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Revista de Ciencias Sociales

versión impresa ISSN 1315-9518

Revista de Ciencias Sociales v.14 n.2 Marcaibo ago. 2008

 

Redes de innovación socio productivas en el desarrollo endógeno: caso Las Peonías*

Colina, Belinda** Rojas, Thaís***

* El presente artículo es un resumen del trabajo de investigación realizado para el seminario “Desarrollo Endógeno y Misiones” cursado en el Doctorado en Ciencias Sociales, mención Gerencia de la Universidad del Zulia.

** Soc. MSc. Autor para la correspondencia. Universidad del Zulia. Facultad Experimental de Ciencias. Unidad Académica Estudios del Desarrollo del Departamento de Ciencias Humanas. Ave. Universidad. Edificio Grano de Oro. Antiguo aeropuerto Grano de Oro. 0261-7597743 0261-7931281. 0416-7616883. E-mail: belicolina@gmail.com; bcolinae@yahoo.com; belindaelena@cantv.net; belinda_56c@hotmail.com

*** Lic. MSc. Universidad del Zulia. Facultad de Ingeniería. 0261-7430251. 0414-6155346. E-mail: thaisrojas@intercable.net.ve

Resumen

Los objetivos del trabajo son determinar condiciones favorables para la conformación de redes de innovación socio productivas (RISP), así como proponer la creación de estas en la comunidad de las Peonías, de la parroquia Idelfonso Vázquez, municipio Maracaibo del Estado Zulia. La metodología fue cualitativa, exploratoria, descriptiva y documental; basada en un estudio de caso, asimismo es un estudio propositivo. Se revisaron documentos sobre la citada comunidad, se visitaron organismos oficiales y se efectuó investigación de campo (entrevistas) a líderes comunitarios, habitantes de la zona y a representantes de algunos organismos. El resultado es que el capital social en las Peonías se encuentra en un estado embrionario de conformación. Las conclusiones son: 1) que la constitución de RISP en las Peonías, en el marco del desarrollo endógeno deben estar sustentadas en redes de proximidad en primera instancia, y en segundo lugar en redes de larga distancia. 2) que es preciso fortalecer las capacidades existentes y crear nuevas capacidades en esta comunidad. Todo ello con la finalidad de impulsar el desarrollo endógeno para el bienestar y la autonomía de este grupo social, el cual constituye un reservorio natural, poblacional, económico y cultural desaprovechado y de amplias posibilidades locales, regionales y nacionales.

Palabras clave: Desarrollo endógeno, redes de innovación socio productiva, asociatividad, redes de proximidad, redes de larga distancia.

Socio-Productive Innovation Networks in Endogeneous Development: The Case of Las Peonías

Abstract

The objectives of this study are to determine favorable conditions for establishing socio-productive innovation networks (SPIN), as well as proposing their creation in the community of Peonías, in the Idelfonso Vázquez parish, municipality of Maracaibo, Zulia. The methodology was qualitative, exploratory, descriptive and documentary, based on a case study; it is also a propositional study. Documents about the aforementioned community were reviewed, official organisms were visited and a field investigation was conducted consisting of interviews with community leaders, inhabitants of the zone and representatives of some organisms. Results indicated that joint capital in Peonías is in an embryonic state of development. Conclusions are: 1) the constitution of SPIN in Peonías, within the endogenous development framework, must be sustained with proximity networks in the first instance, and secondly, with long distance networks. 2) It is important to fortify existing capacities and create new capacities in this community in order to forward endogenous development for the well-being and autonomy of this social group, which constitutes a natural, population, economic and cultural reservoir that has not been used and which has broad local, regional and national possibilities.

Key words: Endogenous development, socio-productive innovation networks, associativity, proximity networks, long distance networks.

Recibido: 07-01-16 · Aceptado: 08-01-16

Introducción

En el contexto actual de nuestras sociedades, sumergidas en un mundo signado por la glocalización (1), en donde se hibridan fortalezas de las localidades y regiones, combinadas con las ineludibles determinaciones de un mundo global, un análisis que pondere las condiciones locales favorecedoras de la consolidación de RISP se torna una tarea inaplazable, principalmente en países que como Venezuela aún evidencian innumerables problemas y carencias que aquejan a su población. Si bien es cierto que es de suma importancia destacar los casos exitosos en la conformación de núcleos de desarrollo endógeno en nuestra región, no menos valioso resulta explorar las características y posibilidades que representan comunidades como la que constituye el objeto de estudio de la presente investigación. En este sentido las Peonías ciertamente no constituye un ejemplo consolidado de núcleo de desarrollo endógeno, pero alberga el germen potencial para la conformación del mismo, sustentado en sus fortalezas y capacidades naturales, productivas, asociativas y culturales.

El presente estudio tiene el propósito de identificar y describir en forma general aquellos factores económicos, sociales, naturales, culturales y otros presentes en la comunidad de las Peonías, que exhiben condiciones favorables para el establecimiento de RISP. Asimismo, se propone la conformación de RISP en dos sentidos: 1) “redes de proximidad” y 2) “redes de larga distancia”. Estas estarían soportadas en las capacidades, los valores asociados y los resultados esperados con el ejercicio constante de tales capacidades. Del mismo modo la creación y consolidación de RISP posibilitaría propiciar en las Peonías un desarrollo que nazca de las raíces de la comunidad. Este desarrollo de carácter endógeno podría representar una respuesta efectiva ante la situación de pobreza extrema (2) existente en la zona y ante el agotamiento del modelo asistencialista del estado, que en el pasado no buscaban promover la co responsabilidad de los ciudadanos. Del mismo modo el modelo de desarrollo endógeno sustentado por la consolidación de RISP en las Peonías, pudiera representar una oportunidad para la consolidación de formas de organización socio productivas, acordes con el modelo de “economía social”, también conocido como “economía solidaria o democrática”.

Por otro lado, la condición de gestación o del aún estado embrionario de la asociatividad en esta comunidad, amerita esfuerzos contundentes dirigidos a robustecer los valores que dan soporte a estas prácticas, en virtud de que, no solo es apremiante para la solución de los graves problemas que agobian a los miembros de este grupo social; sino que además, por sus condiciones particulares las Peonías es ambiental, social, cultural y económicamente un locus privilegiado que adquiere relevancia institucional, oficial, regional y nacional. Existen desde 1968 hasta la fecha abundantes regulaciones (incumplidas hasta ahora) y estudios científicos e institucionales que avalan y prescriben un tratamiento especial en torno a la protección, recuperación, redistribución, apoyo y otros criterios de intervención en esta zona.

La información utilizada en la presente investigación fue suministrada por la Dirección de Planificación, Estadística y Control de Gestión, Alcaldía de Maracaibo; el Instituto para el Control y la Conservación del lago de Maracaibo ICLAM; (ARQUILUZ) Facultad de Arquitectura y Diseño, Universidad del Zulia; Instituto de investigaciones de la Facultad de arquitectura y diseño, FAD-LUZ, Universidad del Zulia; Policía de Maracaibo (PoliMaracaibo), Alcaldía de Maracaibo. Así como también se realizaron entrevistas a varios líderes comunitarios, a cooperativistas y a representantes de algunos organismos que tienen alguna injerencia en la zona, tales como los organismos señalados en líneas anteriores. Las mismas buscaban conocer algunos aspectos relevantes para el presente trabajo relatados por los propios protagonistas de esta investigación. Igualmente se realizaron tres entrevistas al Ing. Simón Parisca Director de la asociación civil Eureka, quien suministró un valioso aporte para el desenvolvimiento de este estudio.

