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Educere

versión impresa ISSN 1316-4910

Educere v.13 n.44 Meridad mar. 2009

 

El cuento, la lectura y la convivencia como valor fundamental en la educación inicial

 Maria Correa Díaz*

Universidad Pedagógica Experimental Libertador, Instituto Pedagógico de Maturín. Maturín, Edo. Monagas. Venezuela. elizlinguistica@hotmail.com

Resumen

La educación inicial siendo el primer nivel del sistema educativo con un objetivo importante y esencial como es atender a los niños y niñas para que adquieran experiencia socio-afectivas y en el entendido de que la lectura es el vehículo para comprender la relación del individuo con su entorno, se afirma que la escuela no esta ofreciendo espacio para cumplir con ese propósito; el propósito es proponer acciones mediadoras que contribuyan a que el niño y la niña desarrollen capacidades y destrezas necesarias para la construcción de la lengua oral y escrita, haciendo de él o ella un ser humano capaz de aprender y enseñar durante toda la vida. Se utilizó una investigación de campo de tipo descriptiva con una población de 120TSU en Educación Preescolar, el instrumento usado consistió en una encuesta es su modalidad de cuestionario entre las conclusiones obtenidas se tiene: La narración de cuentos permite establecer una comunicación estrecha con los niños y niñas y facilita al maestro moldear las ansias infantiles para conjugar lo lúdico y lo afectivo. El 50% de los docentes en ejercicio no tienen la preparación académica necesaria para llevar a cabo el proceso de enseñanza – aprendizaje en el preescolar, además desconocen la importancia del cuento para incentivar la formación de los valores en los niños que asisten a los preescolares.

Palabras claves: cuento, lectura y convivencia.

Story, reading and living as fundamental values in the educational process of initial education

Abstract

Initial education as the first level of the educational system with an important and essential goal such as addressing boys and girls so they can acquire socio-affective experiences using reading as the vehicle to understand the relationship of individuals with their surroundings, we can state that schools are not offering the space to meet this purpose. The purpose is to suggest mediatory actions that contribute with children developing abilities and skills necessary to build oral and written language, making them human beings capable of learning and teaching during their entire lives. A descriptive field research was used with a population of 120 Technical Degree Students in Preschool Education. The instrument used consisted on a survey through a questionnaire and some of the conclusions were: Narrating stories allows establishing a close communication with children and makes it easier for the teacher to mold childhood anxiety to blend playfulness and affection. 50% of active teachers do not have the academic preparation to perform the teaching-learning process in preschool; furthermore they are not aware of the importance of storytelling to motivate values in children who attend preschool.

Key words: Story, reading, living.

Fecha de recepción: 1 de octubre de 2008, Fecha de aceptación: 15 de octubre de 2008

             “El cuento es la conversación más larga que se puede tener con el niño.”

      Cervera

El debate acerca de cuándo se debe iniciar el aprendizaje de la lectoescritura es uno de los más controversiales e importantes que se ha planteado en el campo de la educación inicial. Tradicionalmente se han establecido ciertos criterios acerca de cuál es el mejor momento para poner en contacto al niño-niña con este proceso y de cuáles son los métodos más adecuados, brindándole la oportunidad de una mejor permanencia, efectividad y eficiencia a la educación.

En nuestras investigaciones coincidimos con los investigadores de la lingüística en que los métodos utilizados para el abordaje de los procesos de lectura y escritura, no responden a la concepción que actualmente se tiene de los mismos, ni a la reconstrucción que hacen los niños y niñas al plantearse hipótesis acerca de la naturaleza de los objetos que les rodean, ni de los signos lingüísticos, porque en la sociedad actual de manera permanente los niños y niñas observan textos escritos, gráficos y digitales, y preguntan y representan sobre su utilidad y significado fuera del aula, pero dentro de esta se mutila el proceso espontáneo que se genera en los niños(as). Es necesario entonces, motivarlos para que en la convivencia encuentren respuesta que satisfaga su curiosidad, su saber, su ser, hacer y sentir de manera individual y colectiva.

En el Currículo de Educación Inicial se incluyen elementos teóricos y prácticos para el abordaje de la lectoescritura con un enfoque constructivista social, en contraposición con una práctica educativa mecanicistaconductista que se viene dando en ambientes convencionales y no convencionales. En este proceso se deben analizar las situaciones educativas, porque en ellas se concretizan las necesidades del apoyo teórico para la comprensión de los hechos observados.

Si centramos estos aspectos en el principio de la corresponsabilidad que otorga parte del compromiso a cada uno de los componentes del tejido socioeducativo, corresponde a los educadores aportar su esfuerzo, su tiempo, sus conocimientos y su disposición para concretar los objetivos y propósitos establecidos en la Constitución. Es por ello que este proceso se debe realizar con la participación de todos los actores de este nivel educativo, como son: docentes, directivos, supervisores, familias y organismos gubernamentales relacionados con la atención a la infancia. Para ello, los actores, mediadores del proceso, deben tener dominio teórico que les permita una práctica adecuada en el aula para el desarrollo integral del niño y la niña. Al no tenerla surgen desmotivaciones en la labor docente que influyen negativamente en la convivencia escolar en el entendido de que solo comunicándonos podemos solventar las dificultades socio-emocionales.

