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versión impresa ISSN 0459-1283

Letras v.51 n.78 Caracas ene. 2009

 

El aspecto con verbos de cambio de estado en español

Masiel Matera, Raimundo Medina

Universidad del Zulia, Zulia, Venezuela. masielmatera@hotmail.com, rmedina@cantv.net

Resumen

La Mereología del Evento (ME), es una teoría del aspecto que estudia las relaciones parte-todo con miras a proporcionar una teoría unificada que explique el cambio. En este sentido, propone un análisis en dos fases en el que sólo necesitan especificarse lexicalmente el proceso distinguido (PD) y el punto distinguido (Pd), tanto para los verbos que expresan cambio en el sentido físico (movimiento) como en el sentido abstracto (estado, posesión). En esta investigación, nuestro propósito es analizar la estructura de evento de los verbos de cambio de estado. El marco teórico lo constituye la Teoría de la ME propuesta por Pi (1999), enmarcada en la Semántica Lexical dentro de la Gramática Generativa. Un resultado interesante es que, en el esquema de evento de los verbos de cambio de estado coinciden el Pd, el tiempo del evento y el segmento de cambio, puesto que es un evento puntual. Algunas conclusiones son: (i) los verbos de cambio de estado están especificados lexicalmente para el Pd, (ii) estos verbos son de logro y logro inmediato, (iii) el contexto lingüístico del verbo influye en su lectura aspectual.

Palabras clave: semántica lexical, aspecto, cambio de estado.

Aspect with verbs of change of state in venezuelan spanish

Abstract

Mereology of event (ME), is a theory of aspect that studies the part-whole relations and aims at providing a unified theory that explains change. In this sense, it proposes an analysis in two phases in which only distinguished process (DP) and distinguished point (Dp) need to be lexically specified for verbs that express change in the physical sense (movement), as well as in the abstract sense (state, possession). In this research work, our aim is to analyze the event structure of verbs of change of state. The theoretical framework is the ME stated by Pi (1999), framed within lexical semantics in generative grammar. An interesting result is that, in the outline of event of verbs of change, the Dp, the tense of the event and the segment of change coincide due to the fact that it is a punctual event. Some conclusions are: (i) verbs of change of state are lexically specified for the Dp; (ii) these are verbs of achievement and of immediate achievement; (iii) the linguistic context of the verb influences its aspectual reading.

Key words: Lexical semantics, aspect, change of state.

L’aspect avec des verbes de changement d’etat en espagnol

Résumé

La Méréologie de l’Evénement (ME), est une théorie de l’aspect qui étudie les relations partie-tout visant à fournir une théorie unifi ée pour expliquer le changement. Pour ce faire, elle propose une analyse en deux phases où l’on spécifie lexicalement que le processus distingué (PD) et le point distingué (Pd), pour les verbes exprimant tant des changements physiques (mouvement) que des sens abstraits (état, possession). Dans cette recherche, notre but est d’analyser la structure d’événement des verbes de changements d’état. Le cadre théorique est constitué par la Théorie de la ME proposée par Pi (1999) dans le cadre de la Sémantique Lexicale dans la Grammaire Générative. Un résultat intéressant est que le schéma d’événement des verbes de changement d’état coïncide avec le Pd, le temps de l’événement et le segment de changement parce qu’il s’agit d’un événement ponctuel. Quelques considérations : (i) les verbes de changement d’état sont lexicalement spécifiés par le (Pd), (ii), ces verbes sont de réussite et de réussite immédiate, (iii) le contexte linguistique du verbe influence la lecture aspectuelle.

Mots clés: Sémantique Lexicale, aspect, changement d’état.

L’aspetto con i verbi  di cambiamento dello stato in spagnolo

Riassunto

La Mereologia dell’Evento (ME), è una teoria dell’ aspetto che studia le relazioni parte-tutto con lo scopo di offrire una teoria unificata che spieghi il cambiamento. In questo senso, propone un’analisi a due stadi. In quest’analisi occorre soltanto specificare col lessico il processo distinto (PD) e il punto distinto (Pd), sia per i verbi che esprimono cambiamento nel senso fisico (movimento) che nel senso astratto (stato, possessione). In questa ricerca, il nostro scopo è analizzare la struttura dell’evento dei verbi di cambiamento dello stato. Il quadro teorico lo costituisce la Teoria della ME proposta da Pi (1999), inquadrata nella Semantica Lessicale della Grammatica Generativa. Un risultato interessante è che, nello schema dell’evento dei verbi di cambiamento dello stato coincidono il Pd, il tempo dell’evento e il segmento del cambiamento, perché è un evento puntuale. Alcune conclusioni sono: (i) i verbi di cambiamento dello stato sono specificati lessicalmente per il Pd, (ii) Questi verbi sono di conseguimento e di conseguimento subito, (iii) il contesto linguistico del verbo influisce nella sua lettura aspettuale.

Parole chiavi: semantica lessicale. Aspetto. Cambiamento dello stato.

O aspecto com verbos de mudança de estado em espanhol

Resumo

A Mereologia do Evento (ME), é uma teoria do aspecto que estuda as relações parte-todo, visando proporcionar uma teoria unificada que explique a mudança. Neste sentido, propõe uma análise em duas fases, em que só é necessário identificar lexicalmente o processo distinguido (PD) e o ponto distinguido (Pd), tanto para os verbos que exprimem mudança no sentido físico (movimento) como no sentido abstracto (estado, posse). Nesta investigação, a nossa intenção é analisar a estrutura de evento dos verbos de mudança de estado. O enquadramento teórico é constituído pela Teoria da ME proposta por Pi (1999), enquadrada na Semântica Lexical dentro da Gramática Generativa. Um resultado interessante é que, no esquema de evento dos verbos de mudança de estado, o Pd, o tempo do evento e o segmento de mudança coincidem, dado que se trata de um evento pontual. Algumas conclusões são: (i) os verbos de mudança de estado estão especifi cados lexicalmente para o Pd, (ii) estes verbos são de consecução e de consecução imediata, (iii) o contexto linguístico do verbo influencia a sua leitura aspectual.