1. Identificación del sector

Las Peonías es una de las cincuenta y tres (53) comunidades que integran la Parroquia Idelfonso Vásquez la cual lleva su nombre en honor al médico, poeta y escritor zuliano, (Fernández, 2006). Esta ubicada en el municipio Maracaibo del estado Zulia y limita por el norte con el municipio Mara; por el sur con la Parroquia Caracciolo Parra Pérez y Chiquinquirá; por el este con el Lago de Maracaibo y la Parroquia Juana de Ávila y por el oeste con la Parroquia Venancio Pulgar y Caracciolo Parra Pérez, (Alcaldía de Maracaibo, 2001). Las Peonías como territorio, representa lo que se denomina una zona rururbana “…las zonas rururbanas tienen efectos directos e indirectos en la contaminación de la ciudad porque pueden actuar como un efectivo mecanismo de purificación del aire, por efecto de la vegetación” (http://www.puc. cl/sw_educ/contam/efect/efur15.htm). Fue bautizada con ese nombre por los habitantes de la zona, a propósito de las semillas de colores rojo y negro que son expulsadas por los manglares y que crecen de manera abundante a orillas de la laguna que lleva el mismo nombre.

2. Identificación de las prácticas productivas existentes en la comunidad de las Peonías

Se observan en la comunidad variados conocimientos o saberes ancestrales transmitidos de generación en generación, que manejan los miembros de la comunidad relacionados con las actividades productivas, tales como la pesca, agricultura y cría de ganado caprino y porcino, producción de sal y otras. Básicamente estas se desarrollan para la subsistencia y para la comercialización en el mercado local de sus productos. Las actividades productivas más resaltantes son:

Actividad Pesquera: Según (Rojas, 2006) esta actividad se desarrolla en las aguas de la laguna, la cual es rica en biodiversidad marina tales como, cachama, carpetas, corvinas pequeñas, bagre, bocachico, lisa, palometas, pez arquero, viejitas, tilapias, ostiones, róbalo saltarines, rayas y ciertos crustáceos como camarones de laguna, langostas y algunos moluscos como cangrejos de diferentes especies, también se observan en el fondo de la laguna caracoles, almejas, ranas y chuchos, extraídos o pescados por los habitantes de la comunidad con atarrayas, hechas a mano por ellos mismos (Rojas, 2006) manifestó que los productos de su pesca lo utilizan para el auto consumo y para la venta en sus propias viviendas a habitantes del sector y de otros sectores cercanos; pues prefieren no utilizar intermediarios para la comercialización del producto, en razón de que los compradores al mayor ofrecen un precio muy por debajo del que obtienen vendiendo sus pescados directamente al consumidor.

Actividad agrícola: El sector de las Peonías está conformado por extensiones de tierra que pueden considerarse óptimas para el cultivo de diversas especies agrícolas; ello en virtud de la gran fertilidad de sus suelos producto de su cercanía a la laguna, lo que ha convirtiendo a esta comunidad en un centro potencialmente apto para el desarrollo de diversos cultivos. La actividad agrícola existente se encuentra organizada por parcelas familiares cuyas dimensiones varían entre una y tres hectáreas. Los cultivos más frecuentes son: yuca, plátanos, topochos, cambures, ajíes, maíz, cocos y otros (Gallardo, 2006). Algunos de ellos son comercializados en el mercado local, otros a través de intermediarios. Por otra parte, algunas frutas tales como lechosas y limones se destinan únicamente al autoabastecimiento. La actividad agrícola es financiada con los recursos propios de las familias, quienes además de costear la compra de semillas, abonos, pesticidas y plaguicidas construyen de forma artesanal (con materiales caseros) sus propios sistemas de riego. A su vez son los miembros de estas familias poseedoras de las extensiones de terreno, la única mano de obra de sus cultivos (Urdaneta, 2006) destacó que una parte de las parcelas visitadas se encuentran inactivas desde hace aproximadamente un año. La causa fundamental de ello estriba en la falta de apoyo técnico y económico por parte de los organismos gubernamentales locales, regionales y nacionales. Esto ha generado que algunos cultivos presenten enfermedades principalmente suscitadas por plagas; estas siembras han sido objeto de varias investigaciones científicas por parte de estudiantes y profesores de la facultad de Agronomía de la Universidad del Zulia, no obstante, no han logrado ofrecer una explicación probada como tampoco una solución definitiva al problema (Morales, 2006).

Cría de animales para autoconsumo y comercialización: Se desarrolla fundamentalmente con base en la cría de ganado vacuno, caprino, ovino, y porcino; los cuales son alimentados en los pastos aledaños. Mientras que las gallinas, pavos, patos y conejos, son criados en las parcelas familiares, básicamente para el autoabastecimiento o para la venta en mercados locales. Por otro lado, la leche y sus derivados son procesados en forma artesanal y consumida por los propietarios de este ganado. Así mismo en la zona se crían, cuidan y se entrenan gallos para las faenas gallísticas, la cual representa una fuente de ingresos para algunos criadores (Vílchez, 2006).

Producción artesanal de sal: Existe un importante número de parcelas para la explotación artesanal de sal o salmueras en los bordes de la laguna, lo que alternativamente ha ocasionado perjuicios a los manglares producto de las altas dosis de salinidad del agua intersticial. Según informe técnico del (Instituto para el Control y la Conservación del lago de Maracaibo ICLAM, 2000b), la explotación artesanal de sal es una de las actividades que realizan algunos habitantes de la zona de influencia de la laguna, como medio para generar ingresos para su subsistencia. El mencionado informe revela que se estima que para febrero de 2000 existían unas doscientas veintinueve (229) pocetas de sal en este sector. Según (Villalobos, 2006) propietario de varios pozos y productor de sal de la zona, la producción artesanal de sal data aproximadamente desde hace noventa años o más. La mayor parte de los trabajadores que trabajan en este rubro pertenecen a la etnia wayú, y en términos generales no han recibido capacitación para estas tareas, como tampoco educación formal. Según el Instituto para el Control y la Conservación del lago de Maracaibo ICLAM (2000b), “…la sal proveniente del área de estudio es vendida principalmente para consumo animal, también es utilizada para conservación de hielo y como uso industrial; en ocasiones, es usada en el hogar de los productores, a los fines de preparación, condimentación y conservación de alimentos”. De igual forma estos expertos afirmaron tener información acerca de la comercialización de dicho producto en expendios de víveres de la zona. Según Villalobos (2006) el saco de sal es vendido en la actualidad por bolívares dos mil quinientos (Bs. 2.500, oo).

Confección artesanal de tejidos y ornamentos: Consiste en la confección de muebles de diversos tipos, usualmente hechos con las raíces del mangle o con enea. Con estos materiales también se elaboran sombreros en algunos casos teñidos con la tinta que emana de los manglares (Instituto para el Control y la Conservación del lago de Maracaibo ICLAM., 2003). De igual modo se realizan trabajos tallados en madera, conchas de coco y otros materiales naturales de la zona como son figuras ornamentales y juguetes. También se elaboran artículos con lana tales como: chinchorros, alpargatas y bolsos (Mengual, 2006). Son muy conocidas las piezas ornamentales elaboradas con las peonías, las cuales por sus contrastantes colores (rojo y negro) son muy solicitados, tanto en la localidad como a nivel regional y nacional; así como por artesanos urbanos para la realización de piezas de ornamento personal (Paz, 2006). Los dulces y comidas típicas artesanales tienen igualmente gran demanda, especialmente por turistas regionales que visitan la zona.

