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Educere

versión impresa ISSN 1316-4910

La Revista Venezolana de Educación (Educere) v.9 n.30 Meridad sep. 2005

 

El proceso de lectura de hipertextos, ¿una nueva forma de leer?

Kenia Lugo de Usategui

Universidad Bolivariana de Venezuela Caracas - Venezuela

Resumen

Este trabajo de investigación consistió en un estudio de caso llevado a cabo en el año 2002, a través del cual se realizó la descripción y el análisis del proceso de lectura de hipertextos de un grupo de lectoras al realizar búsquedas de información en Internet. El mismo tenía como finalidad determinar el grado de efectividad con que las lectoras accedían a información al leer un hipertexto y conocer la influencia del grado de experiencia de lectura de textos impresos de las mismas en la lectura de los hipertextos. Entre sus objetivos específicos encontramos: observar la postura y la actitud emocional de las lectoras ante los hipertextos; observar si las lectoras demostraban tener objetivos claros durante la lectura de hipertextos; conocer el grado de dependencia de las lectoras de la información visual; indagar en las habilidades cognitivas que desarrollaron las lectoras; indagar en el proceso de comprensión de los hipertextos; determinar la influencia del conocimiento de la estructura y características de los hipertextos en su proceso de lectura y explorar en las estrategias utilizadas para leer los hipertextos. Según los resultados de la investigación, leer hipertextos constituye una experiencia diferente, no una nueva forma de leer. El lector es quien construye el significado a partir de sus conocimientos previos, por lo que al leer hipertextos, el acto de lectura en sí, no cambia, sino que son el soporte y la presentación del texto, los que originan nuevas formas de acceder y de enfrentarse a la información. Este estudio plantea que no debemos oponer la lectura de textos impresos frente a la de los hipertextos, ya que el surgimiento de una nueva tecnología no implica necesariamente la desaparición ni la sustitución de tecnologías anteriores. Creemos que el cambio será gradual y que ambos medios convivirán de forma paralela durante muchos años. Leer en Internet implica una nueva y particular forma de selección de la información que resulta más o menos exitosa en función de la postura y la actitud y de la especificidad de los objetivos del lector, de su capacidad para mantener el control de sus búsquedas, de su capacidad para utilizar su conocimiento previo para poder elegir entre todas las alternativas posibles que le presenta este sistema, así como del grado de experiencia que el lector tenga con el medio, del conocimiento de su estructura y de las estrategias aplicadas para regular dicho proceso.

Palabras clave: lectura, hipertextos, Internet, nuevas tecnologías

The process of reading hypertexts: a new way of reading?

Abstract

This research consisted of a case study undertaken in the year 2002, in this case the description and analysis of the process of reading hypertexts of a group of readers looking for information on the Internet was documented. The objective of this was to determine the degree of effectiveness with which the readers accessed the information after reading a hypertext and know the degree of influence of reading experience in printed texts and in reading hypertexts. Among the specific objectives, we have: to observe the position and emotional attitude of the readers towards hypertexts; to observe if the readers had clear objectives while reading the hypertexts; to know the degree of dependency between the readers and visual information; to inquire into the cognitive abilities that the readers develop; to inquire into the comprehension process of hypertexts; to determine the influence of the knowledge of hypertext structure and characteristics in the reading process and to explore the strategies used to read hypertexts. According to the research results, reading hypertexts is a different experience, not a new way of reading. The reader constructs the meaning from his or her previous knowledge, which is why, when reading hypertexts, the act of reading in itself doesn’t change, it is the support and presentation of the text what originate new ways to access and to face information. This study states that we must not oppose the reading of printed texts in favour of hypertexts, as the apparition of a new technology doesn’t imply the disappearance or the substitution of previous technologies. We think that the change will be gradual and that both mediums will coexist in a parallel way for many years. Reading on the Internet implies a new and specific way of selecting information that becomes more or less successful depending on the position and the attitude and specificity of the reader’s objectives. Besides, the capability to maintain control of their searches, on the capability to use previous knowledge to choose between all available alternatives that the system offers, as well as the amount of experience that the reader has with the medium, the knowledge of its structure and the strategies applied to regulate the process.