Siendo así se abre el debate sobre cuál es el objetivo esencial de la educación inicial, y se responde: atender a los niños y niñas para que adquieran experiencias socio-afectivas y en el entendido de que la lectura es el vehículo para comprender la relación del individuo con su entorno, se deben ofrecer espacios para cumplir con el propósito que en palabras de Emilia Ferreiro es: “El papel de la educación inicial, no es enseñar formalmente el aprendizaje de la lectoescritura, sino propiciar un clima afectivo y cognoscitivo que facilite el aprendizaje una vez ingresado a la escuela”; lo interesante es ver la forma como se materializa este principio y como se ve reflejado en la acción educativa cumplida hasta ahora por los docentes. Porque la lectura no solo del texto escrito sino del mundo y sus relaciones, es el vehículo para comprender la relación del individuo con su entorno, y prepara al hombre para la vida en una sociedad que fomenta el espíritu de la participación responsable de cada persona y de las comunidades. Por eso la escuela debe convertirse en un lugar de convivencia donde los niños reciban estímulos de los adultos y se estimulen entre ellos mismos en un ambiente lúdico y recreativo.

Al respecto, Egaña (1969:100) expresó: “el sentido del progreso de la educación en el individuo debe ser el de la victoria sobre sí mismo, teniendo hacia el bien común una tarea de colaboración con todos”. Así vemos que la acción educativa debe ser un proceso que atiende las individualidades para desarrollar a cada hombre, socializándolo para integrarlo al grupo social correspondiente, familiarizando no como una dualidad, sino como una unidad. De allí que la educación en sentido social debe inculcar al niño desde la educación inicial (preescolar) sentimientos de grupo, compañerismo y amor al prójimo, a fin de inducirlo a cooperar con sus semejantes en empresas del bien común.

En las observaciones realizadas en aulas de la primera y segunda etapa y, aún más, en la universidad, se da fe de que no se está formando un hombre de vanguardia, honrado, con sentido de amor hacia la patria, la amistad, el compañerismo, sensible al sentimiento humano con actitud responsable hacia el trabajo, aspectos que deben conformar el desarrollo integral del hombre; situación que se viene dando también en los preescolares según lo expresado por Parra (1993: 87), quien señaló:

...es alarmante el empobrecimiento en que ha caído la formación de principios éticos y morales. En la mayoría de los niños y jóvenes de los centros preescolares y escuelas básicas se observa la indisciplina, la agresión, la falta de respeto para con los mayores, esto evidencia la pérdida de valores en la familia, donde los padres han dejado de ser orientadores natos y amigos de sus hijos.

De allí que podamos deducir que el proceso de formación del ser humano ha dejado de ser humano, de ser previsor de la educación, tanto en el hogar como en la escuela, el cultivo de las buenas costumbres, del respeto, del compañerismo y la disciplina no se ha logrado con intensidad. Surge aquí la necesidad de traducir cada acción de la escuela y fuera de ella en instrumento para rescatar, afianzar y promover la transformación de esta triste realidad.

Los docentes deben rescatar, afianzar y promover los principios fundamentales que rigen los actos humanos, con la finalidad de que el individuo tenga una educación integral, que le permita la convivencia en la sociedad. Es necesario rescatar el rol de los maestros en la formación de las nuevas generaciones para ello deben: estimular buenos hábitos morales, sentimientos de respeto, solidaridad, honestidad, generosidad y disciplina, entre otros. Esta necesidad emergente de la sociedad se puede atender y satisfacer a través de las diferentes áreas de aprendizajes y con estrategias metodológicas centradas en las necesidades e intereses de los niños. Ya lo afirmaba Aguirre (1995)citado por Córcega 2004.

En la educación de los niños preescolares se comienza el proceso de formación y afirmación de los valores, por lo cual el relato de sucesos ocurridos o no en la vida real se convierte en una estrategia que permite narrar, describir y dialogar experimentos que favorecen la estimulación de sentimientos de solidaridad, generosidad, honestidad y disciplina en los infantes.

Esta afirmación en manos de técnicos en Educación Preescolar mientras cursaban la asignatura de lectura y escritura en Preescolar nos hizo preguntarnos si se estaba cumpliendo con esto en las instituciones del estado Monagas. Si el cuento se estaba convirtiendo en una estrategia o en un recurso que favorecía el desarrollo de los valores en los niños. Al diagnosticar en los preescolares de los municipios Libertador, Aguasay y Maturín, nos dimos cuenta de que:

a. Los docentes desconocen el valor del cuento como herramienta fundamental para inculcar valores en los niños preescolares.

b. Los niños presentan dificultad para compartir y cooperar con sus compañeros.

c. Los maestros no llevan a cabo estrategias integradoras para desarrollar lenguaje oral-escrito y el desarrollo socio-emocional de los niños.

d. En su mayoría los niños se agreden con frecuencia.

e. No se identificaban con el medio, y no eran afectivos con su docente, en su mayoría.