Palavras-chave: Semântica Lexical, aspecto, mudança de estado

Recepción: 21-03-2007 Evaluación: 16-05-2008 Recepción de la versión definitiva: 25-02-2008

Introducción

¿Por qué estudiar el cambio?

La idea de que un movimiento involucra un cambio en el espacio es intuitiva; sin embargo, el movimiento (1a) no es el único tipo de cambio posible, también existen el cambio de estado (1b) y el cambio de posesión (1c):

(1) a. La pareja abandonó la residencia de los padres de él.

b. La pareja fue secuestrada.

c. Los familiares les pagaron el dinero del rescate a los plagiarios.

La esencia del cambio puede ser definida como un contraste de dos valoraciones diferentes de un predicado único en diferentes tiempos. En un punto anterior del tiempo (t1), un predicado de x es falso y en un punto posterior en el tiempo (t2), el mismo predicado de x es verdadero: ¬ x, x.

 No obstante, existe una mayor tendencia a estudiar los verbos de movimiento en detrimento de los que expresan cambio de estado y de posesión. Las razones son variadas: la facilidad para encontrar ejemplos de verbos de cambio de movimiento, existe un amplio rango de variedad de estos verbos, son más numerosos, son físicamente perceptibles y, en consecuencia, más fáciles de explicar. (c.f. Pi; 1999:7)

Por estas mismas razones, nuestro propósito en esta investigación es estudiar los verbos de cambio de estado. La finalidad es aportar ideas que contribuyan a establecer las características aspectuales de estos tipos de evento mediante la determinación de los rasgos especificados en su estructura lexical, esto es el punto distinguido (Pd) y el proceso distinguido (PD).

El marco teórico-metodológico de este trabajo lo constituye la Teoría de la Mereología del Evento (ME) propuesta por Chia-Yi Tony Pi (1999), la cual se enmarca en la Semántica Lexical.

Dentro de la Gramática Generativa, la Semántica Lexical se fundamenta en que el significado de una expresión depende del significado de sus partes.

En la primera parte del trabajo, haremos una revisión de los verbos de movimiento que nos permitirá establecer comparaciones con los verbos de cambio de estado. En una segunda parte, explicaremos en qué consiste la ME y los principios generales que la sustentan. Luego, en la tercera parte, disertaremos sobre la noción de evento dentro de la ME, estableceremos el esquema del evento, introduciremos conceptos fundamentales como el Pd y el PD y revisaremos las clases aspectuales de los verbos propuestas por Vendler (1957) y Pustejovsky (1998), las cuales son importantes para la propuesta de Pi.

En la cuarta parte, analizaremos los verbos de cambio de estado a la luz de la ME, tomando como punto de partida el Pd y el PD.

1. Los verbos de movimiento

Chia-Yi Tony Pi (1999), en su tesis doctoral, utiliza el término Teorías de la Ubicación para referirse a los análisis que se han desarrollado basados en criterios de movimiento y de ubicación en el estudio del aspecto. Estos análisis usan los primitivos espaciales para definir los fenómenos de cambio. La división tripartita del movimiento la representa Pi en forma gráfica como en (2):

En la expresión en (3a), La Fuente corresponde a la tienda, el Camino Interno al conjunto de ubicaciones entre la tienda y la oficina de correos, y la Meta a la oficina de correos. Para tratar los cambios los cuales no involucran cambio de lugar, como en (3b), las teorías de ubicación deben recurrir a la metáfora para explicar el cambio de no ubicación.

a. Luís corrió desde la tienda hasta la oficina de correos

Una solución vino a su mente

Asher y Sablayrolles (1994), (cf. Pi 1999), establecen cuatro subclases de verbos de movimiento: Cambio de Ubicación (4a), Cambio de Posición (4b) Cambio inercial de Movimiento (4c) y Cambio de Postura (4d). La traducción de los verbos al español es nuestra.

(4) a. Cambio de Ubicación Francés Inglés Español

 Entrer

To enter 

Entrar

Arriver

To arrive 

Llegar

Accourir

To rush up

Apresurarse

 sortir

To go out 

Salir

b. Cambio de Posición

 Francés

Inglés

Español

 Se déplacer

To move around 

Desplazarse

 Circuler

To circulate 

Circular

 Descendre

To go down 

Bajar

 S´élever

To go up 

Subir

c. Cambio inercial de Posición

Francés

Inglés

Español

 Courir

To run 

Correr

 Danser

To dance 

Bailar

  Voler 

To fly

Volar

d. Cambio de Postura

Francés

Inglés

Español

 S´asseoir

To sit down 

Sentarse

 Se baisser

To bend down

Agacharse

 Se pencher

To lean over/toward/  Inclinarse

 

 forward/back

 

De acuerdo a Asher y Sablayrolles (1994), la ubicación es una porción del espacio, es lexicalizada por verdaderos ítemes lexicales, está asociada a una funcionalidad; es decir, la ubicación es una porción del espacio la cual puede ser simbolizada en las lenguas naturales, y puede ser reconocida como aquella en la cual ciertos tipos de actividad pueden tener lugar.

En esta teoría, la posición es una porción de la superfi cie de una ubicación, no tiene verdaderos ítemes lexicales asociados, sólo puede ser lexicalizada por expresiones deícticas como aquí, esta posición, es dependiente de la entidad usada para su definición.