Key words: reading, hypertexts, Internet, new technologies

Fecha de recepción: 04-06-04   Fecha de aceptación: 07-09-04

Todos hemos experimentando de una forma u otra los cambios que se han venido produciendo en nuestras costumbres al leer o escribir e, incluso, en nuestra forma de comunicarnos a través del uso de las computadoras y de Internet en los últimos años. Aunque muchos no se han atrevido a dar el paso definitivo y no han asumido este nuevo medio, ya sea por miedo o rechazo o por no poseer la experiencia y los conocimientos necesarios sobre el sistema para aprovechar su potencial, para algunos se ha hecho muy común sentarse una o dos veces por semana frente a sus equipos personales para revisar el correo electrónico, leer las noticias de último momento, ubicar información sobre cualquier tema o realizar algún trabajo de investigación; todo ello porque han encontrando en Internet una gran ayuda, por curiosidad o porque se han visto obligados a adaptarse a este medio de lectura llevados por las necesidades de información que impone nuestra sociedad.

Sin embargo, nos preguntamos si alguna vez hemos reflexionado con respecto a la influencia que estos cambios están teniendo sobre nuestra forma de enfrentarnos a la lectura así como ha ocurrido a través de la historia cada que vez que el hombre ha decidido cambiar un medio de comunicación por otro. En este sentido, existen muy pocas investigaciones en el área, solo algunos autores han escrito ensayos en los cuales han tratado de dar algunas explicaciones y han hipotetizado sobre esta influencia, de hecho, aún no existe una teoría completa que explique de una manera clara y contundente las implicaciones de estos nuevos soportes de textos sobre el proceso de lectura, pudiendo encontrarse solo algunos adelantos en el área de los aspectos cognitivos que intervienen en dicho proceso.

Planteamiento del problema

Vivimos en un mundo inquietante. En los albores del siglo XXI constituye una necesidad aprovechar al máximo el potencial de las nuevas tecnologías en pro del mejoramiento intelectual de los seres humanos. Hace aproximadamente una década atrás las capacidades de las computadoras personales que teníamos en nuestros hogares y en nuestros trabajos eran ignoradas, ya que la mayoría eran utilizadas únicamente para la redacción de textos, reemplazando a las convencionales máquinas de escribir, sin tomar en cuenta el verdadero potencial que las mismas podían ofrecer.

Hoy en día vemos que algunas de estas computadoras están siendo utilizadas casi para cualquier actividad debido a sus características, con lo cual agilizan y facilitan funciones como, por ejemplo, el proceso de comunicación entre las personas a través del correo electrónico, convirtiéndose en un poderoso recurso. A través del tiempo un mayor número de personas y diversas disciplinas se han visto beneficiadas con las aplicaciones de las nuevas tecnologías, específicamente hay que destacar, el esfuerzo desarrollado en el campo del tratamiento de la información, la cual es presentada a través de nuevos medios tales como los textos electrónicos.

En este sentido, la historia de la lectura y la escritura ha estado íntimamente ligada al surgimiento de nuevas tecnologías y nuevos soportes como fue el caso de la imprenta y el libro impreso en su momento lo que equivale hoy al surgimiento de las computadoras y el hipertexto como nuevos medios de comunicación de la lengua escrita.

Frente a este cambio revolucionario existen dos posiciones extremas, por un lado, la de los optimistas que pronostican la permanencia del libro impreso ante los nuevos textos electrónicos, y otros más escépticos, que asumen una postura cerrada frente a las nuevas tecnologías, a las que consideran enemigas del libro y todo lo que él representa. En nuestro caso, como personas interesadas en el área de la lectura y la escritura, hemos querido tratar de vislumbrar específicamente en qué forma la tecnología actual está influyendo en el proceso de lectura, tomando como referencia la lectura de hipertextos en Internet.

Al respecto no deseamos teorizar, ni pretendemos enfrentar la lectura en papel a la lectura electrónica como hablar de lo viejo o de lo nuevo, tampoco confundir el acto de lectura con su soporte, simplemente estamos tratando de entender un cambio histórico que nos está tocando vivir. Recordemos que estamos frente a un nuevo soporte material de la palabra y que cualquier reflexión que no contemple los cambios en una aproximación histórica estaría destinada a ser muy superficial en un siglo que será recordado como el tiempo de las revoluciones comunicativas.

