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Agroalimentaria

versión impresa ISSN 1316-0354

Agroalim v.20 n.10 Mérida ene. 2005

 

RESEÑAS

Graciela Pantin

El centro de investigaciones agroalimentarias de la ula: un centro para la excelencia

Caracas: Fundación Polar

Las características demográficas, sociales y económicas de Venezuela indican que la función social más importante de nuestra agricultura está relacionada directa y significativamente con la necesidad de proveer a la población de un flujo de alimentos suficiente, accesible y en condiciones adecuadas de precio y calidad. Esta visión sugiere la necesidad de adoptar un enfoque sistémico más amplio y globalizador que incluye, además del sector de la producción primaria generadora de alimentos, otros componentes que desempeñan papeles importantes.

Los niveles de alimentación y nutrición, no sólo en cuanto a sus valores promedios sino especialmente a los alcanzados por la mayoría de la población, son elementos fundamentales de la calidad de vida y tienen relación con muchos otros aspectos del desarrollo económico, social y político de las naciones. Esta aseveración refuerza la idea de que la problemática alimentaria no puede ser comprendida con enfoques parciales o limitados.

Desde sus inicios, Fundación Polar reconoció la relevancia y prioridad del sector agrícola y de los problemas del medio ambiente al establecer y ejecutar convenios, proyectos y acciones en ambos campos: el Fondo para la Investigación Agrícola Aplicada y el Fondo para la Investigación Ambiental, con los cuales se llevaron a cabo importantes proyectos, entre los cuales merecen mencionarse: los estudios sobre los sistemas y las regiones agrícolas; el desarrollo de una metodología de transferencia de tecnología en fincas agrícolas; el mejoramiento genético del maíz; el desarrollo del potencial para el cultivo de la soya; el manejo de la basura en el área metropolitana de Caracas. Y los estudios sobre el régimen jurídico de la administración y ordenación del ambiente.

Fue entonces clara la necesidad de expandir el enfoque del sector agrícola, reflexionando sobre cómo lograr esa expansión hacia el ámbito de lo alimentario. Y es así como se concibe una estrategia fundamentada en tres pilares básicos. El primero consiste en el diseño de herramientas para la observación, estudio y análisis de la realidad alimentaria y nutricional. El segundo, en la difusión de los resultados de estas observaciones por la vía de las publicaciones y de la realización de eventos especiales. El tercero, en la formación de recursos humanos para la utilización óptima de estos instrumentos en el conocimiento, comprensión y análisis de esa realidad.

Con estos objetivos en mente se crea, en 1983, el Programa Sistema Alimentario Venezolano (ProSAV), con un enfoque multidisciplinario e integral.

Sin embargo, siendo ésta una institución cuyo propósito es el de trabajar para el país y con el país, se hizo enseguida evidente la carencia de recursos humanos en Venezuela en esta área. Para ese entonces, hace ya 22 años, no existía ninguna institución, unidad o grupo dedicado a esta tarea. De modo que se planteó otra línea de acción, la de promover y animar el surgimiento y desarrollo de un programa de investigación continuo en esta materia en el seno de una institución apropiada. En el año 1989 se materializa esta línea de acción mediante la constitución del Grupo de Estudios sobre el Sistema Alimentario Venezolano (GeSAV), fruto del primer convenio de cooperación entre la Universidad de Los Andes y la Fundación Polar. «Tal decisión reconocía la importancia vital para el país de la situación alimentaria y el enfoque de sistemas como idóneo para ayudar a entenderla y mejorarla» (Pinto Cohén, 1991).

Este primer convenio sirvió como marco para llevar a cabo un conjunto de actividades dentro de las cuales destacan:• La elaboración de más de 40 estudios sobre el sistema alimentario venezolano, en especial el libro «La agricultura, componente básico del sistema alimentario venezolano», el cual fue galardonado con el Premio Nacional de Nutrición en el año 1993, por el Instituto Nacional de Nutrición.

• La organización y participación como equipo docente en el seminario «El sistema alimentario venezolano», actividad de postgrado de la Universidad Central de Venezuela, realizada entre enero y abril del año 1991 en Caracas y Maracay.

• La realización de los cursos «Economía del consumo» y «Economía del abastecimiento», ambos con el apoyo de la Universidad Laval (Canadá) y efectuados en Caracas y Mérida en 1993 y 1994.

