que el alumno de esa época podría haber entendido integralmente, como lo hacen los de hoy en día, la complejidad del proceso de producción estéticoartístico en cualquiera de sus áreas, bajo la necesidad de experiencias donde todos los actores y escenarios del arte se manifestasen como un proceso de integración multidisciplinario: conocer artistas plásticos y visitar sus lugares de trabajo, galerías y museos. Hoy día para hacer más efectivo este aprendizaje a través de las actividades desarrolladas en los talleres de museos y de otras afines, se debe generar entre ellos (los alumnos), un trabajo práctico continuo; punto relevante que desde los primeros niveles escolares estrechan lazos con la expresión de ideas. Lo contrario no es efectivo, ya que el niño cuando se involucra en el proceso de aprendizaje artístico debe aprehender experiencias que le permitan utilizar posteriormente técnicas que van dominando e ir agregándoles nuevos aprendizajes. 

Lo anterior, por tanto, no hace más que evidenciar que los docentes o facilitadores de los museos deben tomar en consideración y como prioridad –al momento de ejecutar sus destrezas pedagógicas–, la realización, identificación y la auto-expresión, vías fundamentales en el logro de habilidades y destrezas, aunando estos elementos al dominio y control de los medios de expresión. Debe así generarse conciencia entre niños o jóvenes sobre la base de este proceso inductivo, redefinido por el arte elaborado por ellos y entre ellos en los talleres. Aquí radica la tesis de que el desarrollo estético del arte en la educación primaria y básica tiene un carácter natural sustentado en su propio trabajo, por lo tanto, es de naturaleza experimental y personal, sin embargo y siendo este el resultado de una labor pedagógica en la escuela, debe compartirse la experiencia en forma grupal. Es entonces prioritario que el docente maneje técnica y humanísticamente las experiencias estéticas de sus alumnos e informar cuales serían los instrumentos más eficaces que debe manejar el Dpto. de Educación de cada museo de arte. Luego en un trabajo conjunto, obtener resultados más satisfactorios y atractivos para los niños, ya que desde el momento que este toma un objeto y descubre que puede dibujarlo, o puede moldear algún material, se sumerge rápidamente en el proceso y el aprendizaje, por ende, se hace más efectivo y fácil. Por consiguiente, la experiencia directa y regular permite el logro de técnicas y conceptos estéticos por una parte, y la expresión de ideas y sentimientos por otra, bajo una estrecha y emocionante relación con el objeto artístico. 

De esta forma, la anterior exposición del desarrollo cognitivo del niño a través del trabajo artístico-plástico en los museos nos hace pensar y a la vez demostrar que sí se puede establecer una relación pedagógica fructífera y evolutiva del niño a través del contacto con el arte. Pero este contacto debe estar elaborado y desarrollado bajo teorías del aprendizaje actualizadas como, por ejemplo, la interdisciplinaria, contando con la disposición más adecuada de los maestros o facilitadores tanto en las escuelas como en los museos. 

Pero más allá de estar conscientes nosotros de la anterior tesis expuesta, se evidencia en otros casos y como previa conclusión, que ha existido una especie de deficiencia estructural de los contenidos y enseñanzas en todos los niveles pedagógicos del sistema educativo en Venezuela, y el área artística es la que ha sido más ignorada, y si se nos permite el término, marginada. Ahora bien, ¿Qué es entonces lo que han hecho algunos museos que vitorean al decir implementación efectiva de programas educativos? Conscientes todos los que trabajan en estas áreas, ha sido llenar el vacío técnico pedagógico que algunas escuelas no pueden ofrecer. Sin embargo, debemos pensar también en otro factor predeterminante, el que señala que han sido y son pocas las escuelas o liceos favorecidos con la valiosa oportunidad de contar con un museo que haya establecido una relación interinstitucional de estas características. Pero lo más importante no reposa solo en esto, sino en la constancia o permanencia de estas actividades bajo un sistema de evaluación e incentivo permanente desde el museo que garantice el éxito que no han podido tener los programas escolares para el arte en las escuelas oficiales de nuestro país. Aunado a estas dificultades que significa llevar a cabo programas especiales entre escuelas y otras instituciones del Estado, para así reforzar los procesos educativos, se sabe bien sobre algunas experiencias un tanto negativas para llevar a cabo actividades en los museos. Como por ejemplo, podemos asegurar, que desde las llamadas “zonas educativas” correspondientes al ámbito territorial de algunas localidades, les exigen a los maestros cumplir con los objetivos del programa oficial, sea como sea y a veces imperativamente sin dejar lugar al desarrollo de otros elementos creativos. A ningún maestro desde estos escenarios se le podría ocurrir, por propia iniciativa, la idea de “sacar el aula” fuera de la institución o de implementar nuevas pedagogías. No se permiten proponer a sus directores acercar al alumno a otras realidades sino solo las que están de alguna manera “constreñidas” en las aulas de clases bajo el régimen curricular cerrado, porque por el contrario arriesgarían sus cargos. Estos casos se repiten muy a menudo en escuelas provinciales politizadas. 

3. Experiencia educativa en museos de arte venezolanos 

Cuando de hablar se trata sobre el papel educativo de los museos a escala mundial, sabemos que en países de diferentes continentes los museos se han transformado y adecuado al campo cultural y tecnológico que les corresponde, y su papel en el desarrollo escolar ha sido de suma importancia ya que se vinculan de manera estrecha con las actividades del aula: los museos del hombre, los de antropología, los museos de ciencias y de niños, así como los de arte, son considerados recintos institucionales idóneos para el área educativa. 