Para investigar más a fondo este hecho, la autora de este artículo decidió realizar un estudio como Trabajo de Grado para optar al título de Magister en Educación, con el propósito de describir cómo un grupo de lectoras llevaba a cabo el proceso de lectura de hipertextos al realizar búsquedas de información en Internet, tomando en cuenta lo que tiene en común la lectura de hipertextos con la lectura de textos impresos para discernir algunos de los aspectos esenciales de la misma.

Pero hablemos un poco más sobre por qué consideramos necesario llevar a cabo esta investigación.

Justificación del estudio

Hoy nos encontramos frente a uno de los más grandes desafíos que se le han presentando a la cultura escrita, porque como ya hemos dicho, las nuevas tecnologías de la información están redefiniendo en cierta forma nuestras costumbres al leer o escribir. La historia de dichas transformaciones ha estado vinculada a la de la aparición de tecnologías que en su momento también fueron nuevas como en su tiempo fue la imprenta. Es por eso que la revolución que están produciendo dichas tecnologías no es la primera ni la única y no será la última en la historia de la cultura escrita, tan solo representa un nuevo capítulo en su desarrollo (Peña, 1997).

Una década atrás no necesitábamos saber cómo copiar, pegar, borrar o utilizar otras funciones de los procesadores de palabras de las computadoras, y hace algunos años solo un grupo reducido de personas interesadas sabía cómo buscar información en Internet, navegar a través de los hipertextos o comunicarse por correo electrónico (McEneaney, 2000). En la actualidad, la gran red de redes nos ofrece una gama de posibilidades: desde información actualizada hasta libros completos que podemos leer en línea por lo que deseamos saber si realmente podríamos hablar de un cambio en nuestra forma de leer.

Este es un tema que no solo está reservado a los especialistas en computadoras, nosotros los interesados en el área de la lectura y la escritura creemos que existe una necesidad de llenar un vacío que existe con respecto a esta materia y que estamos en la capacidad de reflexionar sobre ello, aunque gran parte de la literatura sobre la materia contenga información muy especializada.

El tema sobre cómo las nuevas tecnologías influyen sobre la lectura tiene la posibilidad de ser visto desde muchas perspectivas, en nuestro caso hemos seleccionado el caso de los hipertextos y su forma de lectura a través de Internet. Según algunos autores los cambios que se han generado en la producción y manejo de la información desafían y cuestionan nuestras concepciones actuales sobre este proceso, tal es el caso de Henao (1998) quien plantea que la aparición de este nuevo medio implicará transformaciones fundamentales en los procesos de creación de textos, las estrategias de lectura y la formación de los nuevos lectores.

Para continuar, es necesario que tengamos claro el concepto de hipertexto para ubicarnos en este nuevo universo de información. Según este mismo autor, el hipertexto “es un documento electrónico compuesto por nodos o unidades textuales interconectadas que forman una red de estructura no lineal” (p. 52). Para Codina (2000), el término hipertexto ha venido designando a lo largo del tiempo, a una forma concreta de estructurar la información como conjunto de elementos en forma de red.

El espacio virtual que ofrece un hipertexto es dinámico, el mismo lector puede elegir la transición de una unidad textual a otra, ya que cada texto puede fundirse con otro texto a través de numerosos puntos de contacto y redefinir continuamente su interrelación con otros textos, siendo las “páginas” conceptos simplemente abstractos.

Este mecanismo es el fundamento de los hipertextos y el que permite el movimiento a través de la “World Wide Web”. Todo esto hace posible la creación de textos con los cuales los lectores interactúan de acuerdo a sus necesidades y expectativas, además, produce un recorrido creativo, autónomo y la experimentación de búsquedas de información de una manera diferente a las usadas con las fuentes de referencia tradicionales.

Pasemos ahora a exponer a grandes rasgos la metodología utilizada para llevar a cabo el estudio.

Metodología de la investigación

Esta investigación consistió en un estudio de caso cualitativo a través del cual intentamos realizar una descripción abierta y detallada de un proceso específico de la realidad. Después de una revisión documental, llevamos a cabo una etapa de recolección de los datos en el terreno con el grupo de estudio por un período de tres meses. Durante este tiempo realizamos varias reuniones, entrevistas y treinta sesiones de lectura en Internet con las participantes, diez por cada una con una duración mínima media hora y máxima de dos horas. Posteriormente, hicimos una selección de las cinco sesiones más representativas para el análisis y llegar a las conclusiones del estudio.