Actividad de la Construcción: En las Peonías existe un elevado potencial de mano de obra calificada para la construcción. Habitualmente son pobladores de la localidad que, o bien, han debido abandonar su actividad principal (agricultura, cría de ganado o pesca) y han tenido que dedicarse a una actividad que les ha reportado ingresos más o menos estables; u otros, que han aprendido este oficio por transmisión de esta habilidad de generación en generación. Usualmente, salvo escasas excepciones, las construcciones son realizadas por encargo de empresas o particulares fuera del área de la comunidad. Ello ha conducido a un incremento de la demanda de mano de obra especializada en esta actividad residente en la zona, lo que a su vez ha generado la necesidad de establecer asociaciones en cooperativas (Ramírez, 2006).

3. Organizaciones socio productivas en la comunidad de las Peonías

Para la fecha de realización de esta investigación existían dos cooperativas activas y formalizadas en el área de la construcción, auto gestionadas por miembros de la comunidad, con vistas a formalizar otras más. Así mismo, esta en proyecto y trámites de formalizarse una cooperativa para organizar la actividad pesquera. Sin embargo según el Instituto de Investigaciones de la Facultad de Arquitectura y diseño (2005) las modalidades de organización que han utilizado los residentes de la zona y que han podido ser identificadas, más no contabilizadas, en virtud de la dispersión de la información, se encuentran las siguientes: a) asociaciones civiles, inscritas en su mayoría en los registros principales; b) comités de tierras, registrados ante la unidad de tierras del municipio; c) consejos comunales, registrados por la Guardia Nacional y la Oficina de Planificación del municipio Maracaibo.

4. Un núcleo de desarrollo endógeno para las Peonías

Al analizar las capacidades de las regiones y la posibilidad de generar desarrollo desde dentro (Sunkel, 1991: 73) afirma que: “Una gestión regional o espacial apropiada permite además obtener beneficios positivos interconectados”. Así, por ejemplo, cuando se señala la necesidad de proteger los bosques de la cuenca de un río no sólo se asegura el abastecimiento de madera y leña y se conserva la flora y fauna silvestre, sino que se previene la pérdida de suelos, se alarga la vida útil de represas, se reducen riesgos de inundaciones y se retiene carbón que de otro modo incrementaría el de la atmósfera”, en otras palabras se requiere del compromiso adquirido de forma consciente y libremente decidido. Según Vásquez (1999) el desarrollo endógeno puede entenderse como un proceso de crecimiento económico y cambio estructural por la comunidad local, utilizando el potencial de desarrollo que conduce a la mejora del nivel de vida de la población (Boissier, 2001) asegura que los núcleos de desarrollo endógeno son iniciativas productivas que emergen del interior de un territorio, sector económico o empresa, para aprovechar las capacidades, potencialidades y habilidades propias, con el fin de desarrollar proyectos económicos, sociales, ambientales, territoriales y tecnológicos, que permitan edificar una economía más humana, para una nueva vida económica del país (Martiarena, 2003) defiende la fortaleza que poseen las regiones o localidades y asegura que los niveles local y regional son los más adecuados para la innovación y el desarrollo autodeterminado. Conforme a Parisca (2006) habitualmente se observa con mucha más frecuencia de lo que se piensa que esfuerzos por superar la precariedad en las condiciones de vida de una población, impulsados por factores externos a ella, tales como la intervención desde instituciones y dependencias gubernamentales o privadas, aún siendo loables y estando movidos por las mejores de las intenciones, fracasan por la ausencia de respuestas de comunidades, que no se sienten y no se saben co participes en el diseño de su presente y su futuro y, más tarde o más temprano se desvanecen y sucumben.

4.1. RISP un detonante en la consolidación del núcleo endógeno Las Peonías

Existe gran consenso en torno a las ventajas que hoy en día proporcionan las redes socio productivas. Entre ellas pueden contarse que estas resultan una alternativa eficiente para hacer frente a gastos en compras de materia prima y a las dificultades de financiamiento, en lo concerniente al cumplimiento de las obligaciones derivadas de los incrementos en las tasas de interés sobre préstamos, especialmente para las pequeñas y medianas empresas, entre otras. Adicionalmente, puede comprobarse como estas ayudan a la actualización en el área tecnológica a organizaciones productivas que tienen debilidades en esta materia (Coriat, 1992). Así es como las transformaciones vertiginosas de hoy en día que propenden hacia las sociedades de conocimiento, incrementa la relevancia de los lazos y los eslabonamientos entre agentes socio productivos, gubernamentales, privados y otros; y obliga a depender de distintos agentes y de la inserción en redes (Red Iberoamericana de Indicadores de Ciencia y Tecnología, 2001). Colmenarez y Delgado (2005) señalan que una de las modalidades de asociación son las redes de servicios, las cuales se establecen entre personas con igual profesión que se organizan y asocian para cubrir las necesidades de clientes. Adicionalmente las redes proporcionan el escenario privilegiado de varios tipos de aprendizaje con énfasis en “aprender interactuado” y “aprender resolviendo” (Arocena y Suzt, 2003), bases de la construcción del conocimiento colectivo (Gore, 2003) y plataforma fundamental del robustecimiento de las RISP. De igual forma se observa una escala de niveles determinados por fases, donde el compromiso se acrecienta conforme se van profundizando los lazos entre las personas que integran estas redes. Inicia con una elemental fase de avizoramiento de oportunidades para el aprovechamiento de actividades productivas y se establecen los acuerdos preliminares, sigue con el reconocimiento de intereses, de valores en común y de expectativas, hasta llegar a la fase de entablar un compromiso en la compartición de responsabilidades, recursos, proyectos y otros; que al ser compartidos por todos los integrantes de la red, crean unos nexos más sólidos y la red se torna efectiva en sus objetivos.

Las RISP por su naturaleza relacional precisan de esfuerzos sostenidos, que busquen resaltar los valores de la asociatividad, la creatividad, el compromiso, la perseverancia y otros estrechamente vinculados con el desarrollo endógeno. Por ello, la creación de RISP como un detonante de innovación socio productiva en las Peonías, que hunde sus raíces en el enaltecimiento y la aglutinación de sus pobladores, supera con mucho la visón asistencialista del estado, cuya manifestación más clara es la proclamación de decretos, planes, reglamentos y demás instrumentos legales que en el mejor de los casos solo persiguen una transferencia de fondos financieros y de otros recursos, y que formulados prescindiendo de los verdaderos intereses y participación dinámica de los pobladores, no han dado evidencias hasta ahora de resultados perdurables. Según Arocena y Sutz (2003) el asistencialismo del estado tiene grandes limitaciones y ha perdido vigencia como mecanismo para resolver en forma absoluta y permanente los problemas, por lo que el papel de las políticas públicas, cuya formulación e implementación es irreemplazable, ya sea en materia educativa, científica, tecnológica, de innovación y social, se justifican solo para actuar en apoyo de actores potenciales, percibiendo a las personas, más como “agentes” de búsqueda de soluciones y desarrollo que como “pacientes” pasivos de las acciones del estado.