Por otro lado, el término postura es definido como una forma especial de estar en el interior de la forma pragmática de una entidad; es decir, una entidad puede tener muchas partes que pueden asumir diferentes orientaciones con respecto a sus otras partes, aunque un cambio de postura tiene aproximadamente la misma ubicación a través del cambio.

Veamos algunos de los ejemplos citados por Pi de las cuatro clases de verbo de movimiento.

(5) a. Verbo de cambio de ubicación

Demain j´entrerai à la cuisine, sous un pretexte quelconque

“Tomorrow, I will enter the kitchen under some pretext”

“ Mañana, entraré a la cocina bajo algún pretexto”

Verbo de cambio de posición

Pauline se déplace en bus au centre ville

“Pauline takes the bus in the centre of the city”

“Pauline se desplaza en autobus en el centro de la ciudad” 

c. Verbo de cambio de posición inercial

Les joueurs courent sur le terrain de football

“The players run on the soccer field”

“Los jugadores corren en el campo de fútbol”

d. Verbo de cambio de postura

Le gardien de but s´appuie contre le mur

“The goalkeeper leans against the wall”

“El guardameta se inclinó sobre la pared”

Para que un verbo se considere como cambio de ubicación, se requiere que exista un cambio real con respecto a la ubicación de la referencia, la cocina en (5a). El centro de la ciudad en (5b) permanece como ubicación de segundo plano, en donde Pauline se desplaza. La ubicación del objeto que se mueve permanece constante a través del evento. (5c) y (5d) no involucran un cambio verdadero de ubicación, de acuerdo a la definición de Asher y Sablayrolles (1994).

Los siete escenarios posibles para los tres parámetros espaciales (Fuente, Camino Interno y Meta) son las relaciones de proximidad espacial: Halo-Interior, Contacto, Halo-Exterior, Más-Exterior, Tránsito-Interior, Tránsito-Contacto y Tránsito-Exterior. Estos primitivos espaciales se definen con respecto a una Ubicación (location) de Referencia, la cual actúa como punto destacado para el movimiento. Por ejemplo, en (6a) la Ubicación de Referencia es el aeropuerto de Maracaibo, mientras que en (6b) es el terminal de autobuses de Maracaibo.

(6) a. El avión de Luisa aterrizó en el aeropuerto de Maracaibo

b. El autobús de Luis salió del terminal de autobuses de Maracaibo.

Un verbo de cambio de ubicación codifica la proximidad de la Ubicación de Referencia en los períodos Fuente, Camino Interno y Meta los cuales se extienden en la duración del evento con las siete relaciones espaciales.

(7) a. Halo-Interior (x,y): x está estrictamente en el interior funcional de y; esto es, x es una parte no tangencial de y.

b. Contacto (x,y): x está en el exterior funcional de y, además, x e y están en contacto pero no comparten puntos internos.

c. Halo-Exterior (x,y,C): x está en el exterior funcional de y, pero a una distancia menor que la distancia crítica C (más allá de la cual está el área que no está en la proximidad de y).

d. Más-Exterior (x,y,C): x está en el exterior funcional de y, además, a una distancia mayor que la distancia crítica; esto es, x no está en la proximidad de y.

e. Transito-Interior (x,y): x comparte, por lo menos, uno de sus puntos con la frontera de y; esto es, x está externamente conectado con y.

f. Tránsito-Contacto (x,y): x comparte un punto con el límite que se demarca por el hecho de estar en contacto con y, así como por el hecho de estar en una relación de Halo-Exterior con y.

g. Tránsito-Exterior (x,y): x comparte un punto con el límite que se demarca por el hecho de estar en el Halo-Exterior de y, así como por el hecho de estar en una relación de Más-Exterior con y.

Asher y Sablayrolles (1994) asumen nueve clases de verbos las cuales están subclasificadas de acuerdo a su polaridad inicial, media o final, de acuerdo a su foco de atención, bien en la Fuente, el Camino Interno o la Meta, respectivamente.

(8) Polaridad Final Fuente/ Camino Interno/ Meta

  Francés Inglés Español      
a S´approcher Approach Acercarse ME TE HE
b Arriver Arrive Llegar ME HE HI
c Se poser Land Aterrizar HE TC C
d Entrer Enter Entrar HE TI HI

Polaridad Inicial

  Francés Inglés Español      
e S´éloigner Distance-from Alejarse  HE  TE ME
f Partir  Leave Marcharse HI HE  ME
g    Décoller Take-off Despegar C TC HE
h Sortir Exit Salir HI TI HE

Polaridad Media

  Francés Inglés Español      
I Passer (par) Cross cruzar  HE  HI HE

Estas clases de verbos se ilustran de la siguiente manera. La flecha indica el camino completo del movimiento, y pasa a través de tres zonas diferentes. La cola de la flecha corresponde a la Fuente, la parte media al Camino Interno y la punta de la flecha a la Meta. En la figura en (9), las flechas están numeradas y se refieren a los siguientes verbos:

Flecha 1: S´approcher (acercarse)

Flecha 2: Arriver (llegar)

Flecha 3: Décoller (despegar)

Flecha 4: Surtir (salir)

Flecha 5: Passer (par) (pasar)

2. La mereología del evento (ME)

En un sentido general, la Mereología se ha definido como un conjunto de sistemas formales axiomáticos, que se ocupan de las partes y sus respectivos todos. Es una aplicación de la lógica y una rama de la ontología. Esta herramienta conceptual que estudia las relaciones parte-todo resuelve una paradoja: permite que algo sea declarado como uno y muchos.

Pi (1999) incorpora este sentido general al sistema lingüístico en lo que denomina Mereología del Evento (ME) como una teoría del aspecto. Para este autor, el aspecto continúa siendo un tópico complejo para los sintactistas y semantistas. Esto debido a su naturaleza paradójica, ya que en el corazón de todas las lenguas, y como parte de la Gramática Universal, debe existir un sistema aspectual universal con la suficiente flexibilidad para explicar el rango de posibilidades en los sistemas aspectuales individuales.