Ante este diagnóstico, recomendamos a los maestros identificarse con el material literario cuento e indagar sobre los soportes teóricos que tienen los docentes sobre el cuento; qué valores morales se desarrollaban en los actos educativos al usar el cuento como recurso; definir los soportes prácticos que facilitan la convivencia en los niños con el fin de elaborar un marco metodológico para el abordaje pedagógico del cuento como recurso en el desarrollo de la convivencia en los niños(as) del Preescolar y su lengua oral y escrita.

Esto en el entendido de que en las palabras hay almas y como se señala en las culturas africanas las palabras tienen un carácter sagrado en virtud de su origen divino y de las fuerzas ocultas en ellas depositadas, y por ende, revisten un valor moral fundamental.

Bosch (1970: 102) al referirse al cuento como instrumento para la educación señaló:

Es importante darle al niño y a los jóvenes cuentos propios de su pueblo, de su país, porque es una de las formas más aceptadas para lograr su identificación con el medio. Mediante el cuento folklórico el niño y los jóvenes se familiarizan con el ambiente, con la gente, con los animales de su tierra; con la plantas, flores y frutas, con las formas de vivir, con los problemas de su pueblo, con su pensar y sentir, y con los valores que lo caracterizan.

Bosh nos mostró el importante valor formativo del cuento infantil y la posibilidad de que se usara como recurso para familiarizar a los niños y niñas con las especies animales, minerales y vegetales y todo el patrimonio cultural y moral. Por otra parte, pudimos ver la oportunidad de aumentar el lenguaje de los niños y niñas, fomentar la creatividad y su imaginación, desarrollar su afectividad partiendo de la base de la bondad y la belleza, y crear hábitos de sensibilidad artística, la solidaridad, la justicia y la verdad. Todo esto en el entendido de que cada acción debía establecer las bases para el desarrollo de un niño autónomo, creativo, digno y sujeto de los deberes, derechos y garantías constitucionales y sociales.

En esta perspectiva se trabajó para que los niños y niñas adquirieran los patrones básicos de relación: la identidad, el apego, el autocontrol, la cooperación, la solidaridad, la aceptación, la afiliación, la amistad, la apropiación de la cultura propia, la diversificación y la socialización como uno de los aspectos fundamentales que exige la sociedad a la educación. Donde el elemento esencial es el propio niño, su capacidad para relacionarse con el entorno e ir accediendo gradualmente a niveles de mayor conocimiento y de nexos sociales cada vez más complejos. Todo esto basados en el currículo básico el cual indica la necesidad de auspiciar en la práctica pedagógica la discusión de temas morales, la no imposición de puntos de vista, el favorecer la autonomía, la participación en la elaboración en las pautas de convivencia y su cumplimiento, el respeto al ritmo del trabajo y a la espontaneidad, las oportunidades para trabajar, compartir, colaborar, resolver conflictos y el trabajo en grupo.

Su adquisición del lenguaje tiene una especial importancia en la educación inicial. Esta es una tarea que nunca termina y se desarrolla junto a los procesos del pensamiento que están intrínsicamente relacionados con la vida afectiva, social e intelectual del ser humano.

Aprender a escuchar ayuda a los niños a afianzar ideas y a comprender conceptos, el uso del lenguaje, particularmente del lenguaje oral, tiene la más alta prioridad en la educación preescolar. Narrar un suceso, una historia, un hecho real o inventado, incluyendo descripciones de objetos, personas, lugares y expresiones de tiempo, dando una idea lo más fiel y detallada posible, desarrolla la observación, la memoria, la imaginación, la creatividad, el uso de vocabulario preciso y el ordenamiento verbal de las secuencias. Conversar y dialogar sobre inquietudes, sucesos que se observan o de los que se tiene información mientras desarrollan una actividad que implica decidir cómo realizarla en colaboración, buscar vías de solución a un problema, etcétera, implican comprensión, alternancia en las intervenciones, formulación de preguntas precisas y respuestas coherentes. De esta manera se propicia el interés, el intercambio entre quienes participan y el desarrollo de la expresión.

Al igual que con el lenguaje oral, los niños llegan al preescolar con ciertos conocimientos sobre el lenguaje escrito que han adquirido en el ambiente en que se desenvuelven (por medios de comunicación, por las experiencias de observar e inferir los mensajes en los medios impresos, por su posible contacto con los textos en el ámbito familiar, etcétera); saben que las marcas gráficas dicen algo, que tienen un significado y son capaces de interpretar las imágenes que acompañan a los textos; asimismo algunas ideas sobre las funciones del lenguaje escrito (contar o narrar, recordar, enviar mensajes o anunciar sucesos o productos). Todo ello es posible aprenderlo al presenciar o intervenir en diferentes actos de lectura y escritura, como pueden ser escuchar a otros, leer en voz alta, observar a alguien mientras lee en silencio o escribe, o escuchar cuando alguien comenta sobre algo que ha leído. De la misma manera, aunque no sepan leer y escribir como las personas alfabetizadas, ellos también intentan representar sus ideas por medio de diversas formas gráficas y hablan sobre lo que “creen que está escrito” en un texto.