El grupo de participantes de esta investigación estuvo conformado por tres lectoras: una Lic. en Sociología (27 años) que cursa estudios de Maestría en Procesos Cognitivos, es lectora regular de textos impresos y todos los días navega en Internet; una Lic. en Educación (50 años) lectora frecuente de textos impresos y que lee hipertextos una vez por semana y una Técnico en Administración (31 años) lectora poco frecuente de textos impresos y que posee un nivel básico de experiencia sobre navegación en Internet.

Para llevar a cabo nuestra investigación, decidimos observar a cada una de nuestras lectoras participantes mientras realizaban búsquedas de información y lecturas en Internet en su vida cotidiana tanto en su hogar como en su sitio de trabajo. La elección del método de recolección de los datos estuvo determinada por un análisis de los objetivos propuestos, a partir de allí, decidimos hacer uso de los siguientes procedimientos: la observación participante, las entrevistas en profundidad, análisis de documentos escritos de las participantes, el diario personal del investigador y las notas de campo.

Para alcanzar dichos objetivos fue muy útil la metodología cualitativa seleccionada y pudimos comprobar la importancia del uso de varios procedimientos de recolección de datos para triangular la información y darle confiabilidad al estudio, en nuestro caso, el más provechoso de ellos fue la observación, la cual nos permitió obtener información valiosísima de cada una de nuestras participantes sobre cada uno de sus comportamientos como lectoras de hipertextos.

Por su parte, las entrevistas en profundidad nos permitieron indagar sobre los aspectos no observables de la situación, las ideas y las percepciones de las lectoras sobre lo que hacían cuando leían en Internet, y a través de las entrevistas estructuradas pudimos complementar dichas informaciones y aclarar dudas con respecto a los datos que no fueron aportados de manera espontánea por las participantes.

Análisis de los datos

Para analizar los datos usamos como referencia los conocimientos que poseemos sobre el proceso de lectura de textos impresos y nos apoyamos en las teorías de autores como Smith (1990), Goodman (1982) y Rosenblatt (1985) cuyos aportes fueron fundamentales para el análisis y la interpretación de los datos. De igual forma incorporamos al marco teórico estudios relacionados con los hipertextos tales como: historia, definiciones, estructura, características; así como también información sobre Internet y los programas de navegación para que nuestros lectores pudieran entender mejor el objeto de estudio.

Con respecto a las preguntas de investigación, nuestro estudio se planteaba dos grandes interrogantes y un grupo de preguntas específicas que dependían de éstas.

En primer lugar, tratamos de describir cómo era el proceso de lectura de hipertextos de un grupo de lectoras al realizar búsquedas de información en Internet, contemplándolo como ya mencionamos, con base en aspectos teóricos de la lectura de textos impresos ya que consideramos que era el marco adecuado desde el cual podríamos elaborar las explicaciones a este fenómeno desde nuestra área de estudio. Es por eso que para analizar la lectura de hipertextos, tomamos en cuenta aspectos como la postura y la actitud ante el medio, los propósitos de lectura, el uso de la información visual y no visual, el desarrollo de habilidades cognitivas por parte de las lectoras, la comprensión desde el punto de vista de las mismas participantes, el manejo del texto y el uso de estrategias para acceder a la información en los mismos.

En relación con esta primera pregunta pudimos concluir que leer hipertextos constituye una experiencia diferente, lo que no quiere decir que constituya una nueva forma de leer. No podemos obviar el hecho de que es el mismo lector quien de manera activa construye el significado a partir de sus conocimientos previos sobre lo que está leyendo y de las claves que le ofrece el texto. Es por eso que consideramos que al leer hipertextos el acto de lectura en sí no cambia, sino que al cambiar el soporte y la presentación del texto, se originan nuevas formas de acceder a la información y nuevas estrategias para enfrentarse a dicho medio.

Un hallazgo interesante fue la postura y el tipo de lectura llevada a cabo por las participantes del estudio, quienes prefieren Internet para realizar búsquedas de información muy específica y leer determinados géneros tales como: artículos, reportajes, investigaciones recientes; lo que podría corresponder al tipo de lectura eferente de la que nos habla Rosenblatt (1985), lo que no descarta del todo el uso de una postura estética por parte de otros usuarios de la red.