En este sentido, la ME identifica los rasgos inherentes en un sistema aspectual universal. La esencia de esta teoría es que: (i) los eventos son objetos ónticos, (ii) el aspecto se calcula mediante los significados mereológicos, es decir, por las partes definidas a través de las propiedades de los eventos y (iii) la clase aspectual a la cual una expresión pertenece, depende de la relación parte-todo de los ítemes en su denotación.

Los conceptos de división en partes en la ME permiten, por ejemplo, conectar un verbo de cambio como cumplir (10a) con su contraparte preposicional (10b) mediante el establecimiento de los rasgos semánticos comunes entre ambos. Así como proveer el modo de diferenciar los progresivos (11a) de los imperfectivos (11b), al proponer que cada construcción se enfoca en diferentes partes del evento.

(10) a. Los familiares cumplieron la promesa.

b. los familiares cumplieron con la promesa.

(11) a. Los secuestradores están estafando a la familia.

b. Los secuestradores estafaron a la familia.

Tanto en (10a) como en (10b) el complemento es subcategorizado por el verbo, ambos son argumentos. En (11a), la forma progresiva del verbo enfatiza el proceso del evento, mientras que en (11b) la forma perfectiva enfatiza el cambio.

La ME propone una nueva perspectiva a través de las relaciones parte-todo para proponer un análisis unificado del cambio, en contraposición con las Teorías de la Ubicación ( Asher y Sablayrolles (A & S) (1994), Gruber (1975), Verkuyl (1993), Landman (1991), entre otros), las cuales se basan en criterios de ubicación y movimiento y utilizan primitivos espaciales para definir el problema del cambio.

Ciertamente, todos los cambios involucran el tiempo, pero no todos implican lugar (nociones espaciales). Las Teorías de la Ubicación los trata a todos como cambios de lugar. Para explicar aquellos que implican otro tipo de cambio (estado, posesión) recurren a la metáfora.

Recordemos que en estas teorías las posiciones en la estructura temporal se expresan en un esquema de tres lugares: <fuente, paso interno, meta>, el cual es espacial en su origen y que por extensión metafórica se aplica a los cambios que no son de lugar. Es decir, el sentido de metáfora consiste en atribuirles a todos los verbos de cambio una explicación ubicacional basada en esta especificación lexical de las tres partes de un patrón espacial. Esto ocasiona problemas porque no todos los verbos de cambio presentan tres partes:

(12) a. La pareja abandonó la residencia de los padres de él.

b. La pareja abandonó la idea de salir.

En (12a), el abandono de la residencia por parte de la pareja implica un movimiento físico, el cual puede ser dividido en tres partes: el área interna de la casa, la puerta a través de la cual salieron y el exterior de la casa; sin embargo, el acto de abandonar es abstracto en (12b). La pareja pasó de tener una idea a no tenerla y difícilmente puede haber un estadio intermedio (paso interno) entre tener o no la idea.

Según Pi (1999), uno de los principales problemas es que esta teoría de la metáfora no es lo suficientemente poderosa para generalizar el cambio, sino que más bien sobregenera verbos de movimiento y resulta en una redundancia de la información lexical.

Existen muchos verbos como abandonar (Levin (1993) revisa treinta y cinco clases) que describen acciones físicas, como (13a), pero también tienen una lectura sin movimiento, como (13b), y también hay verbos totalmente abstractos, como (13c):

(13) a. La Guardia Nacional cumple labores de vigilancia.

b. La familia cumplió con la promesa.

c. Juan sospechó de las sillas.

En (13c), aunque las sillas parezcan objetos concretos, su interpretación real es la de un elemento abstracto ya que Juan pudo haber sospechado de la resistencia de las sillas o que éstas no fuesen seguras.

Otros ejemplos los observamos en (14). Aquí, las oraciones en (a) tienen una lectura de movimiento físico y los de (b) tienen un sentido abstracto:

(14) a. B4 a. Betania organizó sus libros.

b. Betania organizó sus ideas.

B6 a. Belle cambió el bombillo.

b. Belle cambió su mente.

E2 a. Erwin seleccionó un DC para escuchar.

b. Erwin seleccionó una palabra para decir.

I a. El bote de Ingrid fue destruido.

b. La carrera de Ingrid fue destruida.

J1 a. Jim rompió la pierna de Jaime.

b. Jim rompió la concentración de Tom.

(Pi; 1999:18-19)

Un aspecto que observamos, a partir de los ejemplos en (13) y (14), es que aparentemente lo que controla la interpretación del verbo es el tipo de complemento. Esto es, si el objeto –o su interpretación- es concreto, entonces ocurre un cambio físico; pero si el complemento –o su interpretación- es abstracto, ocurre un cambio en sentido abstracto.

La ME introduce el término ambigüedad y el argumento de que hay un grado de distinción entre estas dos lecturas, por lo que los dos sentidos (abstracto y físico) son antagónicos. En consecuencia, los sentidos independientes de una forma lexical no pueden ser usados al mismo tiempo sin causar un grado de rareza (zeugma).

(15) Juan y su licencia de conducir expiraron el jueves pasado.

Cruse (1995) argumenta que la polisemia es compatible con el grado de distinción entre dos o más lecturas y no la polilexia, la cual justifica las entradas separadas en el lexicón, como en las Teorías Ubicacionales.

2.1 Ambigüedad o polisemia

De acuerdo a Pi (1999), la ambigüedad es entendida también como polisemia en el sentido literal de su significado, esto es, la existencia de más de una especificación semántica para un mismo ítem lexical.