Evidentemente algunos niños llegarán al preescolar con mayor conocimiento que otros sobre el lenguaje escrito; esto depende del tipo de experiencias que hayan tenido en su contexto familiar. Mientras más ocasiones tengan los niños de estar en contacto con textos escritos y de presenciar una mayor cantidad y variedad de actos de lectura y de escritura, mejores oportunidades tendrán de aprender. Por ello, hay que propiciar situaciones en las que los textos cumplan funciones especificas, es decir, que les ayuden a entender para qué se escribe; vivir estas situaciones en la escuela es aún más importante para aquellos niños que no han tenido la posibilidad de acercamiento con el lenguaje escrito en su contexto familiar.

La interacción con los textos fomenta en los pequeños el interés por conocer su contenido y es un excelente recurso para que aprendan a encontrar sentido al proceso de lectura aun antes de saber leer. Los niños construyen el sentido del texto poniendo en juego diversas estrategias. Estas capacidades son el fundamento del aprendizaje de la lectura y la escritura, el uso funcional del lenguaje escrito, también disfrutan de su función expresiva, ya que al escuchar la lectura de textos literarios o al escribir con la ayuda de la maestra expresan sus sentimientos y emociones y se trasladan a otros tiempos y lugares haciendo uso de su imaginación y creatividad.

El cuento, entre los textos literarios, es el género más moderno y el que mayor vialidad tiene. Por la sencilla razón de que la gente jamás dejará de contar lo que pasa, ni de interesarse por lo que le cuentan, cuando esté bien contado. Todo buen cuento no es el que surge de las puras ganas del autor ni es el que deviene de un intento catártico, sino el que nace sencillamente de la inevitabilidad de su existencia. Es decir, se escribe porque no se puede dejar de escribirlo. Es como si el cuento viniera empujando desde adentro del autor y explota en las páginas que lo contienen.

El cuento es “como un excelente medio pedagógico para estimular el desarrollo de los valores y la enseñanza de la lengua materna” y su finalidad es la de hacer que la literatura sea la piedra angular del edificio educativo. El cuento permite al educando interpretar sus emociones; sus pensamientos, sus experiencias, ahonda el conocimiento hacia sus semejantes; le hace conocer sus tentaciones y fracasos, aspiraciones y éxitos, también escuchar los dominios de la imaginación infantil y del joven; le permite conocer un mundo nuevo, enriquece su vocabulario y vigorizar su poder de expresión.

La narración de cuentos abre un espacio que permite satisfacer profundas necesidades, en tanto que conduce al niño a la realidad, en un intento constante de transformarla, reinventarla según el deseo de sus propias fantasías. Les hace aprender desde temprana edad el concepto de belleza y estimula su discernimiento al distinguir al instante al malo en el cuento y también al bueno y dar a cada quien su mérito.

Situar el cuento en el contexto educacional en sus primeros niveles hace posible que la promoción y difusión del texto literario sea accesible y se convierta en un elemento fundamental en el proceso educativo, para lo cual debe cumplir con los siguientes objetivos:

1. Ampliar el horizonte social, intelectual, afectivo y lingüístico del niño.

2. Perseguir la formación de un niño socializado, participativo, abierto e interesado en nuevos contactos y a la vez capacitado para establecer asociaciones nuevas y formular críticas.

3. Estimular el desarrollo de un niño libre creativo en su pensamiento, expresión, palabra y acción. Por lo que en la educación preescolar los docentes deben considerar los diferentes elementos caracterizadores del cuento, ya que tiene personajes que realizan acciones en un ambiente, lugar y tiempo determinado. Mediante el cuento es posible transmitir a los niños y jóvenes, mensajes que se anidarán en su corazón y los ayudarán por largos años a encontrar los caminos correctos de la vida, les permitirán revivir con emoción los sentimientos puros de su niñez; les harán recordar con cariño la gente que estuvo cerca de ellos, las primeras amistades, los personajes reales o imaginarios, entre otras cosas.

En este aspecto, es significativa la labor del maestro como intermediario, pues es importante seleccionar cuentos que respeten y afirmen no sólo los valores universales, es decir, indiscutibles y aceptados en toda sociedad (la honestidad, la justicia), sino también los valores morales del medio circundante: la familia, el trabajo, la convivencia. Sobre todo, hay que rehuir de los cuentos “deformantes”, aquellos que son portadores de mensajes que no se adaptan al medio ambiente ni a la formación que se les debe dar a los niños.

Nunca es demasiado temprano para iniciar al niño en los hábitos del respeto humano, la dignidad, la solidaridad y la colaboración, la responsabilidad, serenidad y cumplimiento en la familia, la escuela y la comunidad; esto puede hacerse en forma grata, mediante el cuento y especialmente la narración.