4.2. El capital social de las Peonías y su empoderamiento: base para la construcción de su desarrollo endógeno

La población de las Peonías puede definirse como un grupo social que en materia de asociaciones y organizaciones productivas se halla aún en un estado incipiente, básicamente su nivel de evolución se ubica en la fase de detección de una actividad productiva o de servicios posible de desarrollar. Sus habitantes se encuentran ávidos de educación formal e informal, orientación para el mejor aprovechamiento de sus fortalezas y capacidades innatas, para el adecuado manejo de los instrumentos legales que les brindan apoyo; y urgidos de producción de innovaciones nacidas en el seno de su comunidad. Aún cuando es una agrupación social poseedora de múltiples potencialidades naturales, capacidades y conocimientos ancestrales, resulta visible que sus miembros no se han percatado al ciento por ciento de las ventajas de las que disponen, siendo esta condición fundamental para el establecimiento de RISP y en consecuencia de su desarrollo endógeno. Ciertamente, estas condiciones favorables no han sido capitalizadas; pues para que exista capital social en las Peonías, o en cualquier comunidad, es menester que se produzca la concientización, uso y aprovechamiento estratégico de sus fortalezas como grupo social y no de manera individual, aislada o esporádica, requiriendo para ello la profundización de su capacidad para relacionarse (Coleman, 1990) a los fines del logro de múltiples y variados beneficios (Bourdieu, 1985; Kliskberg, 2002).

Ello compagina con la visión que se maneja en el presente trabajo del detonante innovador. Un detonante o impulso innovador para ser efectivo y sostenible como fuente de transformaciones económico sociales en una comunidad, región o país, debe provenir del interior, de las iniciativas de los integrantes de dicha comunidad, de lazos basados en la confianza (Fukuyama, 1998) y de una conciencia clara y determinada de su poder para modificar su realidad (Putnam, 1993); por lo que la aún débil consciencia, la fragilidad demostrada en las prácticas asociativas y de empoderamiento que de igual modo surja de las entrañas de la comunidad, se torna un obstáculo a remontar en las Peonías. Putnam (2000) defiende que la prosperidad de ciertas regiones se relaciona más con su capital social, que con su capital económico o a la cantidad de materias primas que posee. Prueba de ello es que a través de la historia, pueden verificarse ejemplos de naciones, regiones y localidades pequeñas en términos de territorio y población, deprimidas socio económicamente y aún castigadas por efectos de destrucciones bélicas (Japón entre otros), que consiguieron recuperarse y alcanzar su desarrollo endógeno desde sus propias capacidades sociales fortalecidas.

Desde el punto de vista empresarial Bateman y Snell (2001) ofrecen una visón de empoderamiento; y aún cuando el ámbito de aplicación es diferente, pueden sustraerse algunas características aplicables a un entorno como el de la actividad socio productiva comunitaria. Estos autores parten del principio que, el empoderamiento permite compartir el poder y compromiso; y señalan algunos de los efectos positivos en las personas que lo usan y que se perciben a partir de la introducción de esta práctica, a saber: 1) perciben significado en su trabajo, esto es que su trabajo se adapta a sus valores y actitudes; 2) se sienten competentes o capaces de realizar sus trabajos hábilmente; 3) tienen un sentido de autodeterminación, de elegir las tareas, métodos y ritmo de su trabajo y 4) tienen un impacto, es decir, influencia en decisiones estratégicas, administrativas u operativas importantes, o en los resultados del trabajo” (Bateman y Snell, 2001). Según estos autores el empoderamiento habilita a las personas y produce una sensación de confianza, disponibilidad de información para desarrollarse al máximo, poder para tomar decisiones que les proporcione el control sobre el trabajo, acciones rápidas para advertir problemas, soluciones y oportunidades de innovaciones controladas. A ello habría que añadir que unas RISP en las Peonías otorgaría una elevación de la autoestima de personas realmente empoderadas; y por ende del desarrollo de mecanismos de defensa y protección, producto del ejercicio directo y sin mediaciones del poder y el control de las actividades medulares.

Según Colmenarez y Delgado (2005) el empoderamiento es aprender a aprender. Es dar vida a un nuevo paradigma, capacitarse y apropiarse de las nuevas herramientas jurídicas, ideológicas y modelos que representan la puerta de entrada al desarrollo humano, posesionarse de los modelos solidarios de negocio que democratizan el capital y las oportunidades, adjudicarse la oportunidad de ser coparticipe de la gerencia municipal, posicionarse como corresponsable de los procesos locales. El ejercicio responsable del empoderamiento en las Peonías, debe instaurar el establecimiento del respeto a la autonomía como comunidad y la capacidad de decisión de sus miembros en los asuntos que más le conciernen; al tiempo que los habilite para el ejercicio del poder, no como una concesión otorgada desde afuera sino asumida desde lo interno de la comunidad, en función de controlar y direccionar su presente y diseñar su futuro. De igual forma es preciso tener en cuenta que el empoderamiento de comunidades excluidas como es el caso de las Peonías, debe partir de los valores que privilegian la solidaridad, la cooperación, la contractualización o reciprocidad (promoción de la equidad) y las actitudes voluntarias e iniciativas de toda índole, con respeto a su cultura.

4.3. Las innovaciones sociales como antecedentes de innovaciones organizacionales en materia socioproductiva: condición necesaria en las Peonías

Un aspecto particularmente a favor de esta propuesta lo constituye el poder contar con un basamento legal a nivel nacional, que ofrece un marco de legitimidad e institucionalidad, mediante el cual los aspectos de la innovación cobran relevancia por ser instrumentos de políticas públicas del actual estado venezolano; ello puede verificarse en los distintos dispositivos legales e instituciones que apoyan estos procesos, tales como: la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su artículo 110 (1999); Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (LOCTI), (2001 y 2005); Ministerio de Ciencia y Tecnología, (1999); Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, FONACIT (2001); Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (2005-2030); Misión Ciencia I (2006) titulada: “Registro Nacional de Inventores y Tecnólogos Populares y Profesionales de la Ciencia y la Tecnología” y Misión Ciencia II (2006) titulada: “Redes de Innovación Productiva RIP”, entre otros. Al respecto, es bien sabido que las innovaciones pueden ser de distinto tipo. La (OECD et al, 2006) y la (Red Iberoamericana de Indicadores de Ciencia y Tecnología et al, 2001) reconocen innovaciones en productos, en procesos, organizacionales y en mercadotecnia. No obstante, “la acción de innovar no solo amerita de dominio técnico –imprescindible por demás– sino que en tanto que comporta un fuerte ingrediente valorativo y actitudinal; y en virtud de que representa un esfuerzo considerable, debe cobrar significado para cada uno de los actores desde sus distintas perspectivas” (Colina, 2007:1).