En Venezuela, este proceso de la vinculación museo-escuela es relativamente de vieja data. El Museo de Ciencias Naturales de Caracas y el Museo de los Niños por ejemplo son los que más han marcado el pulso de esta relación pedagógica; es decir, han sido los que más se han acoplado a los programas escolares que se mantienen hoy día, gracias a la calidad de las instalaciones, al personal especializado que labora en estos, a las exposiciones y programas como también a los talleres permanentes que han permitido una estrecha relación pedagógica con la comunidad escolar. Quizás también sea por el hecho de lo atractivo de sus ofrecimientos y de áreas de interés para los infantes y adolescentes: mundo animal prehistórico, tecnología virtual, talleres, etc., avalados por el apoyo económico con que cuentan, atinadas gerencias y el interés de sus directores. Dentro de este marco de referencia podríamos citar a otras regiones del país cuyos gobernantes de su momento, se han interesado en la puesta en marcha de museos como el de Ciencia y Tecnología del Estado Mérida. Sin embargo, el alcance de difusión de estas instituciones y a pesar de que han venido ofreciendo efectivamente sus servicios hacia la comunidad, se queda a veces un poco estrecho y limitado dada la cantidad de escuelas y liceos que requieren de estos servicios educativos “adicionales”. Es decir, demasiados estudiantes para atender, que desbordan la capacidad de sus propios empleados al organizar las visitas y la actividad. Esto a veces se torna tan dificultoso que ha hecho colapsar de alguna manera la capacidad de recepción de los museos para llevar a cabo programas educativos de gran alcance, y por ende, algunas escuelas son sólo las favorecidas por estos servicios. 

Pero la experiencia se ha ido imponiendo en sus procesos y resultados, dado que los pilares de la nueva museología en nuestro país se presentan ahora como poderosas herramientas de transformación social y hacia ese camino se han dirigido. El desaparecido doctor Roberto Guevara, director nacional de museos en varias ocasiones entre las décadas de los 80 y 90, fundador y primer director del Museo de Los Niños de Caracas en una entrevista realizada para la Gaceta de Museos de Venezuela en 1989 (CONAC, 1989, p. 9) expresaba luego de la siguiente pregunta: 

P: ¿Cómo proyectar la labor de un museo cuando es más prioritaria la alimentación, la educación básica, etc...? R: Se mal entiende que un museo es sólo de bellas artes. Desde aquí participamos, sin embargo, en los procesos de transformación social más allá de la pura percepción visual, del puro goce estético. Cuando enseñas a ver una obra de arte, también enseñas a ver la vida. Enseñas a la gente a ser más aguda, más penetrante en la realidad. Cuando enseñas a ver, palpar y razonar más creativamente, enseñas también a luchar por otro tipo de valores y necesidades. La cultura es una necesidad básica del país. No todos son médicos, ingenieros, o presidentes de la República. Cada quien en su área debe tener una meta de vida que implique una contribución a su sociedad. Si no fuera así, no tendría sentido ni ser artista, ni escribir en un periódico, ni dirigir un museo. 

Reflexión que como vemos, atestigua que Guevara tenía muy claro hacia donde debían ir los caminos de la museología nacional en términos de interrelación con la comunidad. Al mismo tiempo, entrevemos en su discurso, un llamado de alerta a las nuevas generaciones de educadores, directores y responsables de las políticas curriculares en el área de Educación básica y media venezolana. 

Por lo tanto, podemos destacar ahora y siguiendo el tema de interés nuestro, que varios han sido los programas y las experiencias puestas en práctica en los museos de arte de perfil nacional. Ha habido intentos progresistas en este sentido, y sólo en el Área Metropolitana de Caracas, como por ejemplo, podríamos hablar del trabajo de los museos ejemplares en este aspecto educativo como son el Museo de Bellas Artes de Caracas, la Galería de Arte Nacional y el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas. 

4. Museo de Bellas Artes de Caracas. Un sentido de vida escolar en el arte internacional 

Los directivos del Museo de Bellas Artes de Caracas ya para 1989 se preocupaban intensamente en la dimensión educativa que debían cumplir, y pusieron en marcha programas coherentes con su perfil institucional, con resultados que hoy por hoy, atestiguan que ha sido quizás el de mayor proyección, permanencia, diversidad y difusión que de esta actividad haya realizado otro museo en el país. Se le puede considerar además como “Museo Piloto” en este aspecto, y una de las metas de sus coordinaciones ha sido la de estimular la educación de lo visual –tarea perseguida con éxito– a través de actividades como las visitas guiadas, utilizando además de los recursos del estímulo de la percepción visual, los de la literatura y las artes escénicas. 

Por otra parte el M.B.A. organiza desde los 80, los llamados talleres pedagógicos dirigidos a docentes del área de arte de nivel básico, y a todas las personas interesadas que trabajan con niños y jóvenes. Estos talleres ofrecen juegos didácticos, dirigidos a facilitar en el niño procesos de sensibilización, atención y creatividad, mediante juegos musicales, literarios, de expresión corporal y plásticos, que permiten la identificación con el arte universal de todas las épocas, además de motivar el desarrollo de las capacidades perceptivas, sensoriales e intelectuales del infante. Para los estudiantes de las escuelas de atención especial, tanto en las visitas guiadas como en los talleres de creatividad se reciben grupos de niños con retardo mental moderado, así como algunos que presentan dificultades auditivas, para proporcionar entre estos grupos y el resto de los participantes un proceso de socialización, que se considera de importancia capital para la formación integral de ambos colectivos: 