Con respecto a la utilización de información visual y no visual al leer hipertextos, pudimos comprobar que aquella lectora que demostró no depender sólo de la información que le ofrecían las páginas de Internet y que aprovechaba mejor los conocimientos previos, era la que leía de una manera más fluida. Mientras que la lectora que demostraba procesar más información visual de la que necesitaba, en lugar de leer a la búsqueda de sentido como lo plantea Smith (1990) era la que llevaba a cabo un proceso de lectura más lento y una búsqueda menos efectiva que la de sus compañeras.

Haciendo referencia a algunas de las habilidades cognitivas que desarrollan las lectoras durante la lectura de los hipertextos, pudimos notar que mantener el control sobre un hipertexto pareciera exigir más atención que leer de una manera lineal, ya que hay tanta información que controlar, que el lector puede perder de vista sus objetivos de lectura y sufrir del fenómeno de visión encapsulada. Por lo que creemos que lo verdaderamente importante es mantener claros los propósitos al igual que cuando leemos textos impresos.

Es por ello que con respecto al problema de desorientación que puede surgir durante la búsqueda de información en Internet (tema del que tanto se ha escrito), nuestras lectoras demostraron estar concientes de sus limitaciones y que para superarlo deben mantenerse enfocadas en los temas que están leyendo, aprovechar las ventajas que le ofrece el medio, así como conocer y familiarizarse con las herramientas de navegación.

Otro de los aspectos que encontramos y que podría considerarse como una nueva forma de enfrentarse a los textos, es la fragmentación de la lectura que realizaron las lectoras; sin embargo, es necesario aclarar que esto no significa que cambie el acto mismo de leer. Aunque podríamos dejar abierta la posibilidad de estudiar si realmente este fenómeno pudiera afectar la lectura de alguna manera cuando el lector se acerca por primera vez al hipertexto y debe familiarizarse con él.

También podemos mencionar la percepción que tienen las lectoras de hipertextos de leer de una manera más activa cuando buscan información en Internet. Según algunos autores, el hipertexto exige la participación activa del lector, pero para nosotros ésta no es diferente a la participación que requiere leer textos impresos en la que igualmente hay que elegir entre diversas opciones para seleccionar la información que se desea leer, asumir una postura, utilizar el conocimiento previo, aprovechar las claves que ofrece el texto entre otros aspectos.

Con respecto a la opinión de cada lectora sobre su proceso de comprensión al leer hipertextos, en la investigación las tres lectoras expresaron que entienden lo que leen en Internet por la forma en que están escritos los hipertextos ya que son muy sencillos, contienen ideas claras y cuentan con recursos tales como videos que permiten reforzar la lectura. Esta es una de las ventajas que ofrece Internet a los lectores: la presencia de imágenes, representaciones y de enlaces explicativos de ciertos textos de los cuales obtienen nueva información que enriquece y aumenta su conocimiento previo sobre lo que están leyendo. En este sentido, las lectoras afirmaron que para ellas era igual la comprensión de hipertextos y de textos impresos, sólo que con los hipertextos el lector tiene la oportunidad de reforzar algunos contenidos a través de los recursos didácticos que éstos ofrecen. Por otro lado, no todas las participantes representaron los conceptos fundamentales de sus lecturas a través de mapas mentales de la misma manera, siendo las más lectoras aquellas que elaboraron mapas más completos y quienes demostraron mejor capacidad de síntesis en relación con lo leído y la facilidad para tomar en cuenta los aspectos más relevantes de sus lecturas.

Con respecto a la toma de conciencia del uso de estrategias al leer hipertextos, se podría decir que las características de este nuevo soporte, permiten que los lectores visualicen y adviertan lo que van haciendo a medida que van tomando decisiones sobre las asociaciones que le plantean los hipertextos, lo que hace más evidente para ellos el proceso que están llevando a cabo. Es por eso que piensan, como pudimos apreciar en sus respuestas, que es necesario manejar ciertas herramientas de los programas o seguir determinados pasos para llevar a cabo las búsquedas en Internet de manera más efectiva y aprovechar su potencial.

Con relación a cuáles son las estrategias que utilizan las lectoras para acceder a la información en Internet, pudimos darnos cuenta de que las lectoras utilizan algunas de las estrategias que conocemos para leer textos impresos tales como la formulación de preguntas, anticipaciones e inferencias y planteamiento de hipótesis aunque no están concientes de ello; así como también hacen uso de un grupo de procedimientos novedosos que están íntimamente ligados con las características del medio. Con respecto al uso de las herramientas de los programas de navegación en Internet, pudimos darnos cuenta de que la tecnología no tiene mucha influencia en el acto de lectura en sí como tal, sino que es útil en la medida que permite al lector aprovechar los recursos que le ofrece el nuevo ambiente de lectura y que forma parte de las nuevas características del medio.