En 1992, el ProSAV adquirió mayor jerarquía dentro de la estructura organizacional de Fundación Polar, al decidirse la realización y operación de sus funciones dentro de un Área denominada «Economía Agroalimentaria».

La Universidad de Los Andes reconoció la alta productividad del GeSAV, aprobando su conversión, en 1995, en Centro de Investigaciones Agroalimentarias (CIAAL), creado en el seno del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de esa casa de estudios, con el objeto de apoyar institucionalmente investigaciones y estudios especializados en esta área temática haciendo énfasis en sus aspectos económicos y sociales, y en formar recursos humanos en este campo, tanto en lo que se refiere a los investigadores-profesores del propio centro, como a los de otras instituciones venezolanas y latinoamericanas.

El balance de lo hecho por el CIAAL es altamente satisfactorio: más de un centenar de estudios e investigaciones; intensa y continua actividad de formación de recursos humanos de la ULA; realización de una veintena de cursos de alto nivel, dirigidos a profesionales de los sectores público y privado de Venezuela; ampliación de la alianza, incorporando a la UCV y universidades de EEUU y España; desarrollo y consolidación de Agroalimentaria, la primera revista indexada en Venezuela, de carácter científico y divulgativo, sobre la temática agroalimentaria nacional e internacional.

Decíamos, en ocasión de la inauguración del Centro de Investigaciones Agroalimentarias, en 1995, que «La evaluación de los logros del Grupo de Estudios sobre el Sistema Alimentario Venezolano, obtenidos en la tranquila atmósfera académica, ha sido ampliamente positiva y ha trascendido mediante la publicación de importantes contribuciones al cumplimiento de su misión: crear, profundizar y difundir conocimientos que permitan a la sociedad venezolana aumentar su capacidad para comprender y mejorar la realidad agroalimentaria y nutricional del país, cuyos propósitos se vieron transformados en el objetivo principal del recién creado CIAAL».

Con su creación se dota al país del, quizás, único centro de reflexión de alto nivel sobre el sistema agroalimentario venezolano, con énfasis en lo económico y lo social. Se trata de la integración de recursos y compromisos entre los sectores universitario y fundacional, basada en el abordaje interdisciplinario (sus miembros son ingenieros agrónomos, economistas, geógrafos, nutricionistas) y fortalecer las actividades de investigación, la capacidad intelectual en el área y potenciar a la generación de relevo.

Comprender y mejorar esa realidad, no con medidas circunstanciales sino con una amplia visión de futuro, más allá de las contingencias del momento, con un valor insustituible cual es el trabajo en equipo, ha sido lo que ha caracterizado la labor del CIAAL.

En diez años de intensa y fructífera labor, este equipo humano se ha ganado la estima y el respeto en el ámbito nacional e internacional. Esto le permite hoy contar con apoyo y aliento, dentro y fuera de la ULA, para continuar su funcionamiento productivo y su contribución para el progreso del país.

Exitosa ha sido también la estrategia, diseñada y aplicada desde el principio, dirigida a incorporar profesionales jóvenes, hacerlos participar continuamente en actividades de formación y capacitación, y asesorarlos y apoyarlos en sus tareas; todo esto dirigido a garantizar la disponibilidad de los recursos humanos para el relevo generacional, asegurando la continuidad en el tiempo del funcionamiento productivo del CIAAL.

Hoy, en sus diez años de exitosa labor, Fundación Polar agradece y honra la convocatoria del equipo humano que materializó la alianza ULA-Fundación Polar, para la «rendición de cuentas» sobre la obra realizada en estos diez años de trabajo conjunto.

Bibliografía

1. COBARRUBIAS, I., GUTIÉRREZ, A. y RUÍZ, H. 1993. Proyecto para la creación del Centro de Investigaciones Agroalimentarias CIAAL. Mérida: Universidad de Los Andes. Grupo de estudio del Sistema Alimentario Venezolano (GeSAV).         [ Links ]

2. FUNDACIÓN POLAR. ÁREA ECONOMÍA AGROALIMENTARIA. 1994. La Economía Agroalimentaria en Venezuela. Estudios, Investigaciones, Formación de Recursos Humanos, Desarrollo Institucional. Caracas: Documento Divulgativo.         [ Links ]

3. PANTIN, G. 2000. Discurso en ocasión de los cinco años del Centro de Investigaciones Agroalimentarias. Mérida.         [ Links ]

Graciela Pantin