El potencial del M.B.A. en estimular el aprendizaje de la visión ha sido una de las metas que hemos perseguido con éxito, a través de actividades como las visitas guiadas utilizando además de los recursos de la percepción visual los de la literatura y las artes escénicas. Los talleres de grabado, modelado, pintura y ensamblajes, han convertido las exposiciones en algo más vivo y dinámico. Los talleres especiales de expresión plástica para niños dictados por los artistas Onofre Frías, Walter Margulis, Iris Alvarado, Amarilis Hannot y Milagro Roncones; el taller de Expresión Corporal para niños con el grupo Contradanza, en el marco de la exposición “Edgar Degas: Esculturas”; los talleres dominicales para padres e hijos y el taller de cerámica en el marco de la celebración ecológica “El Día de la Tierra”, son algunas de las experiencias que han enriquecido el área didáctica del M.B.A., de los cuales se han beneficiado también los numerosos estudiantes que nos han visitado con sus colegios. Exposiciones didácticas como “Ritmo y Línea” en la cual, a través de una selección de dibujos de la colección del M.B.A., se mostraron dos elementos claves de la percepción plástica: “El Ritmo y la Línea”, conceptos trabajados desde el dibujo, vinculados con la naturaleza, la música y la poesía. Las exposiciones se reforzaron a su vez con la publicación de una serie de Guías de Estudio coleccionables sobre pintura, escultura, fotografía y grabado. Así también se inició una serie de materiales escritos y diseñados especialmente para niños como complemento a las exposiciones de Bonevardi y Alejandro Otero. (Ramos, 1989, pp. 11,12) 

Se destaca que esta programación, lejos de surgir de forma arbitraria, ha ido estructurándose a partir de una actitud de “escucha” constante sobre los testimonios de los usuarios. Las variadas opiniones, casi anónimas, y las diferentes expectativas que generan, han sido tomadas en cuenta ocasionalmente por el facilitador responsable de dichas áreas del museo. Esta experiencia junto a la consciencia del personal del museo dedicado a las artes visuales, han dado pie a la creación de actividades que concretan de alguna forma lo que podría llamarse una misión educativa específica. Si revisamos en forma general la programación de algunas actividades que el Museo ha ofrecido durante casi tres décadas se podría destacar que se han atendido públicos de diversas características en cuanto a edades, intereses y procedencia. Así los niños, adolescentes y adultos encuentran la oportunidad de visitar las diversas exposiciones del museo siempre con un programa específico basado en algún tema relacionado con las obras expuestas. También han tenido en ocasiones, la posibilidad de participar en diversos talleres de creatividad, cuyas especialidades abarcan como lo hemos señalado, un amplio espectro dentro de este campo. 

En cuanto a la participación en la llamada “educación formal”, los distintos niveles del sistema educativo han encontrado en el M.B.A, por lo menos de la zona metropolitana de Caracas, la posibilidad de relacionarse directamente con las obras de arte de todos los tiempos, lo que les ha permitido como institución educativa, presentar un panorama más o menos amplio no sólo sobre la historia del arte y de los artistas al conjunto de propuestas estéticas, sino de la historia de las culturas en general. Además, en el caso concreto de las artes visuales, algunos aspectos de los diferentes lenguajes que las caracterizan han sido colocados en relación con el hecho urbano circundante, así como con la naturaleza presente en el jardín del museo (Figura 1). De esta manera, los estudiantes han podido y pueden tener una apreciación del arte integrada a la vida misma, lo que, por otra parte, enriquece la visión del hecho plástico obtenida en el aula de clases. También el museo ha dado cabida en su programación educativa y desde1994, a la realización de experiencias con niños y jóvenes que presentan problemas de aprendizaje o retardo mental moderado. En estos talleres el objetivo se ha centrado en propiciar la integración de esta población con los llamados grupos “regulares”, es decir, que no poseen las dificultades citadas, algo que es una experiencia casi inédita en América Latina. Los talleres han tenido una duración de dos a tres meses aproximadamente, y en ellos se ofrecen situaciones-juego en las cuales ambos grupos de niños, con dificultades o sin ellas, han compartido experiencias creativas. 

Asimismo y partiendo del principio que el museo pertenece a todos los miembros de la comunidad, en el área educativa se han realizado esfuerzos para integrar en las actividades a niños y jóvenes que están marginados de toda participación activa y positiva de la sociedad, actividad esta sin parangón. Estos públicos provienen de escuelas de zonas urbanas marginales, entes como el Instituto Nacional del Menor o de la Fundación “Muchachos de la Calle”. Dadas las condiciones socioculturales originarias de estos grupos, los esfuerzos del M.B.A. para incorporarlos a las diferentes actividades han sido amplios, pues para poder recibirlos se ha debido asegurar, directamente o a través de intermediarios, el transporte así como los acompañantes necesarios, entre otros aspectos. Con estos programas se trata de contribuir con la ardua labor de formación que hacia esos grupos implementan los diferentes entes que han asumido esa gran responsabilidad, es decir, cumplir con un trabajo comunitario en áreas específicas y a través del arte. 

5. La galería de arte nacional y sus tareas educativas 

La misión y visión de la administración en la G.A.N. también se ha perfilado hacia el interés de las tareas educativas, concentradas en la relación y el conocimiento del arte venezolano de todas las épocas. Desde 1988 y según datos proporcionados por esta institución museística, el Departamento de Educación ha desarrollado el área de “Investigación Educativa”. En vista del interés y la afluencia de un numeroso público de escuelas que solicitan los servicios, pareciera que el museo a partir de esos momentos, ha tomado más conciencia de la esencial labor educativa que se reclama: 

Conformado por la dualidad docente-alumno, fue éste entonces el primer público con el cual decidimos establecer una comunicación más directa a fin de intercambiar opiniones y conocer sus inquietudes. Uno de los aspectos más importantes que deseábamos conocer era el hecho del porqué visitan nuestra institución, los docentes, en su mayoría, respondieron que venían al museo para tener un contacto o acercamiento con el arte y por lo que llaman práctica docente. (Soutillo, 1998, p. 65) 

Dado el fenómeno sociocultural a la inversa que ha experimentado la G.A.N., es decir, que son las escuelas las que exigen mayor atención a sus intereses educativos, pensemos también en el sentido nacionalista patriótico que genera este museo. El recinto donde se custodian las obras del historicismo del siglo XIX, son éstas al mismo tiempo, símbolos con los cuales se ejerce un mayor entendimiento por su contenido histórico venezolano, por ello se creó en 1997, el programa “La Escuela y la Plástica” en la G.A.N.: “Con el fin de ir estrechando más directamente las relaciones y el intercambio con este público, al elaborar ya no sólo los catálogos de las muestras sino otros materiales que conecten los contenidos presentes en las muestras con el de sus objetivos en el aula....” (Ibídem, p. 66). 