Su propuesta, la cual apoyamos, es que si se busca un análisis que explique de manera unificada el cambio, entonces debe existir una conexión entre ambos sentidos del verbo necesariamente. De manera que, el uso concreto o abstracto de un verbo de cambio involucra la polisemia y no la polilexia y estas diferencias surgen en un espectro de sentido.

En el espectro de sentido, el sentido físico del verbo establece el punto de origen y su extensión metafórica deriva el sentido abstracto, dibujando los puntos a lo largo del espectro.

El tipo de complemento incide directamente en la interpretación del sentido del verbo, pues el grado de abstracción del objeto establece una distancia “metafórica” del uso “original” del verbo. Así, se produce una modulación del sentido que especifica o amplía el significado del verbo en contexto, donde el sentido físico es la base que se extiende a usos más abstractos. Este uso de la metáfora es diferente al de las Teorías Ubicacionales.

El propósito de la ME es la economía en la representación lingüística. Es decir, proponer un sistema que descanse  sobre un pequeño conjunto de principios simples que interactúen para producir el ordenamiento de los fenómenos aspectuales.

Los sistemas aspectuales tienen en común un conjunto de principios universales que son operativos para todos los cambios, los cuales constituyen la mereología global. Asimismo, tienen un conjunto de reglas específicas para cada lengua, que integran las mereologías locales.

2.2 Principios básicos de la mereología global

Pi (1999) sigue a Simons (1987) y adopta cuatro principios básicos que constituyen el mínimo requerido en una relación partetodo, en la búsqueda de la Mereología Minimalista. Estos principios están definidos en base a la noción de subconjunto propio tomada en la Lingüística Matemática:

(17) A es un subconjunto propio de B (o A está propiamente incluido en B) cuando A es un subconjunto de B, pero A no es igual a B. (Wall,R.; 1972:7) (la traducción es nuestra)

Estos principios requieren ser complementados con algunos principios de las mereologías locales, de acuerdo a la naturaleza de los objetos. Los principios son:

● Falsedad: si x es una parte propia de y, entonces existe una parte única de x y un único todo y del cual x es parte:

x << y É E! x L E! y

Es decir, las partes típicamente definidas sobre el evento son lexicalizadas sólo una vez.

Asimetría: si x es una parte propia de y, luego y no puede ser una parte propia de x:

x << y É ¬ (y << X)

Es decir, los estados pueden ser parte propia de los eventos, pero los eventos no pueden ser parte propia de los estados.

● Transitividad: si x es una parte propia de y e y es una parte propia de z, luego x es una parte propia de z:

x << y L y << z É x << z

● Complementación: existe una parte x, que es una parte propia de un objeto completo y, tal que no existe una subparte u de y que no es ni parte de z ni parte de x. En otras palabras, y es dividido en dos y sólo dos partes, x y z:

(18) Complementación

x z

La complementación es un principio fundamental en la ME, pues permite generar sólo dos partes en la interpretación del cambio: un estado anterior al cambio y un estado posterior al cambio, los cuales son opuestos. Esta propuesta constituye el centro de un análisis bifásico que permite explicar más datos que el acercamiento trifásico, al mismo tiempo que simplifica la representación del cambio en el lexicón.

Pi (1999) argumenta que se debe eliminar el parámetro intermedio (camino interno), ya que su valor es predecible una vez que los valores de la fuente y de la meta son conocidos.

En realidad, la complementación propone que sólo un valor requiere ser especificado en la entrada lexical de un verbo de cambio, la meta, y el valor de la no-meta (que equivale a la fuente) es derivado a partir de la meta, como se muestra en (19):

Veamos lo que ocurre en un verbo de movimiento que involucra un cambio físico de lugar:

(20) La pareja secuestrada abandonó la residencia de los padres de él.

Para el verbo abandonar, es obligatorio que algo llegue al halo externo, es decir, el espacio fuera de la casa, pero próximo a ella. Ésta es la única información aspectual que se necesita representar, pues se puede inferir que el evento tuvo un halo interior de origen, la fuente (el interior de la residencia), es decir la no-meta:

Esta división bipartita forma también el esquema de un verbo de cambio de estado, veamos (22):

(22)  Los secuestradores liberaron a la pareja.

El verbo liberar, que tiene una lectura de cambio abstracto, no implica movimiento. Aquí se enfatiza la meta, es decir, el estado de libertad, la única información aspectual necesaria. Entonces, podemos inferir que si hay un estado de libertad es porque anteriormente hubo un estado de no libertad. El esquema lo tenemos en (23):

Lo mismo ocurre con otros verbos de cambio de estado:

(24) a. La pareja fue secuestrada.

b. La pareja contrajo matrimonio.

c. Los plagiarios contactaron a los familiares de las víctimas.

d. La familia cumplió con la promesa.

Así, la complementación puede generar dos zonas distintas y opuestas a partir de un único valor especificado.

Este análisis conduce a otro elemento esencial dentro de esta teoría, la subespecificación o indeterminación, la cual se define en términos de las propiedades faltantes: una expresión es indeterminada si y sólo si (sii) existe alguna propiedad que ni es incluida en la connotación de la expresión, ni es una especie de ninguna propiedad incluida en su connotación (Pi; 1999: 64 (traducción nuestra)), no toda la información puede ni debe ser representada en el lexicón, más bien debe existir un grado de subespecificación.

La ME afirma que sólo dos tipos de rasgos distintos constituyen la información lingüística que debe ser codificada para capturar el rango de clases aspectuales observadas, estos son el punto distinguido (Pd) y el proceso distinguido (PD), los cuales trataremos más adelante.