Por todos los puntos antes expuestos pensamos que ambos soportes de información, ambos tipos de textos, ambos ambientes de lectura, no son opuestos; sino que podemos aprovechar sus características únicas y sus potencialidades para enriquecer el ámbito de la lectura. El surgimiento de una nueva tecnología no implica ni la desaparición ni la sustitución de las anteriores y aunque para algunos los hipertextos sean un espacio nuevo y fascinante de lectura, no tienen por qué ser mejor que los medios tradicionales, ya que manejar ambos soportes nos enriquece como lectores. Creemos que el cambio será gradual, incluso sin que el hipertexto llegue a sustituir del todo al libro impreso sino que convivirán de forma paralela durante muchos años y que además influirá, en gran medida, la actitud del lector para adoptar el nuevo medio.

Con relación a nuestra segunda gran interrogante, diremos que la experiencia de lectura de textos impresos de las participantes tuvo una fuerte influencia en la postura que tomaron las lectoras durante la lectura de los hipertextos, ya que ésta constituyó su principal referencia al momento de enfrentarse a este nuevo soporte de la información. Al respecto señalamos las diferencias y los contrastes que se presentaron entre las tres participantes, los cuales estuvieron directamente relacionados con la capacidad de cada una como lectora de textos impresos.

Nuestra lectora regular de textos impresos y frecuente de hipertextos, sigue teniendo inclinación hacia los textos impresos aunque sabe muy bien cómo desenvolverse en el medio virtual, sólo que asume su uso como una necesidad. Esta actitud podría significar que ésta es una lectora que prefiere mantener una postura estética frente a los textos. En especial, para ella sigue siendo difícil adaptarse al nuevo soporte de la información: la pantalla electrónica. Quizá éste ha sido uno de los problemas más difíciles de enfrentar por esta usuaria de esta nueva tecnología quien aún no se acostumbra a este tipo de soporte lo que influye notablemente en su forma de lectura, ya que constantemente la interrumpe o prefiere diferirla hasta tener la información impresa, lo que parece indicar que no termina de dar el paso definitivo hacia el soporte electrónico o que simplemente el texto impreso es para ella efectivamente más agradable que el hipertexto.

Por su parte, nuestra lectora frecuente de textos impresos y más o menos frecuente de hipertextos se siente muy bien leyendo este tipo de textos y pareciera haber asimilado el cambio de tecnología. La misma disfruta al leer en la pantalla, porque considera que la lectura es menos pesada que en algunos textos y además debemos agregar que siempre trató de sacar el mejor provecho de sus búsquedas debido a sus habilidades como lectora de textos impresos y por su profesión como educadora. Finalmente, nuestra lectora poco frecuente de textos impresos y de hipertextos mantuvo una posición neutra al no sentir más o menos motivación en cuanto a leer en un medio u otro, ya que lo hace por necesidad de información la mayoría de las veces.

Con respecto a la actitud emocional de las lectoras ante los hipertextos, podemos decir que la lectora que demostró más autonomía y seguridad en cada una de sus búsquedas obtuvo mayor provecho de este sistema que las otras participantes. Por otro lado, la lectora que demostró tener propósitos más claros de lectura en cada sesión y no se desvió con facilidad de sus objetivos, obtuvo mayor cantidad de información que el resto de las participantes. En este sentido, las lectoras más hábiles, las participantes 1 y 2, demostraron estar más claras en lo que querían, mientras que la participante 3 no lo demostró tanto por ser una lectora principiante.

En relación con el grado de efectividad con el que las lectoras acceden a información en un programa de estructura hipertextual, diremos que en nuestro estudio notamos que todas las participantes llevaron a cabo un proceso de búsqueda de información de acuerdo a su grado de experiencia con Internet y la lectora que fue capaz de controlar de mejor manera la gran cantidad de datos que se maneja en este medio, fue la que obtuvo resultados más efectivos. Buscar información en Internet implica una nueva y particular forma de selección de la información, que será más o menos exitosa en función de su capacidad de utilizar su conocimiento previo tanto del medio como del tema de lectura, de la especificidad de los objetivos del lector y de su capacidad de mantener el control de sus búsquedas para poder elegir entre todas las alternativas posibles que le presenta un sistema tan complejo como éste.