En este mismo contexto, durante los últimos treinta y cuatro años de trayectoria museística, ha existido desde 1996 en la G.A.N. un taller permanente de expresión plástica para niños (Figura 2). Esta actividad ha sido evaluada considerablemente positiva. Su período es de un año y en este devenir se hacen esfuerzos para que los niños a partir del contacto con una exposición, involucrando también el contexto familiar, desarrollen luego en el taller sus propios bocetos, dibujos y pinturas, eso sí, orientados por el personal capacitado del Departamento de Educación. De las preguntas realizadas a los representantes acerca de qué los motivaba a inscribir a su hijo en el taller, la mayoría de ellos contestaron que era una manera de ofrecer a sus hijos el acceso al arte y de esta manera llenar el vacío que dejaba nuestra educación básica con relación a tan importante área del conocimiento; otros padres respondieron que habían inscrito a sus hijos para acercarlos al conocimiento de las artes plásticas y estimular su sensibilidad. Es con este tipo de público con el cual la G.A.N. comenzó a trabajar con una nueva visión y ha reflexionado sobre el contexto que genera la palabra alternativa: Alternativa a la educación formal: 

La labor educativa realizada durante el año por el Departamento de Educación logró las metas en cuanto a la atención de grupos para las visitas guiadas. Cabe destacar el evento especial “Apertura de Clases” organizado conjuntamente con el Ministerio de Educación, CONAC, Fundación Teresa Carreño, para la atención de 800 escolares el día 3 de octubre de 1989, con la presencia de los Ministros de Educación y Cultura. El Dpto. de Educación dio continuidad a su labor didáctica sobre los diversos aspectos de las artes plásticas relacionadas con las exposiciones anteriormente mencionadas, o en forma paralela a ellas. (Arráiz Lucca, 1989, p. 33) 

Los niveles de educación que se imparten en este museo no sólo han estado dedicados a lo académicoformal a través de conocimientos abstractos, sino que se apoya esencialmente en el contacto directo con obras de arte convirtiendo esta experiencia en esencial ya que difícilmente puede generarse en otro contexto o escenario. Es así como el radio de acción de la labor educativa de este museo va desde el juego con las obras de arte, es decir, en la interacción, la fabulación de historias alrededor de estas imágenes que generan situaciones o acciones con objetos cinéticos –por ejemplo– y hasta involucrarse de manera poética con la gesta heroica de las batallas y héroes representados en las pinturas de la época historicista: 

Como por ejemplo, cuando se les preguntaba a los representantes de los alumnos integrantes de esta actividad que si consideraban necesarios los talleres del arte en el museo el 100% contestó que sí, que éste era el ambiente ideal en el cual se daba el contacto directo con las obras y la posibilidad de conocer a los artistas. Y sobre las repercusiones y beneficios de los diferentes aspectos que sus hijos habían aprendido en el taller el 100% de los representantes contestaron que estos habían generado en su hijo un mayor conocimiento interior, más creativo, aprendiendo a expresarse mejor. (Soutillo, 1998, p. 66) 

6. El Museo de Arte Contemporáneo de Caracas y su bibliobús de los barrios 

El Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, anteriormente. Sofía Imber, ha venido organizando desde hace décadas actividades de educación hacia el arte y de igual incidencia en la comunidad como las que el M.B.A. y la G.A.N. han institucionalizado. Esta institución ha puesto énfasis en las visitas guiadas en el marco de las exposiciones temporales y de la colección permanente. Actividades dirigidas a estudiantes de cualquier nivel educativo (niños a partir de seis años), agrupaciones institucionales o particulares y todo aquel público que se convoque de manera previa o “espontánea” en los espacios del museo y requiera de este servicio han sido sus propuestas: 

En búsqueda de vías adecuadas para insertar la actividad museística dentro del amplio contexto de la política cultural del Estado, el MACCSI ha sido definitivo para la formación educativa, no solo por las actividades referidas a la muestra de exposiciones, sino por aquellas que abarcan la enseñanza y la comunicación del mensaje artístico, manifiestas a través de la sostenida implementación de programas didácticos y talleres de creatividad, dirigidos al público heterogéneo, que en gran parte no ha tenido acceso directo y continuo a la comprensión de las artes; también se han elaborado programas para la población no vidente, convirtiendo al Museo en una institución pionera en este tipo de labor. La nueva ampliación de la biblioteca pública “Sofía Imber” y el incremento considerable en una dotación bibliográfica, la convierte en un centro de referencia y consulta, tanto para estudiantes a nivel escolar y secundaria, como para investigadores en el campo de las arte. (CONAC, 1989, p. 37) 