Es frecuente que los niños dibujen, pinten, expresen gráficamente o también oralmente algunas impresiones, sensaciones o ideas que les haya surgido en el cuento. Esto se puede hacer mediante la técnica de la lectura creadora, puede hacerlo inmediatamente después de haberlo oído bien o luego de algunas horas. Esta correspondencia entre la capacidad de crear y la de realizar, entre el pensamiento y la acción, es una de las bases de la educación integral que se aspira a dar a los niños. Lo importante es lograr que los niños, posteriormente, repitan y comenten el cuento, cosa fácil de lograr por la emoción que aún vive el niño en forma natural, sin artificios, expresando sus ideas propias, haciendo resaltar las palabras, explicando sus significados, con el fin de enriquecer su vocabulario, el maestro debe, pues, guiar técnicamente al niño en la narración de cuentos.

Para completar el proceso se podrá realizar también la expresión gráfica del cuento, en láminas y con dibujos sencillos sobre las secuencias narrativas del relato leído. Por último, se puede hacer un pequeño diccionario con las palabras que se hayan considerado incorrectas y así se enriquecerá el vocabulario del niño.

Un cuento centrado en las aventuras de una piedra, puede servir de iniciación para una clase sobre los minerales; un cuento cuyo protagonista es un árbol puede servir de apoyo para una clase sobre la forma de las hojas; un cuento en el que participan varios animales será utilizado para ejercitar la suma y la resta. En consecuencia, en la Educación Inicial el docente debe comenzar a estimular en los niños y niñas el amor hacia la convivencia a través del texto literario.

En armonía con los objetivos de la investigación se consideraron las variables.

Aspectos académicos del encuestado

Permitieron establecer el grado de conocimiento con relación al cuento como recurso para el desarrollo de los valores y la convivencia, y aspectos sobre la praxis y el uso del cuento en el aula para el desarrollo de la lectura, los valores y la convivencia. La investigación se enmarcó como de campo, de tipo descriptiva y se desarrolló en los siguientes pasos:

- Fase diagnóstica o exploratoria: en esta fase se recolectó la información suficiente para la descripción de la realidad objeto de estudio a fin de tener argumento para justificar algunos planteamientos que caracterizaron la situación problemática.

- Fase de revisión documental: se basó en la recolección, revisión, análisis y extracción de información de diversas fuentes acerca del tema objeto de estudio.

- Fase descriptiva: en esta fase se especificaron las características de los elementos de la investigación (población objeto de estudio).

- Fase analítica: consistió en el proceso de descomponer la realidad objeto de estudio, a objeto de analizar cada uno de sus elementos y relación de estos entre sí y con la totalidad, para comprender la naturaleza del fenómeno estudiado.

- Fase de solución: en esta fase se realizó la descripción e interpretación de los resultados, los cuales dieron origen a las conclusiones y recomendaciones, y éstas, a su vez, a la propuesta sustentada en el enfoque constructivista. La muestra objeto del presente estudio quedó constituida por 46 docentes que laboran en los preescolares del municipio Maturín- Delta Amacuro, y que habían cursado Literatura Infantil, Lecto-escritura y Planificación Didáctica. La selección se hizo al azar, con selección simple. Para constatar las respuestas que daban los docentes en la escuela con el hacer en el aula, se llevó a cabo un proceso de observación directa y aplicación de cuestionario.

Se llegó a las siguientes conclusiones:

A) La narración de cuentos permite establecer una comunicación estrecha con los niños y niñas y facilita al maestro moldear las ansias infantiles para conjugar lo lúdico y lo afectivo.

B) Los T.S.U. presentan debilidades de conocimiento en cuanto al uso del cuento como recurso para estimular la formación de los valores en los niños.

C) El 50% de los docentes en ejercicio no tienen la preparación académica necesaria para llevar a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje en el preescolar, además desconocen la importancia del cuento para incentivar la formación de los valores en los niños que asisten a los preescolares.

D) Un 65,22% de la muestra de docentes opinó que a través del cuento es posible transmitir valores a los niños, incentivar el valor del respeto humano y la dignidad, y un 73,91% lo utilizan para estimular la adaptación del niño al preescolar.

E) El 71,74% de los docentes en servicio consideraron que con el cuento se pueden desarrollar valores éticos y estímulos en los niños y niñas.

F) El 54,35% consideró que la narración de cuentos permite crear alrededor de los niños y niñas una atmósfera de seguridad y desarrollar el cuidado personal.

G) Entre los criterios más usados por los docentes para seleccionar los cuentos priva la presencia de color e imágenes.

H) El 63,04% de los docentes en servicio, después de cursar la asignatura literatura infantil, planifican actividades usando el cuento como recurso para estimular valores.

I) El 60% de los docentes desconoce la forma de usar el cuento para incentivar el conocimiento de los deberes y derechos en los niños de preescolar.

J) El 50% de los docentes incentiva en los niños la expresión de sentimientos y emociones con la narración de cuentos.

K) El 84,78% proporciona a los niños(as) cuentos ilustrados donde se tratan las costumbres y tradiciones venezolanas.

L) El 54,35% planifica actividades de lectura, juegos y dramatizaciones para desarrollar valores.

Recomendaciones

1. Que utilicen las estrategias metodológicas sugeridas y presenten informe de los logros alcanzados en las ponencias, foros y charlas dirigidas a todos los docentes del país.