Es por ello, que existen importantes innovaciones sociales (Freeman, 1993); (Pérez, 1998); (Castells e Himanen, 2002); las cuales han dado evidencias de ser indispensables para la realización de otras innovaciones, por haber movilizado en forma categórica valores que a la postre han sido la base de edificación de mejores condiciones socioeconómicas; y que en definitiva, han resultado cruciales para conseguir el bienestar de los ciudadanos. Es el caso de la emergencia de valores y formalización e institucionalización de prácticas sociales de una importancia medular, con significado para una comunidad, como lo son la asociatividad y el empoderamiento; las cuales al nacer por primera vez en el seno de una comunidad, localidad o región como práctica consensuada y generalizada completamente nueva de organización socioproductiva y como iniciativa de sus pobladores, se torna en elemento dinamizador del desarrollo socioeconómico de un territorio y por ende de sus habitantes. Por lo que se convierten en innovaciones sociales imprescindibles, cuyo resultado natural es, en no pocos casos, la gestación de organizaciones de carácter socio productivas que funcionan en redes, las cuales fundan formas completamente originales sustentadas en la relacionalidad, en el control y manejo local de sus recursos y en general de las condiciones de vida, a través de la ejecución de la producción y prestación de servicios que no existían previamente. En este particular las RISP, las cuales son estructuras organizacionales que arropan organizaciones menores que operan en red, al ser completamente nuevas en una localidad determinada, ameritan previamente a la conformación de estas, una o varias innovaciones sociales; y entre estas el fomento y desarrollo del esfuerzo asociativo y el ejercicio del empoderamiento como practicas sociales novedosas y en consecuencia innovadoras.

Es de suma importancia destacar el aspecto de la proveniencia de las innovaciones y en torno a esto, son variados los agentes que la generan. Arocena y Sutz (2003) aluden a esta condición argumentando que si se perciben adecuadamente las acciones reales o potenciales de los agentes interesados en innovar, surge la noción de que la innovación es en esencia un proceso “socialmente distribuido”, toda vez que las capacidades necesarias para dinamizarla se hallan diseminadas de maneras diversas, entre actores disímiles. Es por ello, que no es difícil comprobar como en muchos casos las innovaciones pueden tener su origen en el productor individual y el innovador popular. De igual forma, es necesario reiterar, “… la adopción e interiorización de un enfoque distinto a la clásica visión de la innovación, tradicionalmente concebida como elemento exógeno a nuestro país y en el mejor de los casos, única y exclusivamente asociada a políticas gubernamentales, producto de decretos y leyes que emanan desde la cúspide (aguas abajo) amerita ser reemplazada por una visión más urgente y real; que intuya, capture y catalice las iniciativas innovativas como procesos que se construyen paralelamente desde la base social (aguas arriba), propiciando con ello un doble flujo del torrente innovativo” (Colina, 2006).

En este sentido unas RISP nacidas y fortalecidas en el marco del desarrollo endógeno en la comunidad de las Peonías deben actuar en dos direcciones: 1) En la consolidación de la propia comunidad en función de establecer vigorosos lazos internos; vale decir hacia dentro o hacia lo local y desde adentro, como escenario privilegiado para la consolidación de un núcleo endógeno. Así la conformación de RISP en las Peonías es el escenario propicio para el fortalecimiento de organizaciones cooperativas existentes (construcción), así como para la creación de otras, con arreglo a rubros de actividades productivas que existen en la zona o a crearse a futuro. Y 2) Con miras a establecer nexos con otros actores sociales externos a la comunidad. Así tendríamos a una diversidad de agentes exógenos a la comunidad dispuestos a pertenecer a la red. La noción de red ofrecida por André y Rego (2003) resulta válida como punto de partida para ilustrar acerca del tipo de red que se propone para las Peonías. Estas autoras afirman que existen básicamente dos tipos de redes las cuales pueden entablar nexos relacionales que aminoren sus distancias basadas en conexiones entre ambas Así tenemos:

a) Redes de proximidad, que refuerzan los lazos locales, esencialmente la identidad local y el sentido de pertenencia social. Estas redes tienen sus raíces en las capacidades endógenas de las comunidades. Los ejemplos más frecuentes de este tipo de red lo representan las redes de inter ayuda familiar, las redes de vecindad, basadas en la cooperación y reciprocidad y la intervención de empresas o asociaciones cooperativas de proximidad en la zona, integrados a estas redes por intereses comunes. Las redes de proximidad admiten y precisan de organismos públicos, privados, asociaciones previas que tienen asiento en la localidad, es el caso de la jefatura civil, consejos comunales, escuelas, hospitales y otros. Este tipo de redes adquieren mayor sustentabilidad, derivadas de la confianza y el sentido de solidaridad, tal como es el caso de los nexos basados en lazos de consanguinidad (familia) o en el diario vivir y hacer frente a los problemas cotidianos, como son los vínculos basados en la vecindad. Así aquellas relaciones que se forman como resultado de actividades conjuntas, realizadas por asociaciones y cooperativas familiares y vecinales, se mueven por efecto de intereses compartidos y altas dosis de compromiso por la resolución de problemas comunes e incluso por el desarrollo local.

b) Redes de larga distancia, que conducen a la integración de lugares y comunidades locales en espacios regionales, nacionales y globales. Entre ellas se encuentran las redes institucionales y organizacionales diversas. Este tipo de redes se establecen por las vinculaciones de los integrantes de las redes de proximidad, con organismos, instituciones y otros que no tienen asiento en el territorio de la comunidad. En consecuencia son producto de sus articulaciones con agentes externos y esta condición se deriva de sus vinculaciones las cuales llegan a adquirir un carácter de larga distancia. Se incluyen en estas la participación de organismos públicos, instituciones y diversas entidades de gobierno, empresas privadas, universidades, regionales, nacionales e internacionales, las cuales tienen la misión fundamental de intervenir para apoyar las iniciativas y decisiones nacidas del seno de las comunidades empoderadas. De modo tal que su intervención se justifica no para imponer criterios, planes o proyectos, como tampoco para el monitoreo o la evaluación de los mismos, a excepción de que estas tareas les haya sido solicitadas por la comunidad. No obstante, su actuación resulta crucial a los fines de la necesaria orientación y provisión de apoyo educativo, legal, ciudadano, financiero y otros aspectos relevantes para la sustentabilidad de las primeras y que la comunidad por si sola no podría ejercer sin acometer un esfuerzo titánico.

Es por ello que es posible afirmar que las Peonías presentan condiciones favorables para la conformación tanto de redes de proximidad como de larga distancia. Cabe destacar que las primeras representan la condición esencial y el núcleo propulsor de desarrollo endógeno. Por lo que la conformación de redes de proximidad en las Peonías no solo es un requisito, sino posible, dado que en esta comunidad una parte significativa de las actividades se desenvuelven en el seno familiar y vecinal. Los cultivos son realizados por los miembros de la familia, quienes se encargan de ejecutar todas las tareas, asumiendo la responsabilidad y el compromiso por el curso de la productividad y el destino final del producto agrícola. De igual forma, la cría de ganado generalmente es efectuada en los patios de las casas familiares. Así es como la labor de manutención, curación de eventuales enfermedades, facilitación de condiciones óptimas de hábitat para animales (limpieza) y destino del producto (autoconsumo o comercial) representan decisiones que se toman en el núcleo familiar.