Desde esta destacada visión organizada en función de lo social y pedagógico, se realizan actividades relacionadas con la educación del arte como lo son los talleres didácticos impartidos por artistas. La finalidad de esta actividad es que el público mantenga un mayor acercamiento a las obras de estos creadores pero en forma directa y a través de su propia presencia. Mediante el testimonio y la orientación de las teorías y fundamentos que impulsaron su creación y tomando contacto con los materiales, su lenguaje plástico y sus técnicas de elaboración, se establece entre el público y el artista un diálogo extraordinario entre el Ser del arte y el Ser del artista. Es necesario señalar también que estos talleres se han venido realizando con regularidad y, por lo general, como actividad en el marco de cada exposición que organiza el museo. Es así como el MACC ha tenido actividad educativa relacionada con los talleres permanentes de creación plástica para niños de edad escolar (Figura 3), y se las ha ingeniado para suplir este vacío en otras zonas de la ciudad a través de la puesta en marcha de los programas de extensión cultural organizados por la Unidad de Educación y fuera de las sedes periféricas como la SALA CADAFE en la Urbanización El Marqués y la SALA IPOSTEL en San Martín. La primera atiende la población de Petare, y la segunda, las zonas aledañas al propio barrio San Martín. De este modo, escuelas, liceos, hospitales, hogares geriátricos y centros de rehabilitación, han podido acercarse a las distintas manifestaciones del arte de nuestro tiempo. En este sentido, el MACC se ha solidarizado con los Programas de Educación Artística propuestos por el Sistema Educativo Nacional, para lo cual se desplaza oportunamente a los centros de enseñanza con el fin de facilitar a los estudiantes y docentes actividades de motivación previas o simultáneas a cada exposición: proyecciones de videos, exposiciones didácticas itinerantes y la elaboración de material de consulta de gran utilidad pedagógica. Para cumplir cabalmente este fin, el MACCSI creó en 1991 el MACCSIBUS. Un museo rodante que lleva el arte y la vida de esta institución hasta las comunidades más alejadas del centro de la ciudad. Asimismo visita hospitales como el Ortopédico Infantil, alcaldías, casas de cultura y agrupaciones vecinales, con una gran proyección pedagógica permanente. Dentro de este mismo contexto emblemático del MACC, se organizan desde 1981, programas educativos para recibir integrantes de algunos centros en educación especial, recibiendo asiduamente niños y adolescentes con estas características. Por su parte, el Taller didáctico de creatividad ha mantenido una estrecha vinculación con los demás programas educativos derivados de las exposiciones, en especial con las visitas guiadas, y se planifican e imparten actividades para la sensibilización y desarrollo de la creatividad, entre las que sobresalen actividades para el ejercicio de la pintura, el grabado, modelado en arcilla y plastilina, origami, ensamblaje, etc. El MACC también implementa con periodicidad cursos y talleres de artes plásticas, literatura, filosofía, artes escénicas, música y otras disciplinas de carácter humanístico cuya convocatoria se dirige al público general, así como también seminarios para profesores de educación artística. 

De igual modo, organiza con regularidad conciertos, audiciones musicales, recitales poéticos, presentaciones de danza clásica o contemporánea y otros eventos pertenecientes a las artes musicales, escénicas y la danza. Mención especial merecen las diversas iniciativas desarrolladas en favor de los minusválidos. En este ámbito, se destacan sobre todo los programas especiales para invidentes, basados en exposiciones específicas, visitas guiadas y guías de estudio en sistema Braille. Sobre esta especialidad y hasta finales de los 90, el MACC publicó más de 120 títulos en este lenguaje, lo que lo convierte en pionero en Venezuela en lo referente a difusión y formación artística especializada para invidentes y otros minusválidos. 

Conclusiones 

Entre 1960 y 1990 el proceso educativo oficial en Venezuela ha sufrido grandes transformaciones estructurales desde las directrices ministeriales, administrativas y curriculares, incluyendo en algunas nuevas propuestas, la introducción de la educación artística. Pero pensamos que en realidad y debido a posiciones antagonistas de algunos grupos políticos, a razones de una economía administrada inadecuadamente (Zonas Educativas politizadas), y a las necesidades tan especiales para enseñar a través del arte, no llegó a ser esto último, de un todo efectivo. Por ello consideramos objetivamente ahora, que a pesar de este pésimo panorama, en este período los museos de arte en Venezuela implementaron programas educativos –actualmente activos en su mayoría– que han ido indiscutiblemente reforzando considerablemente y de alguna manera, las parcas enseñanzas y cortos alcances de la educación artística impartidos en las escuelas y liceos. La efectividad se ha visto milagrosamente fecundada por el contacto directo con las obras de arte y con los trabajos de taller, pero persisten las limitaciones tanto en la capacidad espacial de los museos para la recepción de grupos de niños y entre el acoplamiento asociativo (arte-currículo), de las enseñanzas del maestro de la escuela y el docente del museo. Sin embargo, la opción de participar, sea como sea, en los procesos de las enseñanzas del arte en los museos, ofrece la gran oportunidad de reforzar la capacidad cognitiva de los niños y jóvenes de forma tan especial, que los preparara de alguna manera a enfrentar con mayor capacidad crítica las exigencias del mundo contemporáneo. 

Sería interesante pues, ofrecer en investigaciones posteriores, un plan educativo –piloto– que se estructure y unifique bajo las experiencias de los museos de arte en nuestro país. Proponiendo enlazar en forma directa o de circuito nacional, todos los departamentos de educación de estos, con la finalidad de establecer lazos interinstitucionales más estrechos entre ellos y a la vez con escuelas y liceos. Creemos que compartiendo experiencias y ofreciendo un programa que reúna y expanda metodologías modernas de enseñanza a través del arte y, por supuesto, ofrecer en este, temas para desarrollar conjuntamente en períodos a corto y largo plazo, desarrollaría de forma especial todo el potencial creativo de nuestros niños y adolescentes. 

Notas 

* Profesor e Investigador Agregado en Historia del Arte y Estética desde 1994 en la Facultad de Arte (ULA) de Mérida. Doctorado en Arte, Artistas y Sociedad de la Universidad Autónoma de Barcelona. Máster en Historia del Arte y la Arquitectura en el 2000. Graduado en el Seminario de Doctorado sobre Epistemología para Investigadores de la Universidad de los Andes. Obtuvo título de Doctor en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Cataluña. Fundador de la Cátedra de Estética “José Manuel Briceño Guerrero” de la Facultad de Arte de la ULA. Investigador del Consejo de Desarrollo Científico, Humanístico y Tecnológico de la (ULA).