En este estudio se presentaron tres niveles de dominio de búsquedas entre las participantes: un nivel avanzado, uno intermedio y uno básico, lo que demostró que es necesario tener cierta experiencia con el medio para poder acceder a los hipertextos y a sus riquezas de manera provechosa. Con relación a cómo influye el conocimiento de la estructura y las características de los hipertextos en su lectura, pudimos notar que debido a que no todas nuestras lectoras poseían los mismos conocimientos sobre los mismos, el aprovechamiento de sus posibilidades como medio de lectura no fue el mismo.

La participante más conocedora de los hipertextos fue la que obtuvo mejor provecho durante las sesiones de lectura en Internet, mientras que sus compañeras que no dominaban tanto tales conceptos llevaron a cabo procesos de búsquedas muy lentos. Al respecto todas expresaron que necesitan más práctica para superar las dificultades que se les pueden presentar cuando navegan en la red.

Como ya todos habremos experimentado, Internet como nuevo medio de comunicación se ha ido imponiendo en muchos ámbitos de la vida y las lectoras lo han asimilado como una necesidad para poder mantenerse acorde con los cambios de los nuevos tiempos, solo que cada una lo ha asumido de una manera diferente de acuerdo a su experiencia como lectora de textos impresos. En este sentido, algunas de nuestras participantes han encontrado en Internet y en los hipertextos una nueva forma de motivarse hacia la lectura porque allí pueden encontrar información novedosa y variada sobre diversos temas, y además, por la forma en que presentan los contenidos, lo que les ofrece una nueva oportunidad para acercarse a esta experiencia y facilitar la lectura.

Sin embargo, una de las mayores desventajas es que para poder acceder a este medio, el lector depende del uso de la computadora y requiere de conocimientos mínimos de los programas para poder leer los hipertextos en Internet y no todos están capacitados para ello, por lo que es necesario desarrollar habilidades y sobre todo acercarse a este soporte de la información para aprovechar sus ventajas a pesar de no ser un lector frecuente de textos impresos como una forma de reencontrarse con la lectura.

Así mismo, a partir de la experiencia que nuestras participantes tuvieron al leer hipertextos, ofrecieron una serie de sugerencias sobre lo que harían para ser mejores lectoras en este medio. Entre las sugerencias mencionaron que se familiarizarían mejor con las diversas herramientas que les ofrece la computadora, tratarían de desarrollar habilidades que les facilitaran la localización de información y tratarían de mantener un control conciente del proceso de lectura de este tipo de textos.

Por último, queremos expresar que estamos plenamente conscientes, como investigadores en esta área, que hay aspectos fundamentales que aún quedan por aclarar e identificar sobre la lectura de hipertextos. Algunos de los puntos que pensamos podrían ser abordados más adelante por otros investigadores serían los siguientes: saber si esta nueva forma de acceder a la información está condicionada por la visión del lector sobre la lectura de textos impresos y hasta qué punto va a cambiar en este sentido, la visión de las nuevas generaciones.

También se podría indagar si este nuevo tipo de texto favorece la lectura, al aumentar la capacidad de conocimiento previo del lector a través de toda la información que ofrece Internet. Por otro lado, podría teorizarse sobre el hecho de que el leer en Internet puede producir problemas de atención entre los lectores por el bombardeo de estímulos y la cantidad de datos entre los cuales elegir y que generan un tipo de lectura interrumpida, así como las diferencias que se pueden presentar en este sentido entre lectores principiantes y experimentados. También podría estudiarse hasta qué punto este tipo de medio promueve un tipo de lectura eferente o estética frente a la pantalla, entre otros aspectos.

Como ya lo expresamos, nuestra investigación ha tratado de describir una pequeña parte de esta realidad con un grupo de lectoras que nos aportaron información sobre su proceso de lectura de hipertextos en Internet, así como también sobre su experiencia como lectoras de textos impresos y cómo la misma les permite obtener mejor provecho de la lectura en este nuevo soporte de la información. Quizá estamos lejos de saber realmente cuál es el efecto y cuál será la evolución de este cambio, sin embargo, aquí ofrecemos nuestro aporte y esperamos que abra caminos a nuevas investigaciones en el área.

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