Por otra parte la pesca y la construcción constituyen actividades realizadas por miembros de la comunidad, cuyos lazos pueden ser familiares o de vecindad y constituyen las actividades más integradoras desde el punto de vista de la proximidad de la comunidad para la constitución de RISP; cuyo basamento se haya tanto en vínculos familiares y en nexos de vecindad, derivado de la acumulación familiar/generacional de destrezas, habilidades y conocimiento en un área especifica de la producción y fortalecidos por sentimientos de confianza y reciprocidad. Otro tanto ocurre con la producción de sal cuyas labores son efectuadas fundamentalmente por los miembros de una familia, la cual ha heredado desde hace muchos años el territorio donde se hallan los pozos de sal y consideran esta actividad como un patrimonio familiar que debe ser protegido y perpetuado. El Cuadro 1 muestra las redes de proximidad; mientras que el Cuadro 2 ejemplifica las redes de larga distancia que se proponen.

Cuadro 1. RISP en las Peonías con base en la proximidad

Tipo de RISP según su actividad (cooperativas, asociaciones productivas, de servicios, organismos y dependencias  públicas y privadas en la zona)

Integrantes y funciones

Pesca

Formada por miembros de familias de pescadores y vecinos dedicados a esta actividad

Construcción

Habitantes de la zona con habilidades y competencias en actividades de albañilería, constructores, maestros de obras y otros relacionados con esta rama, vinculados por nexos de vecindad y/o familiares.

Agrícola

Integrantes de familias que se dedican al cultivo de la tierra en distintas especies agrícolas

Pecuaria

Miembros de familias criadores y comercializadores de distintos tipos de ganado (porcino, caprino, vacuno, aviar y otros)

Ambientalista

Vecinos aglutinados en torno a labores de vigilancia, conservación y cuidado del ambiente de la laguna y sus zonas adyacentes.

Transporte

Vecinos de la zona propietarios de vehículos o con acceso a préstamos para adquisición de estos para el transporte de habitantes de la zona a sus recintos familiares y a sus lugares de trabajo.

Artesanal

Miembros de familias que poseen estos saberes ancestrales en distintos ramos artesanales: mangle, enea, peonía, dulces caseros, muebles, juguetes, figuras decorativas, chinchorros, tapices, alpargatas, sombreros y otros para su comercialización.

Comercial

Vecinos de la comunidad que comercializan distintos productos extraídos de la zona.

Salina

Integrantes de familia y vecinos constructores de pozos de sal, propietarios y comerciantes de sal extraída de la zona

Educativa/Cultural

Vecinos que se dedican al cultivo y difusión de sus tradiciones y saberes ancestrales.

Turística

Vecinos asociados para diseñar y desarrollar proyectos turísticos destinados al esparcimiento de habitantes locales, regionales y nacionales

Deportiva

Vecinos y asociaciones deportivas ubicadas en la localidad que realizan entrenamientos para competencias y práctica de deportes como canotaje, kayak y otros

Jefatura Civil Parroquia Idelfonso Vásquez

Jefe Civil y demás miembros de este organismo que apoyan a las redes a través de orientaciones legales e institucionales

Consejos Comunales

Vecinos que a través de estos organismos realizan proyectos y canalizan las solicitudes de diversos recursos para los habitantes de la zona y de sus actividades productivas o de servicios. Además establecen vigilancia por el buen uso de los mismos

Escuelas de la comunidad

Vecinos que cumplen el rol de educadores y transmisores de la cultura de la comunidad y prestan apoyo en el ejercicio de educación formal

Fuente: elaboración propia con base en André y Rego (2003).

Cuadro 2. RISP de larga distancia (locales, regionales, nacionales e internacionales)

Organismos/instituciones que apoyan las RISP de proximidad

Integrantes y funciones

Alcaldía de Maracaibo y Mara

Alcaldes, gerentes y funcionarios que apoyan financieramente, capacitación, construcción de carreteras, alumbrado.

Gobernación del estado Zulia, Oficina de Desarrollo Social

Gobernador, directivos y funcionarios que actúan en apoyo financiero, construcción de escuelas y otras edificaciones.

Universidades públicas y privadas de la región y del país

Autoridades rectorales, decanos, miembros de escuelas, institutos de investigación, consejo central de extensión universitaria y estudiantes en el ejercicio del servicio comunitario.

Instituto Nacional de Estadísticas (INE) del estado Zulia

Equipo ejecutivo y funcionarios encargados de ejecutar las labores de estadísticas y censo de la comunidad a fin de diseñar proyectos en la zona

Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), Gerencia de Distrito Social , Gerencia de Empresas de Producción Social y otras

Establecimiento de nexos con los consejos comunales de la comunidad para su conformación, otorgamiento de aportes y sustentabilidad

Empresas privadas de la región y del país

Gerentes responsables socialmente que intervienen en apoyo con diversos recursos en cooperativas y asociaciones productivas y de servicios

Empresas de Producción Social (EPS) conformadas en el estado Zulia

Miembros de EPS que colaboran con el Fondo Social y su aporte al desarrollo de los proyectos comunitarios.

Instituto Nacional de Capacitación y Educación (INCE)

Gerentes y facilitadotes que apoyan en la formación y capacitación en las labores productivas y de servicios.

Instituto para el Control y la Conservación del lago de Maracaibo (ICLAM)

Presidente y demás gerentes involucrados con las labores de rescate, saneamiento y prevención de agentes contaminantes de la laguna de las Peonías y los alrededores.

Corporación Desarrollo Estado Zulia (CORPOZULIA)

Presidente, gerentes y funcionarios que adelantan proyectos en la zona y proveen financiamiento y capacitación en materia de cooperativismo.

Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (MARNR)

Autoridades nacionales y regionales interesadas en las labores de saneamiento y recuperación de la laguna de las Peonías.

Ministerio de Educación, Cultura y Deportes y Ministerio del Poder Popular para la Educación

Autoridades regionales preocupadas por el rescate y transmisión de la educación, la cultura y el deporte.

Ministerio de Ciencia y Tecnología, FONACIT y FUNDACITE Zulia

Autoridades nacionales y regionales que desean apoyar la ciencia, la invención y la innovatividad popular.

Banco Interamericano de Desarrollo, (BID), Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Delegados nacionales ante esos organismos y delegados extranjeros dispuestos a apoyar las iniciativas y decisiones formuladas en proyectos por parte de los habitantes de la zona organizados en asociaciones.

Fuente: elaboración propia con base en André y Rego (2003).

4.4. Educación, conocimiento colectivo y asociatividad: bases de sustentación de las RISP en las Peonías

Según Moulaert (2000) el reconocimiento y la posible resolución de las formas más graves de exclusión, sólo será posible si se hayan métodos innovadores de descubrir necesidades, de cooperar y de democratizar la gestión pública. Este autor hace énfasis en la necesidad de capacitar a los agentes, pero ello amerita cambios estructurales dirigidos a la creación de capacidades individuales y colectivas a fin de encontrar nuevas soluciones viables a sus problemas, de allí la relevancia de la educación en todas sus manifestaciones. Por tanto si el desarrollo endógeno privilegia las capacidades del capital social debe entenderse como “…un modelo económico en el que las comunidades desarrollan sus propias propuestas. Es decir el liderazgo nace en la comunidad, y las decisiones parten desde adentro de la comunidad misma”. (http://www.gobiernoenlinea.ve/docMgr/sharedfiles/Folleto_Desarrollo_Endogeno1.pdf). Por lo que las propuestas educativas también deben ser decididas y orientadas conforme a los criterios de las comunidades con base en sus necesidades especificas de formación y capacitación.