Bibliografía 

1. Abbey, D. La exposición como instrumento educativo. Revista MUSEUM. París, Francia, # 151 p. 172.         [ Links ]

2. Acha, Juan (1984). La formación artística. ¿Se puede enseñar a ser sensible? en Ensayos y Polémicas Latinoamericanistas, Caracas-Venezuela: Ediciones de la Galería de Arte Nacional (Serie estudios) 307 págs.         [ Links ]

3. Alvarado, Enrique y Robles, Mirian. (s/f). Objetivos, metas y programas de la unidad de difusión y eventos del museo de Barquisimeto, Barquisimeto-Venezuela, 15 págs.         [ Links ]

4. American Association of Museums (1989). Organizing your museum: the Essential. Washington D.C. U.S.A, 180 págs.         [ Links ]

5. Arias, M. (1980). Conceptos elementales de museología. Caracas, Venezuela: G.A.N. 19 págs. (folleto).         [ Links ]

6. Arráiz, Lucca. (Mayo de 1982). Objetivos generales del Departamento de educación de la G.A.N., Caracas-Venezuela: Dpto. de Educación., s/p.         [ Links ]

7. Arráiz, Lucca. (1989). Gaceta de Museos de Venezuela, Caracas, Venezuela: ediciones CONAC, No 1, pág. 33.         [ Links ]

8. Association of Arts Museum Director (1979). Profesional Practices in Art Museums. Washington D.C. U.S.A. 30 págs.         [ Links ]

9. Barrios, Armando. (1994). Las Instituciones museísticas de Coro y el de Maracay confrontan serios problemas. Caracas, Venezuela, El Nacional, 14 de Abril de, p. 15/c.         [ Links ]

10. Bazin, German. (1919). El tiempo de los museos. Madrid-España: Ediciones Daimon. Título original: Les tempos des museos. 299 págs.         [ Links ]

12. Borzachini, Cheffi. (1993). ¿Que aspira la cultura del nuevo gobierno (III)? (Opiniones varias sobre la museística). Caracas, Venezuela, El Nacional, Diciembre 2, p. 18/c.        [ Links ]

13. Guevara, Roberto. (1995). Memoria. (Museos-Venezuela). Caracas, Venezuela, El Universal, Enero 17, p. 4-1.        [ Links ]

14. Cachia, F. El Museo y la Comunicación. Una entrevista. Revista MUSEUM. París, Francia, # 141 p. 8.        [ Links ]

15. Cachia, F. El Museo como Instrumento de comunicación Intercultural. Revista MUSEUM. París, Francia # 153 p. 8.        [ Links ]

16. Cañizales de Andrade, M. (s/f). La educación en los museos. Caracas, Venezuela: (Gerente ejecutivo de educación). Museo de los Niños de Caracas.        [ Links ]

17. Cimet, E. y Descune, M. (1987). El público como respuesta. México: Colección Artes Plásticas. Serie Documentación de las Artes. 249 págs.        [ Links ]

18. Carvajal, Leonardo. (1996). La educación en el proceso histórico venezolano. Caracas- Venezuela: Cuadernos de Educación, Nº 33-34.        [ Links ]

19. CONAC, (1989). Gaceta de museos de Venezuela, Caracas, Venezuela: ediciones CONAC, No 1.        [ Links ]

20. Condit, L. (1973). Les enfantes et l´art. En: Musées Imagination et education. Musées et monuments. París, Francia: UNESCO, Vol XV. 67-89 págs.         [ Links ]

21. D´andrea, B. y Lucena, E. (Mayo-Junio de 1985). La relación museo-escuela en el Museo de Barquisimeto, una Experiencia. Barquisimeto, Venezuela: Fundacultura Consejo Municipal del Distrito Irribaren Museo de Barquisimeto Departamento. s/p.        [ Links ]

22. De Borhegly, S. (1962). Museo como centro cultural de la Comunidad. México: UNESCO/ 126. 53 págs.        [ Links ]

23. Dirección del Museo de Arte de Maracay. Actividades del Museo de Arte de Maracay, durante 1984, Maracay, Venezuela, 14 de Diciembre de 1984, s/p.        [ Links ]

24. Dirección del Museo de Arte de Maracay. Actividades del Museo de Arte de Maracay durante 1985, Maracay, Venezuela, 29 de Noviembre de 1985, s/p.        [ Links ]

25. Dirección del Museo de Arte de Maracay. Informe Anual del Museo de Arte de Maracay durante el año 1986, Maracay, Venezuela, 19 de Diciembre de 1986, s/p.        [ Links ]

26. Doise-Fresard, M. (1982-83). Dessins d´enfants et visites at musée. París-Francia, Icom Education No 10. 35 págs.         [ Links ]

27. Fukuda, S. (s/f). Los museos y el turismo internacional. s/d. (Shigeru Fukuda) Director del museo Nacional de Ciencias, Tokio, Japón; Miembro del Comité Internacional del Museo de Historia Nacional y el Comité Internacional de Museos de Ciencias y Tecnología (ICOM). 1) Los Museos como recursos para el turismo y su papel en la educación continua.        [ Links ]

28. Gaceta Cultural, Maracay, Edo. Aragua. Los 20 años del Museo de Maracay, Contenido: 1) Reseña Histórica del Museo, 2) La Colección del Museo. Noviembre de 1986, Maracay, Venezuela, 11 págs. ilus.        [ Links ]

29. G.A.N. (s/f). Aspecto a considerar para el manejo de acuerdo al carácter tipológico de una obra. Caracas, Venezuela: Dpto. de Museografía.        [ Links ]

30. G.A.N. (Mayo-Junio 1979). Estatutos del ICOM. Caracas: Boletín. s/p.        [ Links ]

31. García Blanco, Ángela (1988). Didáctica del museo: el descubrimiento de los objetos. Madrid- España: Ediciones de la Torre, (Colección Proyecto Didáctico Quirón No 10).        [ Links ]

32. Homs, P. (1992). El museo y la educación en la comunidad. Barcelona-España: Ediciones CEAC, S.A.        [ Links ]

33. Hooper, E. (1988). Museums in Education. In: Working Whit Museums. AMBROSE, Ediburgh, Reino Unido: Timothy (Eds) Scottish Museums Conuncil, 48 págs.        [ Links ]