2. Que continúen estudiando para que su actuación sea adecuada a los niños y niñas de Educación Inicial.

Propuesta metodológica

Área: formación personal-social, área: comunicación y representación

Las ideas metodológicas que se presentan están dirigidas a los niños de Educación Inicial que tienen de 3 a 5 años de edad. Para ello, el papel del adulto (docente) es decisivo, porque es el mediador que facilitará la intervención de los niños y niñas con sus pares, con los materiales y con las personas de su entorno dentro de un sistema dinámico, democrático y humano, donde cada uno de los participantes se nutre de la relación y acción del otro.

Es reconocido que si bien cada niño y niña nace con determinadas potencialidades, no es menos cierto que se desarrollan en mayor o menor grado si el ambiente y los adultos significativos ofrecen las condiciones para tal fin. Así, al tomar en consideración las áreas Formación Personal y Social, y Comunicación y Representación se tiene que:

- El Área de Formación Personal y Social contiene los siguientes componentes: identidad y género, autoestima, autonomía, expresión de sentimientos y emociones, cuidado y seguridad personal, convivencia que incluye interacción social, normas, deberes, derechos, costumbres, tradiciones y valores.

- El Área Comunicación y Representación contiene como componentes: lenguaje oral, lenguaje escrito (lectura y escritura), expresión plástica, expresión corporal, expresión musical, imitación y juego de roles.

En consecuencia, se propone una serie de estrategias metodológicas que permitan el desarrollo de estos componentes de manera secuencial y continua en un clima afectivo y lúdico, dado que la afectividad potencia el desarrollo social, emocional, moral, cognitivo y del lenguaje; y lo lúdico, la exploración, la inventiva y el disfrute, descubriendo y aprendiendo.

Estrategias para la formación personal-social comunicativa- representativa en educación inicial

Procedimiento “Cloze”

Se utiliza el procedimiento “Cloze” como otra forma de activar los esquemas cognitivos de los alumnos. Este procedimiento consiste en presentar un texto breve, con contenido completo, en el cual se reemplaza cierto número de palabras por una línea de longitud constante. Se conservan completas la primera y la última oración. El alumno debe adivinar las palabras omitidas y, al final, comprobar sus respuestas.

Actividad para ser aplicada en el procedimiento “Cloze”: trabajar los textos en parejas o en grupo de manera que la actividad constituya un estímulo para el descubrimiento de las palabras omitidas.

Fichas de lectura

Utilice fichas de lectura impresas o elaboradas por el docente, que contienen un cuento, el cual, acompañado de una serie de actividades, permite desarrollar la comprensión del mismo en forma individual y colectiva.

Algunas actividades relacionadas con las fichas son las siguientes:

1. Invitar a los alumnos a escuchar en forma interactiva la lectura del cuento acompañada de imágenes, para resolver dudas y recibir los aportes de sus compañeros.

2. Estimular la autoevaluación, la evaluación grupal y la transferencia de los aprendizajes a otras áreas del conocimiento.

Utilización de taxonomías

Utilice la taxonomía como base para focalizar y gradual la enseñanza de ciertas dimensiones cognitivas y afectivas de la comprensión lectora de textos narrativos.

Algunas sugerencias para la utilización de una taxonomía son las siguientes:

Estimular a los alumnos a reconocer y recordar la información que aparece explícita en el texto. Por ejemplo:

- Reconocimiento y recuerdo de detalles: nombres de personajes, incidentes, tiempo, lugar;

- Reconocimiento y recuerdo de ideas principales;

- Reconocimiento y recuerdo del orden de las acciones explícitamente planteadas en el texto completo;

- Reconocimiento y recuerdo de las relaciones de causa y efecto;

- Identificación de características explícitas de un personaje que ayuden a definirlo.

Jugar y leer

Esta actividad consiste en que el niño “lee” de corrido un texto narrativo que él conoce de memoria, aunque todavía no domine la decodificación.

Los textos que el niño puede leer de memoria se denominan lecturas predecibles, porque el niño puede anticipar las palabras que vienen a continuación, gracias a que el texto se basa en su propia cultura oral, a que utiliza patrones repetitivos y/o acumulativos, o a que presenta ritmos o secuencias.

La utilización de textos predecibles reafirma el valor del uso de la literatura en el aprendizaje de la lectura y de las otras modalidades del lenguaje.

La actividad de jugar a leer presenta las siguientes ventajas:

- Favorece una “entrada” a la lectura entretenida y gratificante.

- Permite que los niños y niñas “visualicen” el lenguaje hablado y se familiaricen con las características del lenguaje escrito a través de su inmersión en él.

- Permite que los niños y niñas practiquen la correcta articulación de sonidos y palabras al repetir varias veces las canciones, poesías, juegos, etc.

- Estimula la toma de conciencia de la lectura como una actividad portadora de significado, entretenida y gratificante.

- Permite que los alumnos desarrollen la creatividad sobre la base de su familiarización con diversas manifestaciones de su cultura oral.

Sugerencias metodológicas

1. Seleccione libros con cuentos predecibles, ya sea porque son conocidos por los niños, como la Caperucita Roja, Blanca Nieves y el Gato con botas, entre otros; porque tienen un patrón repetitivo como La gallinita roja y el grano de trigo o El nabo; o bien, porque tienen un patrón repetitivo/acumulativo.