La educación formal y la capacitación deliberada con base a intereses y expectativas comunes, representa sin lugar a dudas un requisito fundamental en el manejo de información y adquisición de conocimiento relevante para la comunidad de las Peonías a fin de obtener el empoderamiento requerido para su desarrollo endógeno Arocena y Sutz (2003: 178) afirman que “…las dinámicas contemporáneas del conocimiento implican que: i) gran parte de los saberes avanzados se consiguen en el mundo de las prácticas; ii) manejar las técnicas más eficientes sólo es posible, en un número creciente de áreas, si se combina sistemáticamente el estudio y la aplicación; iii) muchas cosas sólo pueden ser aprendidas de verdad si una variedad de agentes conjugan sus distintas pericias a partir de sus experiencias especificas. Emerge así a un primer plano lo que estos autores denominan “aprender interactuando”. Esta práctica pone su acento en la necesidad de asociarse para aprender, al tiempo que el resultado natural de esta es crear conocimiento, que ayude a resolver los problemas de la organización productiva o de servicios y aún más a mejorarla, lo que a su vez conduce según estos autores a la noción de “aprender resolviendo”. Es por ello que se requiere definir y construir en forma consensuada el conocimiento que se necesita, y en relación a esto es preciso gestionar el conocimiento colectivo.

La educación formal y la capacitación deliberada con base a intereses y expectativas comunes, representa sin lugar a dudas un requisito fundamental en el manejo de información y adquisición de conocimiento relevante para la comunidad de las Peonías a fin de obtener el empoderamiento requerido para su desarrollo endógeno Arocena y Sutz (2003: 178) afirman que “…las dinámicas contemporáneas del conocimiento implican que: i) gran parte de los saberes avanzados se consiguen en el mundo de las prácticas; ii) manejar las técnicas más eficientes sólo es posible, en un número creciente de áreas, si se combina sistemáticamente el estudio y la aplicación; iii) muchas cosas sólo pueden ser aprendidas de verdad si una variedad de agentes conjugan sus distintas pericias a partir de sus experiencias especificas. Emerge así a un primer plano lo que estos autores denominan “aprender interactuando”. Esta práctica pone su acento en la necesidad de asociarse para aprender, al tiempo que el resultado natural de esta es crear conocimiento, que ayude a resolver los problemas de la organización productiva o de servicios y aún más a mejorarla, lo que a su vez conduce según estos autores a la noción de “aprender resolviendo”. Es por ello que se requiere definir y construir en forma consensuada el conocimiento que se necesita, y en relación a esto es preciso gestionar el conocimiento colectivo.

La educación formal y la capacitación deliberada con base a intereses y expectativas comunes, representa sin lugar a dudas un requisito fundamental en el manejo de información y adquisición de conocimiento relevante para la comunidad de las Peonías a fin de obtener el empoderamiento requerido para su desarrollo endógeno Arocena y Sutz (2003: 178) afirman que “…las dinámicas contemporáneas del conocimiento implican que: i) gran parte de los saberes avanzados se consiguen en el mundo de las prácticas; ii) manejar las técnicas más eficientes sólo es posible, en un número creciente de áreas, si se combina sistemáticamente el estudio y la aplicación; iii) muchas cosas sólo pueden ser aprendidas de verdad si una variedad de agentes conjugan sus distintas pericias a partir de sus experiencias especificas. Emerge así a un primer plano lo que estos autores denominan “aprender interactuando”. Esta práctica pone su acento en la necesidad de asociarse para aprender, al tiempo que el resultado natural de esta es crear conocimiento, que ayude a resolver los problemas de la organización productiva o de servicios y aún más a mejorarla, lo que a su vez conduce según estos autores a la noción de “aprender resolviendo”. Es por ello que se requiere definir y construir en forma consensuada el conocimiento que se necesita, y en relación a esto es preciso gestionar el conocimiento colectivo.

Según Gore (2003) los procesos de aprendizaje colectivo pueden ser planificados o espontáneos y tienen el fin de generar conocimientos, los cuales conducen a la incorporación de nuevas prácticas compartidas y disponibles para ser puestas en acción. Ello con el fin de generar aprendizaje social y de igual manera desplegar capacidades colectivas; tanto en el orden técnico para la confección de productos y mejoramiento de servicios, como de aquellas capacidades de orden valorativo (son estas últimas las más difíciles de generar) que resultan insoslayables para el tipo de empoderamiento social, económico, ambiental, territorial y otros del entorno de las comunidades. Este autor sostiene que una visión del conocimiento como producto de un proceso social complejo, es producto de una red de acuerdos, por lo general tácitos, configurada por la relación entre saber y poder. Su producto final es un tipo de conocimiento con significado, producido por las interacciones en redes, a la vez sociales y cognitivas. Por lo tanto, una estrategia educativa para la creación y sostenibilidad de RISP con base al fortalecimiento y capacitación del capital social de las Peonías debe tener presente los siguientes aspectos:

1. La conformación mediante acuerdos tácitos o explícitos expresados en un contrato moral y social, de grupos de promotores internos que se adhieren voluntariamente a los proyectos de la comunidad; asesorados y canalizados por líderes comunitarios que deben ser elegidos consensuadamente. Estos líderes deben estar inspirados por elevados niveles de motivación, exhibir congruencia entre su discurso y su accionar, tener suficientes méritos morales y compenetrados con valores cónsonos con las necesidades y expectativas de los habitantes de la comunidad a la que pertenecen. Ellos deberán edificar, una auténtica visión del futuro posible, no como una decisión personal y aislada, sino como voceros, catalizadores y canalizadores de las aspiraciones, voluntad y decisiones de la comunidad; así como ser capaces de convocar a otros miembros de la misma y atraerlos al proyecto comunitario. Adicionalmente, deberán decidir producto de los compromisos con la comunidad el o los tipos de capacitación y educación que desean con arreglo a sus necesidades particulares en esta materia.

2. La germinación y desarrollo de un poder sustentado en la educación formal e informal, en la capacitación orientada, el aprendizaje permanente y en la construcción de conocimiento colectivo, son imprescindibles para el logro del empoderamiento, la constitución del capital social y solución de los problemas de la comunidad; al tiempo que se precisa de la revalorización del aprendizaje que se obtiene en la práctica cotidiana, en la resolución de los problemas diarios. Por lo tanto la educación debe constituirse, en el mejor de los aliados en la construcción del desarrollo endógeno de la comunidad de las Peonías y en este sentido las RISP constituyen un ámbito de aprendizaje y desarrollo de capacidades y conocimiento colectivo fundamental.

Como orientación general y sin pretensiones de ser exhaustivos, pueden ser identificadas grosso modo las capacidades y valores fundamentales para la creación y sustentación de las RISP en el Cuadro 3. Capacidades que, de una manera u otra, ya existen o deberán ser promovidas a fin de aspirar al éxito en el proyecto de innovación social y a la constitución de las RISP mencionadas en los Cuadros 1 y 2. Este esfuerzo por sintetizar algunas de las capacidades más importantes, es producto de las observaciones empíricas realizadas en esta comunidad y en otras. Las capacidades sugeridas en este trabajo deben ser tomadas como punto de partida y ameritan ser elegidas con arreglo a las necesidades y posibilidades reales de ejecución y generación; pues se tiene la convicción de que no existen formulas infalibles que garanticen el éxito por igual en uno u otro contexto local. Así es como en la ejecución de estas, como resultado de las interacciones entre las personas y producto de la práctica cotidiana, pueden ser descubiertas o surgir otras, que sin duda, serán verdaderamente representativas de las dinámicas socio productivas de los pobladores de esta comunidad.