3. La noción de evento en la ME

En la ME, los eventos son tomados como objetos ónticos básicos, los cuales incluyen la dimensión temporal. Aquí, Ontología se refiere a las partes naturales, o fases, en que se divide el evento y que se proyectan sobre la línea del tiempo, de manera que el análisis se basa en primitivos del evento.

El evento es definido, siguiendo a Simons (1987), como un ocurrente en contraposición a un continuante. Como observamos en el siguiente cuadro comparativo

Los eventos, como ocurrentes, poseen lo que Pi (1999) denomina el diagrama del ocurrente. Éste nos ilustra gráficamente la estructura del evento y nos permite observar su proyección en la línea del tiempo principalmente.

En el diagrama, el ocurrente/evento como un óvalo en el centro del diagrama, dentro del cual están especificadas las propiedades temporales y/o espaciales del evento, que luego serán proyectadas sobre otros dominios. Como en (25)

Sobre el ocurrente/evento está el dominio del tiempo (t(e)) representado por la línea del tiempo, con el eje pasado-futuro extendiéndose de izquierda a derecha. Es un dominio obligatorio porque sobre él se proyectan los intervalos temporales del ocurrente/ evento. Este dominio indica el tiempo exactamente ocupado por el evento, el cual se puede extender desde el punto inicial hasta el punto final –si la clase aspectual del evento es un logro o una actividad (Vendler; 1957) - o justo el punto del cambio –si es un logro inmediato (Vendler; 1957)-. Sobre las clases aspectuales hablaremos próximamente. El gráfico en (26) representa el dominio del tiempo:

Debajo del ocurrente/evento están los dominios opcionales: espacio (Esp (e)), posesión (Pos (e)) y estado (Est (e)). El espacio, por ejemplo, corresponde al espacio exactamente ocupado por el evento. Esta definición es extendida sobre cualquier otra propiedad opcional que tenga el evento, como la posesión y el estado. Como en (27):

Estos son los intervalos de proyección espacio temporal del evento. Obviamente, si el evento tiene subpartes, estos intervalos de proyección también, vemos los cuadros comparativos.

El tiempo de un evento está dividido en fases. Por ejemplo, en el evento preparar la cena, podemos hervir huevos y saltear ajos al mismo tiempo, luego el tiempo de la preparación de la cena tiene dos fases con una duración determinada.

Obviamente, estas subpartes pueden ser extendidas a otros dominios opcionales, así tenemos segmentos de estado y segmentos de posesión; y segmento de estado y sección de posesión, por ejemplo.

Un aspecto interesantísimo dentro de esta propuesta es que el evento se concibe como un todo con una estructura compleja que contiene mucha información, es decir, si contiene información sobre propiedades obligatorias y opcionales tales como el tiempo y el espacio, entonces también puede incluir información sobre el sujeto, los complementos, movimientos, ubicaciones, estados de cambio, etc.

Esta teoría aspectual sobre el cambio, basada en la subespecificación de la información lexical, contiene dos elementos fundamentales: el punto distinguido (Pd) y el proceso distinguido (PD).

En virtud de que nuestra atención está centrada en los verbos de cambio de estado, explicaremos la importancia del Pd dentro del diagrama del evento de este tipo de eventos.

3.1. El punto distinguido (Pd)

Es el punto natural de transición inherente a ciertas clases de acciones. Divide el evento en dos estados diferentes y complementarios.

Von Wright (1965), citado por Pi, propone un operador de transición T = “y luego” para explicar el Pd. Este autor utiliza T para relacionar un estado s con su negación ¬ s y ordenarlos en el tiempo: ¬ s T s.

Veamos los ejemplos:

(28) a. Los secuestradores liberaron a la pareja.

b. La pareja contrajo matrimonio.

En el ejemplo (a), el acto de liberar ocurre en un momento instantáneo en el tiempo. Entonces, la pareja estuvo primero en un estado de no libertad (¬ s), pero en un momento específi co de transición, pasó a estar en libertad (s). Ese momento específico de transición es el Pd.

(29)  

¬ libre

T libre

(¬ s / ¬ meta)

Pd (s / meta)

Aunque en (28b) pudiera pensarse que el cambio de estado no es instantáneo, en virtud de las etapas de la ceremonia del matrimonio: entrada de los novios, bendición de los anillos y de las arras, preguntas a los novios, es en un momento específico de transición cuando se produce el cambio de estado ¬ casado / casado.

Ahora bien, al valor veritativo del Pd es nulo, porque corresponde a un punto donde ni el valor de s ni el de ¬ s se mantienen (Principio de Incompatibilidad). En los sistemas lógicos bivalentes el valor veritativo es verdadero o falso, luego si s es verdadero, ¬ s es falso. Por ejemplo, en (28a), si la pareja está libre ( el estado s) es verdadero, entonces es falso que la pareja no está libre ( el estado ¬ s); pero en el momento justo de la transición, el Pd, la pareja no está ni libre no ¬ libre. Luego, el valor veritativo de este punto es vacío.

De manera que el Pd es la demarcación entre dos valores posibles de un predicado único. Esto influye en la proyección de las propiedades temporales y no temporales en el esquema del evento.

Al dividir el ocurrente en dos partes, también divide la línea del tiempo en dos intervalos distintos cercanos a un mismo final, los cuales podemos etiquetar como p y q, donde p precede a q. El Pd también divide el dominio de las propiedades opcionales (espacio, posesión, estado) en dos partes. Así, en un verbo como liberar, el esquema del evento sería como en (30):

El esquema de este verbo, donde el cambio de estado ocurre en un punto, específico, tiene una fase de duración cero (porción) que coincide con el tiempo del evento, y su sección de estado también es un segmento de extensión cero, es decir, todos los puntos coinciden ya que es un cambio puntual.

El mismo análisis puede extenderse a otros verbos de cambio de estado, como secuestrar, contactar, cumplir ((con) la promesa), concretar/cerrar (la negociación), entre otros.