34. Hooper-Greenhill, E. (1994). Museum and gallery Education. New York. U.S.A.: Leicester University Press, Leicester, London and, 211págs.        [ Links ]

35. Luca, M. (1973). Le musée en tant qu´educateur. En: Musées, imagination et education. Musées et monuments. París, Francia: UNESCO, Vol. XV. 162 págs.        [ Links ]

36. Madrid, M. (1972). Técnica de una visita explicada. Buenos Aires, Argentina: Cuadernos de Museonomía. Serie I, Investigación museográfica., Ediciones Museonomía, Vol. 43/49.        [ Links ]

37. Madriz, Argeniz. (1987). La enseñanza de la educación artística en Venezuela. Caracas- Venezuela: Ediciones de la Galería de Arte Nacional.        [ Links ]

38. Makagiansar, M. (1984). Museos de hoy y de mañana: una misión cultural y educativa. Museum, París, Francia, 141 (XXXVI-#1). pág. 37.        [ Links ]

39. Malo, C. (1985). El Museo Comunidad de Chordeleg: Un intento de respuesta a los desafíos de la educación contemporánea. En alternativas de educación para grupos culturalmente diferenciados. Organización de los Estados Americanos (O.E.A.) Washington D.C. U.S.A, Tomo III, Cuenca. 51 págs.        [ Links ]

40. Marcouse, R. (1973). Las transformations des musées dans un monde en transformation. En: Musées Imagination et education. Musées et Monuments. París, Francia: UNESCO, Vol. XV. Pág. 19-24.        [ Links ]

41. Martínez, E. La ciencia emprende otro giro: ésta vez hacia la educación. (Museo de Ciencias Naturales). Caracas, Venezuela, Diario Economía Hoy, Abril 16, 1994, p. 7.        [ Links ]

42. Mohamed, M. (1970). Le Personnel des Musées dans in Pays en voie de devellopement. París: ICOM., -.RO, R. de. Les Services Educatif, en Museum. París, Francia, Vol. XX, 1967,p. 269.        [ Links ]

43. Monsalve, Yazmin. (1994). La crisis presupuestaria toca la puerta de los museos del país. Caracas, Venezuela, El Nacional, Abril 14, p. 15/c.        [ Links ]

44. Monsalve, Yazmin. (1994). La G.A.N. recibirá Bs. 1.500 millones para concluir y dotar su nueva sede. Caracas, Venezuela, El Nacional, Enero 14, p. 10/c.        [ Links ]

45. Monsalve, Yazmin. (1995). El museo celebra 13 años como motor cultural. Caracas, Venezuela, El Nacional, Julio 22, p. c/arte.        [ Links ]

46. Mosonyi, E. (1944). Hacia un museo del futuro. Caracas, El Nacional, Venezuela, Marzo 27, p. 6/c.        [ Links ]

47. Museo de Arte Moderno “Jesús Soto” (1993). Tiempo de permanencia: XX años de actividades culturales, en La construcción de la mirada, XX años del 1973-1993 (Catálogo), Caracas-Venezuela: Editorial Arte, pág. 155.        [ Links ]

48. Museología-Diccionarios. (1986). Dictionatium museologicum. Madrid-España: Diccionario museológico. 774 p.        [ Links ]

49. O.E.A. (s/f). Alternativas de Educación para Grupos Culturalmente Diferenciados. (Varios autores) Tomo III. O.E.A. Washington: Departamento de Asuntos Culturales, s/f. Impresoras CIDAP Cuenca, Ecuador, 122 págs ilusts.        [ Links ]

50. Olofsson, U. (1979). Museums and Children. París, Francia: Ediciones UNESCO, 195 págs. ilus.         [ Links ]

51. Otero, R. y Salamero, E. (1979/80). La planeación de Programas dirigidos a los niños de los Museos en Museología y Patrimonio Cultural: Críticas Perspectivas. Bogotá-Colombia: Cursos Regionales de Capacitación. Instituto Colombiano de Cultura PNUD/ UNESCO. págs. 87-90.        [ Links ]

52. Pacheco, M. A. (s/f). Museos-Enseñanza. Yo soy un museo. Primera biblioteca, Madrid- España: Altea serie roja. 32 págs ilus.        [ Links ]

53. Palenzuela, Juan Carlos. (1989). Museo de Mérida: 20 años. Caracas, Venezuela, El Nacional. Octubre 29, p. c/14.        [ Links ]

53. Palenzuela, Juan Carlos (1990). Decán: Quise hacer del Museo Narváez un Centro Cultural. Caracas, Venezuela, El Nacional, Febrero 6, p. 11.        [ Links ]

54. S.A. (1994). Museo Otero Silva promoverá presidente del CONAC. Caracas, Venezuela, El Nacional. Octubre 16, p. c/18.        [ Links ]

55. S.A. (1993). Nuevas adquisiciones en el Museo de Bellas Artes. Caracas, Venezuela, El Universal, Octubre 8, p. 4-1.        [ Links ]

56. Pastor, I. (1992). El museo y la educación en la comunidad. Barcelona-España: Ediciones C.E.A.C., S.A.. 116 págs.        [ Links ]

57. Pitman-Gelles, B. (1981). Museums, magic and children (Youth Education in Museums). Washington, D.C. U.S.A. : Publicación de la Asociación del Centro de Ciencias y Tecnología. 259 págs.        [ Links ]

58. Porter, J. (s/f). Una Nota sobre “El museo como vehículo de comunicación”. G.A.N. Material de apoyo para pasantías. Coordinación de medios, Caracas, Venezuela, 3P. págs., s/f. Tomado y traducido de Museums in Education, curso de Bristish Coucil en el Commonwealth Institute, y Max Pleblicth, director del Museo de Londres.         [ Links ]