Cuadro 3. Capacidades colectivas existentes y/o requeridas para el empoderamiento del capital social de la Comunidad de las Peonías y el establecimiento de las RISP

Capacidades Valores asociados Resultados esperados

Para establecer y/o fortalecer los vínculos o para asociarse

Confianza en el otro

Lazos más estrechos establecidos con base en el interés común y en la confianza

Para inventar futuros

Imaginación

Innovaciones de todo tipo para resolver situaciones problemáticas y/o crear mejores condiciones de vida

De convocatoria

Credibilidad

Actitud transparente que se evidencia de la congruencia entre lo que se dice y lo que se hace

De diseño

Creatividad

Despliegue de ideas y actos creativos que ofrezcan respuestas originales y situaciones de avanzada

De experimentación

Aceptación del riesgo

Perdida del temor al riesgo y a experimentar nuevas salidas y novedosas fórmulas

De adaptación

Flexibilidad

Predisposición y aceptación del cambio cuando este resulte beneficioso

De realización

Perseverancia

Interiorización del valor del esfuerzo que sustituya el facilismo, el oportunismo y el cortoplacismo

De iniciativa

Responsabilidad y compromiso

Desarrollo de conductas responsables y comprometidas que erradiquen la apatía y la indolencia

De monitoreo

Observación

Actitud vigilante con base a una conducta proactiva para prevenir y corregir a tiempo

De aprendizaje

Modestia y humildad

Generación de una conducta proclive al aprendizaje permanente en cualquier situación y de cualquier fuente

De valoración

Ética

Decisiones con arreglo al bien colectivo de la comunidad y al desarrollo sustentable

De creación de su propio conocimiento

Originalidad

Construcción de conocimiento colectivo e individual de carácter endógeno

Para actuar con equidad
y para exigirla

Justicia

Un entorno de actuación con base a la igualdad de derechos y con plena conciencia de los derechos y deberes que se tienen

Para respetar en la divergencia

Respeto

Un contexto de comprensión y tolerancia al disentimiento

Para resguardar y conservar el medio ambiente

Cuidado y protección

Un capital social que resguarda con recelo las riquezas naturales, de que dispone

Fuente: elaboración propia con base en Parisca (2006).

6. Conclusiones

La constitución de RISP como elemento detonante en la consolidación del desarrollo endógeno en la comunidad de las Peonías, involucra la gestación de innovaciones sociales nacidas del interior de dicha comunidad. Innovaciones estas que al actuar como factores precipitadores, liberen las potencialidades de su capital social como el protagonista insustituible, provisto de la consciencia y el poder para procurarse condiciones de vida dignas y modificar su realidad. Es por ello que se precisa como requisito indispensable, el propiciar desde el seno de la comunidad los valores y la prácticas consuetudinarias de la asociatividad y el empoderamiento de sus habitantes, con base en lazos de confianza, solidaridad, reciprocidad y autoestima; de forma tal que estos vínculos se conviertan en un denso tejido social, dotado de fortaleza y autodeterminación capaz de capitalizar y potenciar los esfuerzos individuales y colectivos de las personas. Solo estas prácticas ejercidas de forma comprometida, dinámica y libremente decididas, permitirían la conformación de un genuino capital social en las Peonías, que tome las riendas de todos aquellos aspectos para el control de su destino.

Pese a que en las Peonías existe el germen de la asociatividad en estado embrionario, condición esta que, como ya se afirmó en líneas anteriores, puede comprobarse por la existencia de dos cooperativas en el ramo de la construcción, presencia de asociaciones civiles y vecinales y otras que se tienen proyectadas conformar formalmente. Y a pesar de que aún no se vislumbra este valor con suficiente fuerza, ni como una estrategia esencial para beneficio de la comunidad o como acción social generalizada, es preciso puntualizar que en esta comunidad existen condiciones naturales, productivas, sociales, y culturales, agravadas por un estado de pobreza que urge superar a sus habitantes, y que hacen posible y perentoria la creación de RISP como una solución a sus problemas. Ello permitiría aglutinar y robustecer las capacidades tanto naturales, socio productivas como de los habitantes de la zona, así como la generación de otras capacidades a los fines del logro del desarrollo endógeno y la superación del estado deplorable en el que viven sus pobladores. Así es como se considera que en las Peonías existen condiciones propicias para el desarrollo de RISP con base en la proximidad (intra comunitarias) y de RISP de larga distancia (extra comunitarias). Las primeras son la base y núcleo propulsor de su desarrollo endógeno, derivado del protagonismo de la familia y las relaciones vecinales como fuente de organización productiva y de servicios, así como de las organizaciones asentadas en la zona, las cuales se encuentran directamente involucradas en el desarrollo de este grupo social. Y las segundas porque resulta vital el apoyo de organismos de diversa índole a fin de apalancar las iniciativas nacidas del seno de la comunidad de las Peonías.

Finalmente, la creación de unas RISP en las Peonías podrían fortalecerse si se aprovecha y da cumplimiento a la abundante reglamentación, los estudios y proyectos científicos en diversas áreas (ambientales, habitacionales, socioeconómicos, turísticos, entre otros) que existen sobre la zona desde el año 1968 hasta la fecha, todo lo cual ha convertido a esta comunidad en materia de interés nacional, institucional, ambiental y territorial, por estar considerada (avalada por decreto presidencial) zona protectora de la ciudad de Maracaibo.

Notas

1. Concepto acuñado por el sociólogo Robert Robertson, 1992 (Mendivil, 2000) para ilustrar la coexistencia de las determinaciones locales y globales, que dan cuenta de la convivencia de fuerzas endógenas y exógenas que se complementan. (Pérez, 1999) afirma que la glocalización involucra la posibilidad del reencuentro de cada población con la especificidad del espacio geográfico que ocupa y con las capacidades existentes y potenciales de sus habitantes.

2. La mayor parte de los habitantes de las Peonías carecen de servicios elementales tales como: agua potable, electricidad, telefonía fija, transporte, red de gas, red de cloacas, alcantarillado y aseo urbano. Adicionalmente es una zona altamente delictiva, abunda la contaminación de la laguna y sus alrededores, así como la sedimentación de la misma con el consiguiente riesgo de su desaparición. Sus pobladores no disponen de viviendas adecuadas a las características geográficas de la zona, como tampoco de escuelas, servicios de salud y otros de igual importancia. Todo ello agravado por el hecho de que día a día, esta comunidad crece en número de habitantes en virtud de la afluencia de pobladores que emigran desde Colombia hacia nuestra región, en busca de mejores condiciones de vida. (Dirección de Planificación, Estadística y Control de Gestión de la Alcaldía de Maracaibo, 2001),(Instituto para el Control y la Conservación del lago de Maracaibo ICLAM, 2000,2003); (Policía de Maracaibo, 2006); (Suárez, 2006); (Zapata, 2006); (Arrea, 2006); (Martínez, 2006) y (Fereira, 2006).

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