2. Realice con sus alumnos lecturas compartidas utilizando libros de formato grande, o bien, escriba o imprima textos con letra grande.

3. Lea al niño los textos todas las veces que él lo solicite, cuidando de que vaya mirando las palabras a medida que usted las lee.

4. Invite a los padres a leerles a los niños cuentos en voz alta y repetírselos todas las veces que ellos lo soliciten. Explíqueles las razones por las cuales ellos deben alabar a sus niños cuando “jueguen a leer”.

Reconocer palabras en su contexto

Estimule a los niños y niñas a reconocer palabras dentro de contextos significativos, explicitando con ellos la función que estas palabras cumplen. Por ejemplo: Pare, Sube, Baja, rótulos de bebidas, alimentos envasados, siglas televisivas, letreros propagandísticos, etc. 

Juego con tarjetas con palabras

Reproduzca las palabras comunes del cuento en tarjetas individuales para realizar actividades como las siguientes:

1. Mostrar una palabra y pedir a los niños que efectúen su mímica. Por ejemplo, la palabra “perro”. Proceder a la inversa: efectuar una mímica y pedir a los niños que identifiquen la palabra que le corresponda.

2. Estimular a los niños a identificar palabras con sus correspondientes configuraciones.

Recrear la atmósfera hogareña

Mediante la lectura en voz alta de cuentos a partir de un libro gigante, recree para un grupo de niños la confortable atmósfera hogareña de la lectura a la hora de dormir con el fin de introducirlos con naturalidad en el mundo del lenguaje escrito y para que tomen conciencia del libro como un objeto único, portador de un contenido atractivo, que se actualiza cada vez que se abre y vuelve a ser leído.

Seleccionar libros de formato grande

Al seleccionar los libros de formato grande, cuide que tengan las siguientes características:

1. Sencillez del lenguaje; que conserven la frescura y la cadencia de lo que fue creado para ser narrado oralmente.

2. Un narrador que vaya a lo esencial, sin detenerse en detalles, pero que mantenga un ritmo que no abandone la atención del auditor.

3. Personajes claros, definidos y de rápidas acciones.

4. Espacios concretos, pero impregnados de magia, que despierten la sensibilidad a través de las imágenes.

5. Una estructura simple que siga, en lo posible, un patrón repetitivo y, por ende, predecible.

6. Un lenguaje que transporte a los niños a un universo con sus propias leyes y que despierte su imaginación invitándolos a soñar.

7. Ilustraciones que a través del color, la forma y la textura, conformen un lenguaje en sí y constituyan un complemento significativo al contenido de los cuentos.

Lectura oral

Al leer ante sus alumnos un cuento con formato grande, tome en cuenta las siguientes recomendaciones:

8. Coloque el libro frente al grupo de niños, en lo posible sobre un atril, para que los niños puedan seguir visualmente las líneas leídas.

9. Lea los cuentos con entusiasmo y expresión.

10. A medida que lea, vaya mostrando las palabras para que los niños, para que además de familiarizarse con la literatura, observen que las palabras escuchadas y usadas al hablar se representan por una serie de marcas gráficas llamadas letras; que en la lectura existe un orden de izquierda a derecha y de arriba abajo; que el libro tiene una portada, título, autores, etc.

11. Adopte las costumbres de leer a los niños diferentes textos en voz alta, varias veces por semana, con adecuada expresión y entusiasmo, de manera de constituir un modelo de buen lector frente a ellos.

12. Practique la lectura oral en el marco de una situación comunicativa, utilizando textos tales como: un diálogo que dramaticen los niños y niñas; un texto que se grabe y se ensaye previamente.

13. Estimule a sus alumnos a realizar completaciones de frases que les sirvan de punto de partida para crear pequeñas oraciones o composiciones originales breves, a través de presentar ejemplos como los siguientes: Si yo tuviera alas… Había una vez… Cada vez que…

14. Lea a sus alumnos los libros que a usted le gustan. Los niños percibirán que usted establece una relación con los protagonistas, el ambiente, el conflicto, la tensión, la culminación, la resolución; en suma, con el libro en su totalidad.

15. Repase previamente la lectura en voz alta, antes de hacerlo frente a los niños y niñas, especialmente si su lectura habitual es silenciosa. Se familiarizará con esta modalidad de lectura la cual le permitirá mantener contacto visual con sus alumnos y leer el texto en forma relajada, con naturalidad, fluidez y emoción.

16. Evite interrumpir o fraccionar la lectura. Un buen libro tiene cadencia y ritmo, y un buen lector los asimila y expresa. Si usted se detiene frecuentemente para sintetizar, enseñar vocabulario o efectuar algún tipo de ejercicio, corre el riesgo de romper ese ritmo, los niños tienen derecho a escuchar una primera lectura de una narración entretenida de manera ininterrumpida.

17. Dé tiempo a los alumnos para que procesen lo escuchado y reaccionen frente a su lectura oral. Si usted les solicita inmediatamente una respuesta, sólo la darán los alumnos más creativos, sensibles ante los problemas de sus compañeros y del entorno.