59. Ramos, María Elena. (1994). La aventura de pedir para los venezolanos. Caracas, El Nacional, Venezuela, Marzo 20, p. 1/c.        [ Links ]

60. Ramos, María Elena. (1989). Gaceta de museos de Venezuela, Caracas, Venezuela: ediciones CONAC, No No 1, págs. 11 y 12.        [ Links ]

61. Rappa, R. y Martínez, F. (1993). ...Y un museo ¿cuánto cuesta? Caracas, Venezuela, Economía Hoy, Mayo 27, p. 30-c.        [ Links ]

62. Read, Herbert. (1973). Arte y sociedad. Barcelona-España: Ediciones Península, (Traducción Manuel Carbonell), 214 págs. ilus.        [ Links ]

63. Read, Herbert. (1974). Educación por el arte. Barcelona-España: Ediciones Paidós, Nº 35, 1991 (Traducción de Luís Fabricant), 298 págs.        [ Links ]

64. Rego, L. La educación en los museos brasileños: una preocupación constante. Revista MUSEUM, París, Francia, # 161 p. 42.        [ Links ]

65. Robles, Mirian. (1983). La proyección didáctica en los museos de arte de Caracas. Tesis de grado. Caracas-Venezuela: Universidad Central de Venezuela, Facultad de Humanidades y Educación, Escuela de Arte. 89 págs.        [ Links ]

66. Rodríguez, N. (1996). Historia de la Educación en Venezuela. (compilación seis ensayos). Caracas-Venezuela: U.C.V. Facultad de Humanidades y Educación. Comisión de Postgrado. Ediciones U.C.V.        [ Links ]

67. Ruíz, P. (1983). Los 20 años del Museo de Maracay, Caracas, Venezuela, Criticarte, Noviembre, Nº 18, 10 págs. ilus.        [ Links ]

68. Sale, B. El museo de arte socio de las escuelas. Revista MUSEUM. París, Francia, # 194 p. 38.        [ Links ]

69. Sánchez de Madrid, N. (1972). Los museos y la enseñanza de la historia. Cuadernos de Museonomía. Serie I. Investigación Museográfica. Buenos Aires, Argentina: Ediciones Museonomía, Vol. 43/49.        [ Links ]

70. Secretaría de Cultura de la Gobernación del Edo. Aragua. Museo de Arte de Maracay, 29 Años del Museo de Arte de Maracay (El Museo y su Historia) Maracay, Venezuela, 1987, s/p.        [ Links ]

71. Schmilchuk, G. (1987). Museos: comunicación y educación (Antología comentada), México, D.F: Colección Artes Plásticas. Compilación, selección y comentarios por. Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas, CENIADIAP, 571 págs.        [ Links ]

72. Schouten, E. La función educativa del museo: un desafío permanente. Revista MUSEUM. París, Francia, # 156 p. 240.        [ Links ]

73. Shckler, J. Inmersión total: Las nuevas tecnologías crean nuevas experiencias. Revista MUSEUM. París, Francia, # 185 p.36.        [ Links ]

74. Soutillo, C. (1998). Público y museos: Algunas reflexiones y experiencias, en Museos Ahora No 3 (Museos y Público). Caracas-Venezuela: Revista editada por la Dirección Nacional Sectorial de Museos del CONAC, pág. 65.        [ Links ]

75. Szpakoswski, A. (1973). La collaboration entre la musée et. l´ecole. En Musées imagination et education. Musées et monuments. París-Francia: UNESCO, Vol. 15. págs.147- 158.        [ Links ]

76. Tavare, Armando. La educación artística en un Museo de Arte Contemporáneo. Revista MUSEUM. París, Francia No. 134 p. 45.        [ Links ]

77. Taylor, W. (1970/71). Les Musées et l´ educatión. Museum. París-Francia, Vol. XXII.        [ Links ]

78. Trejo de la Rosa, L. (1965). La difusión cultural en el museo. México: Artes de México. Nº 66/67, Vol. XII.        [ Links ]

79. Tsuruta, S. (1962). El cometido de los Museos en la educación de adultos y jóvenes. México: Educación Fundamental. Vol. XIV. Nº 2 UNESCO, París, Francis.        [ Links ]

80. UNESCO. (1968). Seminario regional sobre la función educativa de los museos. Rio de Janeiro-Brasil.        [ Links ]

81. UNESCO. (1960). Seminario regional de la UNESCO sobre la función educativa de los museos. París-Francia. 38 págs.        [ Links ]

82. UNESCO. (1952). I Seminario internacional de la UNESCO sobre la función educativa de los museos, realizado en Brooklyn, N.Y., EEU de América. (folleto).        [ Links ]

83. UNESCO. (1954). II Seminario internacional sobre la función educativa de los Museos. Realizada en Atenas, Grecia. (folleto).        [ Links ]

84. UNESCO. (7-30 de Septiembre de 1958). Seminario sobre la función educativa de los museos, por George Henri Riviére (Director del ICOM), UNESCO. París-Francia.        [ Links ]

85. UNESCO. (1973). Musées, imagination et éducation. París-Francia: (colección Musées et Monuments) XV, 162 págs.        [ Links ]

86. UNESCO. (1960). II Seminario regional sobre el museo como centro cultural de la comunidad. Realizado en Tokio, Japón. (folleto).        [ Links ]

87. UNESCO. (s/). Seminario regional de la sobre la función educativa de los museos (Serie estudios y documentos), París, Francia, Velascol: Nº 38. M. 68 págs.        [ Links ]

88. Vidal Pacheco, Enrique (1998). Museos de arte en Venezuela. Aproximaciones a una semblanza histórica para el próximo milenio. Revista Forma, Mérida-Venezuela: Facultad de Arquitectura y Arte U.L.A. No 4/1, pág. 57.        [ Links ]

89. Wiceek, A. (1966). L'actión educative du Musées silensien de Wroclew. París-Francia: Museum. Vol. XIX.        [ Links ]