El Pd es un rasgo lingüístico sumamente útil para definir la clase aspectual de los verbos.

Vendler (1957) establece cuatro clases aspectuales de verbos definidos en base a las implicaciones lógicas:

De estas implicaciones se infiere que los verbos de logro y los de logro inmediato tienen un punto final natural definido, esto es, un Pd. Los logros inmediatos involucran acciones que tienen una transición instantánea, por ejemplo: liberar, secuestrar, contactar, cumplir ((con) la promesa), abandonar, concretar/cerrar (la negociación), morir, encontrar, llegar, etc. Pero los verbos de logro involucran el desarrollo gradual que conduce a ese punto final y el estado resultante, es decir el Pd y el PD. Por ejemplo: construir (una casa), pintar (un cuadro), comer (una torta), etc.

En contraste, lo característico de los verbos de estado y los de actividad es que carecen de Pd, pues no hay un punto de cambio inherente en su semántica. Son verbos de estado: odiar, amar, conocer, etc. Son verbos de actividad: decir, comisionar, cumplir (labores de vigilancia), etc.

Pustejovsky (1998) reagrupa la clasificación de Vendler (1957) y propone tres tipos básicos de eventos: estados (E), procesos (P) y transiciones (T). Los estados equivalen a los estados de Vendler (1957), y están formados por un evento único Su estructura de evento (EE) es como en (32):

(32) La puerta está cerrada.

Los procesos (P) equivalen a los verbos de actividad de Vendler (1957), entendidos como una sucesión de eventos idénticos que no hace referencia a un punto final, El proceso puede ser causativo o no. Veamos su EE en (33a-b):

(33) a. Pedro corre

b. Pedro empuja la carreta

Las transiciones (T) están divididas en dos tipos: los verbos de logro, los cuales involucran el PD, y los verbos de logro inmediato que involucran el Pd. De manera que su EE está formada por proceso y estado. Veamos (34a-b):

(34) a. Pedro murió. (logro inmediato)

Pedro ha pasado de un estado a otro.

b. Pedro construyó una casa. (logro)

Existe un proceso involucrado en la construcción de la casa que lleva a que la casa finalmente cambie de un estado a otro.

Pustejovsky (1998) plantea que la prueba más contundente para diferenciar los logros de los logros inmediatos es la agentividad: los logros admiten agente y los logros inmediatos no. No obstante, ambos tipos de verbo admiten la agentividad:

(35) a. [Agente Pedro] pintó un cuadro en una hora. (logro)

       b. [Agente Los secuestradores] liberaron a la pareja. (logro inmediato)

de manera que esta prueba parece no ser tan confiable.

Entre las pruebas más comunes para diferenciar las clases aspectuales entre sí están: (i) La prueba de la paradoja imperfectiva y (ii) la prueba de los adverbios puntuales y los adverbios que indican un lapso en el tiempo.

3.1.1. La paradoja imperfectiva

Se usa para diferenciar los procesos (actividades) de las Transiciones (logros y logros inmediatos). Consiste en que si el progresivo del verbo (V-ando/iendo) implica el perfectivo (ha V-do), luego el predicado es un proceso.

Veamos lo que ocurre con un verbo como secuestrar.

(36) a. Los delincuentes están secuestrando a la pareja.

NO IMPLICA

a’. Los delincuentes han secuestrado a la pareja.

Secuestrar resulta un verbo de transición que, además, tiene un Pd. Es un logro inmediato. Al utilizar esta prueba con verbos como liberar, contraer (matrimonio), contactar, cumplir ((con) la promesa), abandonar, concretar/cerrar (la negociación), morir, encontrar, llegar, etc., podemos agruparlos en la misma clase. El tipo de cambio que se interpreta en estos verbos es un cambio de estado.

Un verbo como abandonar (la residencia) también se ubica como un logro inmediato, pero el cambio es de ubicación, es decir, ocurre un cambio de lugar. Mientras que verbos como pagar, cancelar, concretar y efectuar, en oraciones como (37ab) donde están utilizados como sinónimos, se interpretan como logros inmediatos, pero ocurre un cambio de posesión del dinero: ¬ poseído por los plagiarios / poseído por los plagiarios.

(37) a. Los familiares pagaron / cancelaron el dinero a los plagiarios.

b. Los familiares concretaron / efectuaron el pago del dinero a los plagiarios.

La forma progresiva a veces resulta extraña con este tipo de verbos, no obstante el hablante nativo (en Maracaibo) la utiliza con el sentido imperfectivo. Esto apoya la paradoja.

(38) a. Estoy llegando a tu casa = no he llegado a tu casa todavía.

b. Estoy contactando a Pedro = no he contactado a Pedro todavía.

Verbos como estafar, engañar, decir, informar, entre otros, resultan simples procesos (actividad), porque no involucran un punto final natural o Pd.

(39) a. Los plagiarios están estafando a los familiares de las víctimas.

IMPLICA

a’. Los plagiarios han estafado a los familiares de las víctimas.

Esto significa que en cualquier momento de este evento la familia es estafada. Un caso interesante lo encontramos en el verbo cumplir usado en dos situaciones distintas:

(40) a. Cumplir con la promesa.

b. Cumplir labores de vigilancia.

El resultado de la utilización de la prueba es que en (a) su lectura es de logro inmediato y hay, además, un cambio de estado en la promesa: ¬ cumplida / cumplida. En (b), su lectura es de proceso (actividad), pues no se percibe el Pd. Esta polisemia en la interpretación se debe al tipo de complemento. Como hemos explicado en 2.