18. Después de un lapso, invítelos a compartir entre ellos sus impresiones, ya que los estudiantes internalizan más rápidamente los conceptos literarios cuando efectúan comentarios en un contexto natural, que a través del tradicional diálogo maestro-alumno.

Recrear cuentos, fábulas y leyendas

Invite a sus alumnos a recordar los cuentos, fábulas o leyendas que sus padres les han contado o leído. Generalmente los niños recuerdan los cuentos tradicionales como La Caperucita roja o la fábula El niño y el lobo, etc. Sobre la base de esos recuerdos, usted puede realizar las siguientes actividades:

1. Invítelos a escribirlos de memoria y a compararlos después, con la versión original.

2. Propóngales reescribir o cambiar deliberadamente el final, el comienzo.

3. Componer un nuevo cuento “mezclando” personajes, motivos, conflictos, etc. Por ejemplo, mezclar la bella durmiente con los duendes escapados de la casa del zapatero.

4. Reescribir el texto a través del dibujo, la plástica o la dramatización.

5. Modelar la narración sobre la base de un ejemplo.

Aventuras imaginarias

Estimule a sus alumnos a describir una aventura imaginaria, sobre la base de los siguientes pasos:

1. Invítelos a oír una historia incompleta, a ponerse cómodos y a formar sus propias imágenes en la medida en que cada uno escucha su voz.

2. Detenga su narración y pídales que sigan con los ojos cerrados mientras imaginan cómo continúa.

Préstamos a la literatura

Facilite la escritura creativa de los niños más tímidos o reacios a través de los siguientes pasos:

1. Pídales que recuerden cuentos, fábulas, leyendas, temas de una película o una serie de televisión, etc.

2. A continuación, sugiérales que seleccionen un tema que les sirva de base para crear un cuento, una fábula, etc.; es decir, que le “pidan prestados a la literatura” personajes, tramas o situaciones. Estos pueden ser recombinados, invertidos, parodiados; se pueden omitir o introducir nuevos personajes o escenas, cambiar el final, etc.

3. Una vez seleccionado el tema, invítelos a:

- Centrar la atención en uno o más personajes o escenas.

- Recordar las características del ambiente y de los personajes, las situaciones planteadas, la secuencia de las escenas que conducen a la solución o al final.

-  Recrear con sus propias palabras los personajes o situaciones recordadas, introduciendo cambios originales.

Los indicadores de logro ante estas actividades por parte de los niños y niñas en Educación Inicial se hacen tangibles si:

a) Juegan a leer lecturas predecibles.

b) Participan en experiencias compartidas de la lectura de un libro con formato grande.

c) Asocian en forma progresiva fonemas con sus correspondientes grafemas y establecen variadas combinaciones significativas.

d) Juegan con palabras que riman.

e) Emplean loterías, dominó de palabras y letras móviles para jugar a leer.

f) Predicen el contenido de su lectura sobre la base de sus propios conocimientos o esquemas cognitivos.

g) Señalan o reconocen el propósito de la lectura: entretener, buscar una información.

h) Participan con entusiasmo en las actividades grupales con el texto.

i) Muestran en sus conversaciones espontáneas mayor riqueza de vocabulario.

j) Intercambian saludos, felicitaciones y mensajes dentro de situaciones reales.

k) Intercambian los materiales del aula con naturalidad.

l) Se comunican con seguridad entre ellos, con el docente y con otras personas.

ll) Conversan espontáneamente sobre sus experiencias personales, programas televisivos, noticias, personajes de los cuentos, etc.

m) Muestran buen humor, dramatizan.

n) Narran un cuento manteniendo la coherencia y cohesión narrativa.

ñ) Realizan trabajos manuales, psicomotores en grupo.

o) Se muestran amables, comparten materiales y merienda.

p) Muestran afecto por sus compañeros.

q) Representa a la lengua escrita en sus trabajos.

r) Apoyan a sus compañeros en las actividades.

s) Muestran respeto por sus compañeros.

t) Cumplen con las actividades señaladas por el docente.

u) Muestran seguridad y son cooperativos en cada acción que se realiza en los espacios escolares y extraescolares.

Es importante que los docentes consideren al momento de desarrollar el proceso evaluativo algunos aspectos como los siguientes:

1. La evaluación es continua y sistemática: se realiza a lo largo de todo el proceso educativo, de forma permanente y organizada.

2. Es formativa o de proceso: se da más énfasis al proceso que al producto. El docente debe tomar decisiones necesarias e inmediatas ante las respuestas no adecuadas de los niños y niñas.

3. El proceso de evaluación es individual y preventivo.

4. La evaluación debe realizarse en un ambiente natural, espontáneo e informal.

5. La evaluación permite identificar los aciertos y limitaciones de la acción pedagógica para formular nuevas propuestas en la planificación del trabajo diario.

Notas

* Docente e investigador de Universidad pedagógica Experimental Libertador. Instituto Pedagógico de Maturín, Edo. Monagas, Venezuela.

Bibliografía

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