3.1.2 Los adverbios puntuales y los adverbios que indican lapso en tiempo

Los adverbios puntuales se utilizan para diferenciar los logros inmediatos:

(41) a. Los delincuentes secuestraron a la pareja a las 3:00 p.m.

a’. Los delincuentes secuestraron a la pareja en la tarde. En (a’), la frase preposicional en la tarde se interpreta como un momento específico de la tarde, en consecuencia un Pd puede ser inferido.

b. La pareja secuestrada escribió una carta a las 3:00 p. m.

b’. La pareja secuestrada escribió una carta en la tarde.

Con el verbo de logro escribir, la presencia del adverbio puntual impulsa la lectura de logro inmediato con un claro punto distinguido y la carta experimenta un cambio de estado: ¬ escrita / escrita. Una vez más vemos como el complemento (en este caso la frase adjunta) afecta la interpretación aspectual del evento.

Los adverbios que indican un lapso en el tiempo se utilizan para diferenciar los verbos de logro. Veamos el ejemplo en (42):

(42) a. Pedro construyó la casa en un año.

b. Los secuestradores liberaron a la pareja en una hora.

En (a) con el verbo de logro, la frase preposicional en un año indica un espacio de tiempo en el cual ocurre un proceso que provee un punto final natural. Este análisis sugiere que los verbos de logro tienen un Pd. Mientras que en (b) con un verbo de logro inmediato, la misma frase preposicional impulsa la lectura de un evento puntual, pues se interpreta como el momento pautado para la liberación.

4. El punto distinguido (Pd) y el proceso distinguido (PD)

Galtón (1984) formaliza las diferencias entre los estados y los eventos. Su naturaleza distinta podemos verla a través del siguiente cuadro comparativo que hemos elaborado

Según este acercamiento, los cambios pueden ser detectados: (i) observándolos directamente, en cuyo caso se relacionan con el progresivo, por ejemplo: Juan está escribiendo la carta; y (ii) observando su resultado, en cuyo caso el cambio es expresado por su resultado, por ejemplo: Juan escribió la carta. Así tenemos:

(43) a. Un cambio detectado en progreso = estado de cambio

b. Un cambio resultante = cambio de estado

Solamente los procesos califican como estados de cambio. Procesos y estados se incluyen en una clase mayor, los estados de cosas, ya que se obtienen en cualquier momento de su intervalo. Mientras que los estados de cambio involucran eventos de logro y de logro inmediato.

La ME se apoya en la teoría de Galton (1984) para establecer una correspondencia entre el estado de cambio y el PD; y entre el cambio de estado y el Pd. La integración de esta correspondencia y las clases aspectuales propuestas por Vendler (1957) y Pustejovsky (1998) constituye la base de la reorganización de las clases aspectuales para explicar el cambio.

Pi (1999) considera que las representaciones básicas de un evento de cambio son: (i) el proceso distinguido (Pd), es decir, el desarrollo gradual del evento sin un punto final natural. Los verbos de actividad están subespecificados para el PD y junto con los verbos de estado constituyen los estados de cosas (45a). (ii) El punto distinguido (Pd) para el cual están subespecificados los verbos de logro inmediato (45b) y (iii) una yuxtaposición de los dos para lo cual están subespecificados los verbos de logro (43c).

Los verbos de logro son aspectualmente ambiguos. Algunas veces pueden recibir interpretación de actividad y otras de logro inmediato, pues de acuerdo al contexto lingüístico que lo rodee enfatizará el PD o el Pd donde se produce el cambio.

Veamos los ejemplos en (46) con el verbo construir, que es considerado típicamente como un verbo de logro, porque el proceso involucra un fin natural del evento.

En (46a-d), está especificado el PD, por lo que la lectura es de actividad. Esta lectura se refuerza en (b) con la frase durativa durante una hora, y en (c-d) con la forma progresiva del verbo. Ahora bien, de acuerdo al análisis de Pi (1999) en (e-f) la lectura es de logro inmediato. No obstante, desde nuestro punto de vista la interrelación es de logro.

Es cierto que la forma perfectiva del verbo, acompañada de la frase determinante argumento interno una casa en (e-f) y del adverbio puntual en (f), enfatiza la lectura del punto distinguido típico de los verbos de logro inmediato. Sin embargo, el evento de construir una casa implica un proceso previo, que no puede ser omitido, para que la casa pueda experimentar el cambio de estado: ¬ existir / existir. De manera que está especifi cado lexicalmente tanto para el PD como para el Pd. Si fuese un logro inmediato, sólo estuviera especificado para el Pd.

Lo mismo ocurre con un verbo de actividad como esperar. La presencia del adverbio puntual hasta las 4:00 p.m. en (47 a-b) y del complemento en (b) implican la lectura del Pi (1999), pero el evento de esperar implica un proceso previo al punto fi nal. De manera que la lectura es de logro, ya que en su representación lexical están subespecificados el PD y el Pd.

Conclusiones

● Los verbos de logro y de logro inmediato son transiciones y están subespecificados lexicalmente para el Pd. Se diferencian en que los verbos de logro involucran tanto el PD como el Pd; mientras que en los logros inmediatos el cambio es instantáneo (Pd), por lo tanto excluyen el proceso. Cualquier interpretación de proceso será forzada por la presencia de otros elementos en el contexto lingüístico.

● Los verbos de cambio de estado están subespecificados lexicalmente para el Pd, es por esto que pertenecen a la clase aspectual de las transiciones (logro y logro inmediato).

● Las únicas características aspectuales que es necesario especificar en los verbos de cambio, tanto en sentido físico como abstracto, son el PD y el Pd.

● La interacción entre verbos, frases preposicionales, complementos, morfemas aspectuales, impulsan la polisemia en la interpretación de la clase aspectual de los verbos.

● De la relación de las clasificaciones de Vendler (1957) y Pustejovsky(1998) con la ME puede establecer la siguiente generalización:

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